Sobre la novela de Sebastien Japrisot y con guión propio y de Guillaume Laurant, Jean-Pierre Jeunet construye en su peculiar estilo de ritmo y cinematografía, un excepcional film que quedará en la memoria de todos cuantos hayan tenido oportunidad de verlo.
Jean-Pierre Jeunet ("Amelie", "Delicatessen", entre otras) elige a su actriz favorita, Audrey Tatou, para personificar a Mathilde y su hermosa y desgarrante historia de amor.
Huérfana a muy corta edad, 5 años, porque sus padres murieron en el "accidente del autobus 44", así tal como lo menciona la película fue criada por sus tíos (Dominique Pinon y Chantal Neuwirth). Luego tuvo poliomelitis lo que le costó una cojera permanente y una pierna casi totalmente inmóvil.
Pero la película comienza contándonos de como el sábado 6 de enero de 1917, cinco soldados condenados a muerte fueron escoltados por las trincheras al frente del Somne.
El primero, 2124, era carpintero y lo llamaban Bastoche (Jerome Kircher) y estaba enamorado de una bonita pelirroja, Veronique Passavant (Julie Depardieu). El segundo, 4077, había sido soldador de los trenes estatales y lo apodaban Six-Sous (Denis Lavant). El tercero, Benoit Notre-Dame (Clovis Cornillac) era un campesino de Dordoña y había matado a un oficial porque pateaba a los muertos aunque nadie se enteró nunca. El cuarto, número 7328, había sido reclutado en Córcega y se llamaba Ange Bassignano (Dominique Bettenfeld) y según todos los que lo conocían no era ningún ángel. Tina Lombardi (Marion Cotillard) había trabajado para él de puta. Lo habían condenado a cinco años de prisión. En 1916 le dieron a elegir entre seguir preso o ir al frente. El quinto, era un "neguillon", apodo que les asignaban a los de su generación. Cumplía 20 años y estaba totalmente aterrorizado desde que una bomba estalló frente a él y lo regó con los restos del soldado con el que había estado hablando. Este último era Manech (Gaspard Ulliel) con quien Mathilde estaba comprometida.
Todos estaban condenados a muerte por haber atentado contra sí mismos para provocar la baja del ejército.
La condena era largarlos fuera de las trincheras al territorio conocido como la tierra de nadie, entre las trincheras francesas y alemanas y que murieran como perros.
Mathilde no se resigna a pensar que Manech pueda haber muerto y en 1920 recibe una carta de una monja del hospital de Rennes, donde le dice que un paciente quiere verla. Es el cabo que escoltó a los condenados hasta la trinchera conocida como Bingo Crepuscular. Celestin Poux (Albert Dupontel), le entrega a Mathilde una caja conteniendo cartas y fotos de los condenados para que las haga llegar a sus familiares. También le cuenta que un cabo, Benjamín Gordes (Jean-Pierre Darrousin) abrazó a Bastoche y lo obligó a quitarse las botas alemanas que usaba para que los alemanes no lo acusaran de matar a un alemán. La mujer de Gordes (Jodie Foster), debería saber sobre éllos.
Leyendo las cartas Mthilde se convence aún más de que Manech no está muerto y con la ayuda de su albacea Pierre-Marie (André Dussolier) y a pesar de la oposición de sus tíos, viaja a Paris para buscar entre los documentos del ejército alguna pista sobre el destino de Manech. También decide contratar a un detective privado Germain Pire (Ticky Holgado) para que encuentre a los familiares.
Al mismo tiempo, Tina Lombardi, se hace cargo de asesinar a todos los que fueron responsables de la muerte de su querido corso.
Con todos estos actores y todas estas historias entrelazadas, Jean-Pierre Jeunet construye una epopeya inconmensurable sobre el horror de la guerra y el poder del amor.
La música de Angelo Badalamenti pone el condimento exquisito para convertir a este film en uno de los más hermosos que se hayan visto. Pero por sobre todas las cosas, es el arte inigualable de Jean-Pierre Jeunet quien construye esta genial película.
Trailer doblado al castellano
Diez puntos sobre diez para "Largo domingo de noviazgo" y espero que los posibles espectadores disfruten realmente de esta hermosa historia de amor y horror.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 29 de agosto de 2017
Largo Domingo de Noviazgo (Jean-Pierre Jeunet, 2004) 🌟🌟🌟🌟🌟
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martes, 2 de febrero de 2016
Mi vieja dama (Israel Horovitz, 2014) 🌟🌟
Israel Horovitz es un dramaturgo estadounidense, autor de más de 50 obras teatrales, muchas de éllas trasladadas al cine. En este caso se elige a sí mismo para escribir el guión y filmar su propia obra, "Mi vieja dama".
Pero la producción de esta película, a pesar de ser distribuida por Sony, le va a corresponder a la BBC films y se va a filmar completamente en París.
Así que estamos ante un extraño híbrido cinematográfico-teatral de una obra estadounidense, pero filmada como una película europea, incluyendo diálogos en francés.
Israel Horovitz no se equivoca al hacer de su obra una película europea. Si bien en la trama hay mucho europeo, el desarrollo y la dramaturgia no dejan de ser estadounidenses. Al convertirla en una película europea, con tiempos, climas y actuaciones europeas, la película gana en calidez y humanidad.
