Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
Mostrando entradas con la etiqueta Drama fantástico. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Drama fantástico. Mostrar todas las entradas

viernes, 16 de noviembre de 2018

Noviembre (Rainer Sarnet, 2017) 🌟🌟🌟🌟🌟

"Noviembre" está basada en la novela "Rehepapp" del escritor estonio Andrus Kivirähk en una adaptación al guión hecha por el director, Rainer Sarnet.
Describe en una atmósfera entre surrealista y mágica, la vida invernal en un miserable pueblo de Estonia durante la edad media. Como dicen los personajes, "apenas si comemos raíces y polvo de las rocas".
La obsesión de los pobres habitantes es robar. Robar todo lo que puedan que les asegure algo de comida para el día siguiente.
Con éllos conviven unas criaturas pavorosas llamadas "kraat", que son el fruto resultante de darles alma a creaciones hechas de raíces, ramas secas y objetos metálicos tales como hachas, guadañas y todo tipo de herramienta cortante.
La receta para darles alma es ir a la encrucijada de dos caminos en las afueras del pueblo con tres pasas de Corinto y silbar hasta que acuda el diablo. Hacen entonces un pacto con el demonio. Sus almas a cambio del alma para su "kraat".
La escena con la que comienza la película puede llevarnos a la confusión porque muestra a un kraat robando un ternero para su patrón.
Todos los habitantes de la película tienen su historia en la película. Desde La Peste, hasta los lobos salvajes, pero destaca la historia de Liina (Rea Lest), una muchacha joven que está enamorada de Hans (Jörgen Liik). Pero este lamentablemente solo tiene lugar en su corazón para la baronesa, la hija del señor alemán del lugar (Dieter Laser).
Filmada en blanco y negro, la fotografía (excelente trabajo de Mart Taniel) acentúa los aspectos oníricos de la película. 
Este film es uno de esos raros especímenes donde se trasciende el medio de simple entretenimiento en una profunda obra de arte.
La película posee belleza en múltiples capas, desde la impresionante fotografía, la magnitud de los rostros filmados (la escena de la comunión es inolvidable), hasta la música que impregna con aires de Beethoven las escenas más bizarras de las que tenga memoria en el cine.
En fin, el espectador no se va a arrepentir de haberla visto si sucumbe, como yo lo hice, a la magia hipnótica de su fantasía.
Trailer subtitulado en inglés
Mi calificación es de diez puntos sobre diez. Creo que es imposible pedirle algo más a estas casi dos horas de magia.

jueves, 5 de abril de 2018

La forma del agua (Guillermo del Toro, 2017) 🌟🌟🌟🌟

Con "La forma del agua", el director mexicano Guillermo del Toro, crea una obra maestra del romanticismo más exquisito. Por romanticismo no me refiero a una historia de amor, que esa no es la verdadera esencia del romanticismo, sino a vivencias más profundas del alma humana de donde han surgido obras maestras como "Frankestein" o "Drácula".
Para escenario, del Toro elige los Estados Unidos de los años 50-60. Los colores de la fotografía apuntan a las películas saturadas de color de la época. También el trasfondo social es el de la época, las grandes persecuciones racistas de la época y, del Toro, acumula en la misma película a extranjeros, negros, mujeres y homosexuales.
Esta historia de amor entre una trabajadora del personal de limpieza (Sally Hawkins) en unas instalaciones del ejército donde se realizan experimentos secretos y el sujeto de esos experimentos, una criatura anfibia encontrada en Sudamérica con forma humana (Doug Jones).
El malvado a cargo de los experimentos es un militar con todas las características inhumanas de los militares estadounidenses, Richard Strickland (Michael Shannon) quien para demostrar su ferocidad se mueve con una porra de descargas eléctricas con la que intimida al personal y ataca a la criatura.
Elisa Esposito (Sally Hawkins) está fascinada con la criatura y lo menciona a su compañera Zelda (Octavia Spencer) por medio del lenguaje de señas, ya que Elisa es muda.
También lo comenta con Giles (Richard Jenkins) un hombre gay con quien comparte el edificio en el que vive. En la planta baja del edificio hay un cine. Otro guiño de del Toro.
El Dr. Robert Hoffstetler (Michael Stuhlbarg) es el médico a cargo de la criatura, pero en sereto es un agente ruso, a quien su jefe Bernard (Stewart Arnott) encarga secuestrar al anfibio. Hoffstetler le dice que aún hay mucho que aprender, a lo que el ruso le contesta que no le importa aprender sino que los estadounidenses no puedan aprender. Si no puede secuestrarlo deberá matarlo.
Elisa, se entera de los objetivos del General Hoyt (Nick Searcy) "¿Hoyt?", superior de Strickland de eliminar a la criatura y visiseccionarlo y decide secuestrarlo con la ayuda de su amigo Giles. Hoffstetler, los ayuda porque también el siente que debe proteger al animal.
El anfibio, una vez en casa de Elisa, se come al gato, otro guiño de del Toro para con el alienígena Alf.
Es un gran espectáculo que seguramente fascinará a muchos espectadores mientras que a otros esta nueva versión de la Bella y la Bestia los dejará disconformes.
Es una película fantástica y romántica. A pesar que se mencionen muchos datos de la realidad, no deja de ser una completa ficción y como tal debería ser disfrutada.
Trailer subtitulado en castellano.
Curiosidades de la película
Ocho puntos sobre diez para "La forma del agua". Supongo que al recibir el premio Oscar a la mejor película será vista por muchos espectadores, pero este premio no ha tenido ninguna influencia en mi crónica.

