Norman Jewison es un prolífico director nacido en Canadá pero que ha desarrollado su carrera en Holywood. Los títulos que ha filmado son casi todos bien conocidos, pero me gustaría citar sólo algunos de éllos porque a mi criterio son los más representativos de su trabajo. "Hechizo de luna" con una mágica Cher y las versiones fílmicas de "El violinista en el tejado" y de "Jesucristo Súperstar".
"Agnes de Dios" está también basada en una pieza teatral de John Pielmeier y adaptada por él mismo autor al guión cinematográfico. Si no fuera por algunos diálogos magníficos nos podríamos olvidar completamente que hubo una obra de teatro detrás del argumento, porque la ambientación y puesta en escena es muy buena.
El argumento parte de lo sucedido en un convento de monjas católicas de clausura en el Quebec, cuando una novicia asesina al bebé que ha dado a luz. Este es el punto de partida para "Agnes de Dios" y alrededor de este sangriento y escalofriante comienzo se va a mover el drama de tres personajes que conforman una especie de triángulo, no siempre en busca de la verdad, que es lo que el director sugiere que el espectador debe obtener como conclusión.
Estos tres personajes son la novicia Agnes, encarnada por una jovencísima y dulce Meg Tilly, la Madre Miriam Ruth, con una espectacular (como siempre) Anne Bancroft y la Dra. Martha Livingston, psiquiatra a quien se le encarga estudiar el caso para presentar sus conclusiones profesionales al juez, nada más y nada menos que Jane Fonda en su mejor época como actriz.
Durante toda la película vamos a tener ocasión de admirar las actuaciones de las tres actrices, ya que el texto les brinda todos los matices posibles para demostrar sus dotes histriónicas.
Asímismo el espectador a quien le interese llegar a develar el mensaje oculto en la película, va a seguir con atención la investigación de la Doctora en búsqueda de la verdad perdida en el alma de la novicia entre los fantasmas de la fé, el miedo y las ilusiones de la mente.
El mensaje de Dios y su comunicación con los humanos, es un tema que se entremezcla continuamente en los diálogos. Un poco molestamente para la razón obtiene finalmente su lugar en la película, aunque siga siendo ambiguo y misterioso.
Excelentemente bien filmada, sin un minuto que sobre, esta película cubre todas las espectativas, hasta las de aquellos que prefieren un final abierto.
Ocho puntos sobre diez es mi calificación para "Agnes de Dios".
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 10 de septiembre de 2013
jueves, 24 de enero de 2013
Partir y regresar (Claude Lelouch, 1985)
La película "A cada cual su cine" realizada para el festival de Cannes, reúne cortos de 33 muy diversos realizadores. Uno de éllos es Claude Lelouch, nacido en 1937 hijo de padre argelino judío y de madre francesa católica convertida al judaísmo. Por ese corto me enteré que su familia era judía y que la madre, lo llevaba al cine para en la oscuridad de la sala, enseñarle la tradición judía durante los días de la ocupación nazi.
Ahí me cayeron todas las fichas para entender a Claude Lelouch. Para mí, él es fundamentalmente el director de "Los unos y los otros", aunque la mayoría lo recuerde por "Un hombre y una mujer".
Y ¿qué es lo que tienen en común ambas películas?, que lo más importante es la imagen, dedicada totalmente al espectáculo para satisfacción del espectador. Lelouch junta historias profundas y emotivas con excelentes actores, la música siempre luminosa de Michel Legrand y un equipo técnico de primera calidad y los resultados, claro, son muy atractivos.
En esta película, Lelouch vuelve a su trauma, la familia judía, deportada durante la guerra. Y en el medio de la trama, saber quién fue el entregador se torna en lo más importante. Con esa incógnita se maneja a través de la historia de dos familias en un pueblito francés construído alrededor de un castillo.
¿Los actores?, Annie Girardot, Jean-Louis Trintignant, Michel Piccoli, Francoise Fabian, Evelyne Bouix, Richard Anconina y el pianista Erik Berchot (siempre le gusta utilizar actores no profesionales, en "Los unos y los otros" tenía a Jorge Donn, bailarín y al boxeador Jean-Claude Bouttier).
La música, factor muy importante de la película, es fundamentalmente de Rachmaninoff y por motivos de la trama y secundarios, ya que otro de los temas que aparece en la película es el de la reencarnación.
Lo que se vuelve mágico en las películas de Lelouch es que la mayoría de las situaciones suceden sin que haya ninguna explicación, tal cual como acontece en la vida real y que no hacen falta diálogos porque todo se sobreentiende.
Para quien quiera disfrutar de casi dos horas de muy buen espectáculo le recomiendo que vea esta película, me lo va a agradecer.
Mi puntaje es de 8 sobre 10 puntos. Hay algunas cosas que a mi entender no están muy bien resueltas.
Ahí me cayeron todas las fichas para entender a Claude Lelouch. Para mí, él es fundamentalmente el director de "Los unos y los otros", aunque la mayoría lo recuerde por "Un hombre y una mujer".
Y ¿qué es lo que tienen en común ambas películas?, que lo más importante es la imagen, dedicada totalmente al espectáculo para satisfacción del espectador. Lelouch junta historias profundas y emotivas con excelentes actores, la música siempre luminosa de Michel Legrand y un equipo técnico de primera calidad y los resultados, claro, son muy atractivos.
En esta película, Lelouch vuelve a su trauma, la familia judía, deportada durante la guerra. Y en el medio de la trama, saber quién fue el entregador se torna en lo más importante. Con esa incógnita se maneja a través de la historia de dos familias en un pueblito francés construído alrededor de un castillo.
¿Los actores?, Annie Girardot, Jean-Louis Trintignant, Michel Piccoli, Francoise Fabian, Evelyne Bouix, Richard Anconina y el pianista Erik Berchot (siempre le gusta utilizar actores no profesionales, en "Los unos y los otros" tenía a Jorge Donn, bailarín y al boxeador Jean-Claude Bouttier).
La música, factor muy importante de la película, es fundamentalmente de Rachmaninoff y por motivos de la trama y secundarios, ya que otro de los temas que aparece en la película es el de la reencarnación.
Lo que se vuelve mágico en las películas de Lelouch es que la mayoría de las situaciones suceden sin que haya ninguna explicación, tal cual como acontece en la vida real y que no hacen falta diálogos porque todo se sobreentiende.
Para quien quiera disfrutar de casi dos horas de muy buen espectáculo le recomiendo que vea esta película, me lo va a agradecer.
Mi puntaje es de 8 sobre 10 puntos. Hay algunas cosas que a mi entender no están muy bien resueltas.
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