Mathias Gold (excelente interpretación de Kevin Kline), es un cincuentón viejo y amargado, que llega a París para vender la casa que su padre le ha dejado en herencia. Lo que él desconoce es que la casa fue adquirida por un extraño término de contrato francés, un viager, por el cual la propiedad queda en poder del vendedor hasta que este muera y el comprador abona su compra pagando una renta mensual al vendedor.
La vendedora, es nada menos que la vieja dama del título de la película, Mathilde Girard (la inefable Maggie Smith), quien admite tener 90 años, cuando en realidad ya cuenta 92 en sus espaldas.
Esta situación desespera a Mathias, quien contaba con la venta de la casa para rehacer sus finanzas y que ha gastado todo lo que le quedaba en pagarse el viaje a París.
Mathilde, compadeciéndose de Mathias lo invita a quedarse en la casa por un tiempo. Cuando su hija Chloé (Kristin Scott Thomas, excelente como es lo habitual), lo descubre a la mañana siguiente, inmediatamente piensa en echarlo.
Lo que Mathias desconoce aún, es que Mathilde fue la amante de su padre durante muchísimos años y que, probablemente la compra de la casa en esas condiciones, a la muerte del marido de Mathilde, tuviera otros motivos y no los meramente comerciales.
Los hilos del drama están echados. Chloé fue muda testigo del adulterio de su madre, al que su padre Girard consintió de algún modo.
Por el lado de Mathias, su madre tuvo cinco intentos de suicidio, hasta que el último le dio resultado, se disparó en la boca delante de su hijo.
Pero Mathilde aún insiste en que la relación que tuvo con el padre de Mathias fue lo más hermoso que le pudo haber pasado.
El espectador va a ser inducido con buenas y malas artes a inmiscuirse en el alma de estos tres personajes y, si bien, el final es previsible, mientras se consuma el drama, va a convertirse inevitablemente en cómplice del director, a no ser que deje de ver el film.
Una muy ingeniosa película, comedia pequeña en envergadura, ya dijimos que fue realizada al estilo europeo, pero con tres actuaciones de primera calidad.
Trailer
En pequeños papeles aparecen Dominique Pinon (Auguste Lefevre, un agente inmobiliario) y Noemie Lvovsky (Dra. Florence Horowitz), para adornar la película.
Siete puntos sobre diez para esta inteligente película de Israel Horovitz.
Pero la producción de esta película, a pesar de ser distribuida por Sony, le va a corresponder a la BBC films y se va a filmar completamente en París.
Así que estamos ante un extraño híbrido cinematográfico-teatral de una obra estadounidense, pero filmada como una película europea, incluyendo diálogos en francés.
Israel Horovitz no se equivoca al hacer de su obra una película europea. Si bien en la trama hay mucho europeo, el desarrollo y la dramaturgia no dejan de ser estadounidenses. Al convertirla en una película europea, con tiempos, climas y actuaciones europeas, la película gana en calidez y humanidad.
Mathias Gold (excelente interpretación de Kevin Kline), es un cincuentón viejo y amargado, que llega a París para vender la casa que su padre le ha dejado en herencia. Lo que él desconoce es que la casa fue adquirida por un extraño término de contrato francés, un viager, por el cual la propiedad queda en poder del vendedor hasta que este muera y el comprador abona su compra pagando una renta mensual al vendedor.
La vendedora, es nada menos que la vieja dama del título de la película, Mathilde Girard (la inefable Maggie Smith), quien admite tener 90 años, cuando en realidad ya cuenta 92 en sus espaldas.
Esta situación desespera a Mathias, quien contaba con la venta de la casa para rehacer sus finanzas y que ha gastado todo lo que le quedaba en pagarse el viaje a París.
Mathilde, compadeciéndose de Mathias lo invita a quedarse en la casa por un tiempo. Cuando su hija Chloé (Kristin Scott Thomas, excelente como es lo habitual), lo descubre a la mañana siguiente, inmediatamente piensa en echarlo.
Lo que Mathias desconoce aún, es que Mathilde fue la amante de su padre durante muchísimos años y que, probablemente la compra de la casa en esas condiciones, a la muerte del marido de Mathilde, tuviera otros motivos y no los meramente comerciales.
Los hilos del drama están echados. Chloé fue muda testigo del adulterio de su madre, al que su padre Girard consintió de algún modo.
Por el lado de Mathias, su madre tuvo cinco intentos de suicidio, hasta que el último le dio resultado, se disparó en la boca delante de su hijo.
Pero Mathilde aún insiste en que la relación que tuvo con el padre de Mathias fue lo más hermoso que le pudo haber pasado.
El espectador va a ser inducido con buenas y malas artes a inmiscuirse en el alma de estos tres personajes y, si bien, el final es previsible, mientras se consuma el drama, va a convertirse inevitablemente en cómplice del director, a no ser que deje de ver el film.
Una muy ingeniosa película, comedia pequeña en envergadura, ya dijimos que fue realizada al estilo europeo, pero con tres actuaciones de primera calidad.
Trailer
En pequeños papeles aparecen Dominique Pinon (Auguste Lefevre, un agente inmobiliario) y Noemie Lvovsky (Dra. Florence Horowitz), para adornar la película.
Siete puntos sobre diez para esta inteligente película de Israel Horovitz.
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2014,
Comedia dramática,
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Israel Horovitz,
Kevin Kline,
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