Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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lunes, 26 de enero de 2015

El mundo conectado (Welt am Draht) (Rainer Werner Fassbinder, 1973) 🌟🌟🌟🌟

Descubrir una película diferente de Fassbinder es toda una fiesta.
Esta restauración de una obra perdida para los espectadores es un acontecimiento para los cinéfilos.
En "El mundo conectado", Fassbinder deja de lado su iconografía habitual y nos deslumbra con la adaptación para televisión de la novela de Daniel Francis Galouye, "Simulacron 3". El guión para televisión fue hecho por el propio Fassbinder con Fritz Müller-Scherz. Es hasta donde conozco su única obra de ciencia ficción.
En un mundo futuro, científicos desarrollan un computador habitado por una simulación del mundo real. Se ingresan los nombres y características de los habitantes de ese mundo cibernético y se deja que jueguen sus vidas.
La película comienza cuando el profesor Henry Voolmer a cargo del proyecto cae muerto.
Fred Stiller (Klaus Lowitsch), su segundo, es nombrado por el gerente de la empresa, Herbert Siskins (Karl Heinz Vosgerau) para reemplazarlo.
Hay rumores sobre la mala relación del profesor Voolmer con Siskins.
Günther Lause (Ivan Desny) va a hacer una revelación a Stiller en una reunión en casa de Siskins, cuando misteriosamente desaparece. Y desaparece la entidad Lause de la faz de la tierra. Nadie lo ha conocido ni oyó hablar de él. Según la versión de Stiller era el jefe de Seguridad de la empresa, pero Hans Edelkern es reconocido por todos como el jefe de Seguridad.
La asistente de Stiller enferma misteriosamente y en su lugar Siskins coloca a su propia asistente, Gloria (Barbara Valentin) para hacer de ojos y oídos de todos los pasos de Stiller.
A todo esto una empresa de aceros, cierra un contrato en confianza con Siskins para que se realice la simulación del futuro consumo de acero a 20 años en el computador Simulacron. Stiller se niega a utilizar el mundo creado para fines comerciales y aparentemente es amenazado.
Finalmente decide ingresar en Simulacron para entrevistarse con Einstein (Gottfried John) quien es el personaje del mundo cibernético con quien tienen comunicación. Durante la simulación hay un desperfecto y la vida de Stiller corre peligro.
No voy a seguir contando la historia. Espero haber despertado la curiosidad de los espectadores interesados en Fassbinder.
Si bien la iconografía es diferente, no hay homosexuales ni delincuentes, la estética del film es totalmente "fassbinderiana". La cámara que gira alrededor de los personajes. La observación a través de cristales o del reflejo en vitrales y espejos es una constante que hace que la lectura del film, absolutamente clara y transparente, adopte nuevos recursos de la deformación estética y de la imaginería de ese mundo futuro.
El final es, como no podría esperarse otra cosa, un golpe de maza en la nuca del espectador desprevenido. Pero toda la película es un festival de pequeños guiños y recursos pictóricos deslumbrantes. La música, de Gottfried Hüngsberg es todo un hallazgo ya que combina sonidos futurísticos con la banda de sonido. Hay un detalle, cuando la acción se desarrolla en el despacho de Stiller suena música griega de fondo.
Trailer
Nueve puntos sobre diez para "El mundo conectado".

domingo, 20 de enero de 2013

La tercer generación (Rainer Werner Fassbinder, 1979)

Rainer Werner Fassbinder fue todo un acontecimiento para el cine alemán de los años 70 y 80. Murió cuando solo tenía 37 años así que es impredecible decir hasta donde hubiera llegado. Formó su propio equipo de técnicos y actores y habitualmente él mismo se encargó de escribir los libros y guiones de sus películas. Incluso en su última película, la osada adaptación de la novela "Querelle" de Jean Genet, es más lo que aportó Fassbinder que la novela original.
Esta "Tercer generación" como el resto de sus películas retrata a la burguesía alemana del oeste. Y aunque haya sido tachado de anti-comunista y anti otras cosas, lo hace con plena lucidez. Hasta asusta.
La RAF (Rote Armee Fraktion) fue un movimiento terrorista que asoló la Alemania Occidental durante los años en que Fassbinder rueda sus películas. En 1977 llevan al país a una crisis que se denominó "German Autumn". Fueron responsables de atentados, secuestros y muertes. Aún más importante fue la Revolutionare Zellen, responsables de cerca de 300 muertos.
En la película se muestra a una célula terrorista formada mayoritariamente por miembros de la burguesía y hasta de la clase alta y en tono de comedia negra, se va pintando cómo siguen los intereses de un capitalista internacional para promover sus productos.
En un momento del diálogo, se desliza la siguiente frase que debería hacernos abrir los ojos y la mente, "El capitalismo crea al terrorismo para hacer que el estado tenga que protegerlo". Creo que está todo dicho.
Pensemos en "Sendero luminoso" en Perú matando campesinos o en Al Qaeda siguiendo fielmente con sus atentados los intereses de las empresas americanas.
Todo esto está filmado con una precisión de taxidermista y los personajes se pasean por el humor negro con una facilidad pasmosa. No es habitual tanta perfección en Fassbinder porque habitualmente la cámara se va de paseo como en "Desesperación" filmando desde el corredor exterior la habitación con paneles de vidrio donde se desarrolla la acción. Algo que utiliza continuamente en esta película es tener como fondo el sonido de una radio o televisor leyendo las noticias. No deja que se escape ni el más mínimo detalle.
Como si todo esto fuera poco, es importante saber que esta película fue recién liberada al público en 2004, más de treinta años después que fuera filmada.
Creo que por todo esto (y por Hanna Schygulla vestida de clown) vale la pena asignarle 9 puntos sobre 10.
Si tienen oportunidad de conseguir una copia no se la pierdan.