viernes, 17 de noviembre de 2017

La Cabaña (Stuart Hazeldine, 2017) 🌟🌟🌟🌟

El resumen descriptivo de esta película provocó cierto rechazo de mi parte: "Un hombre pasa un fin de semana en una cabaña con Dios".
Sin embargo, después de mucho tiempo me decidí a verla.
Basada en el libro de Paul Young, Wayne Jacobsen y Brad Cummings, entre John Fusco, Andrew Lanham y Destin Daniel Cretton, escriben uno de los guiones más fascinantes de los últimos tiempos.
La historia es complicada y tiene muchos recovecos. Comienza cuando el protagonista, Mackenzie Phillips (Sam Worthington) de chico ve a su padre borracho pegando a su madre. Esto lo decide a hablar con el pastor en la iglesia y confesar que ya no tolera más la situación, lo que le vale una paliza descomunal por parte de su padre. Cuando huye de su casa, caminando se cruza con una mujer que lo invita a comer un pedazo de pastel y que le dice, un padre no debe hacer eso a sus hijos.
Luego vamos a ver a Mack mezclando estricnina en las botellas de whisky de su padre.
La historia pasa luego a la adultez de Mack. Casado con Nan (Radha Mitchell), son padres de tres hijos: Josh (Gage Munroe), Kate (Megan Charpentier) y la pequeña Molly (Amelie Eve). Nan debe cuidar a su hermana que tiene una severa depresión, así que Mack va con sus hijos a un camping junto a un lago. En el lago, Kate y Josh navegan en un bote, Kate se para para hacerse la graciosa y el bote da una vuelta de campana. Josh queda atrapado abajo del bote y Mack se echa a nadar para rescatarlo. Con respiración artificial consigue reanimarlo. Cuando ya pasó el susto, Mack busca a Molly y no está por ningún lado. Llaman a la policía, pero la búsqueda es infructuosa. En una cabaña en el bosque encuentran el vestido rojo que llevaba puesto la niña.
Mack cae en una terrible depresión. Nan que debe viajar una vez más se lleva a los hijos con élla y le advierte a Mack, perdimos una hija, no quiero perder un marido.
.Mack está limpiando la nieve de la puerta de su casa cuando advierte que en la casilla del buzón hay una nota. La nota dice, "Te esperamos a pasar el fin de semana en la cabaña. Papa.".
Papa es como Nan llama íntimamente a Dios. Mack que solo se lo ha contado a su amigo Willie (Tim McGraw), lo increpa y le dice que como puede jugar con una cosa así. Willie niega tener algo que ver con la nota. Mack finalmente decide ir a la cabaña para averiguar de qué se trata. Willie le aconseja que no vaya solo ya que puede ser una trampa del criminal. Sin embargo cuando están por salir, en la camioneta de Willie, Mack lo deja y se va. En un cruce de rutas, cuando dobla, casi lo atropella un camión. Pero Mack sigue y llega a la cabaña. Espera allí infructuosamente, finalmente decide salir a caminar por el bosque cubierto por la nieve. Un hombre joven lo invita a seguirlo hasta que en un claro se ve un resplandor, lo sigue y penetra en una zona del bosque donde mágicamente reina la primavera. Hay una casa al fondo, llega a la casa y cuando entra lo recibe una mujer negra, gorda (la maravillosa Octavia Spencer), que lo saluda como Papa y le agradece que haya aceptado la invitación. Mack niega que élla pueda ser Dios, pero ella le presenta a su hijo Jesús (Avraham Aviv Alush), quien lo guiara hasta la casa y a Sarayu (Sumire) que forman parte de su ser.
De aquí en más comienza el maravilloso y doloroso camino espiritual para Mackenzie. Durante todo el fin de semana va a aprender que ha vivido juzgando y condenando a Dios y a la humanidad, como si se tratara del juez supremo. Va a aprender que la salida está en perdonar, pero no en "yo te perdono" como una fórmula, sino como una vía para la liberación de los sentimientos de culpa y castigo de lo que se construye la condena de la vida humana.
En resumen, ¿es una película religiosa?, creo que no lo es en un sentido ritual, pero que sí lo es en un matiz más profundo de nuestro ser. Creo que aporta, a través de la ficción, mucha sabiduría al espectador y con un lenguaje claro y preciso, aunque la película esté llena de símbolos que llegan en profundidad.
Es una película necesaria para todos aquellos que buscan el sentido más básico de la vida. Pueden encontrar respuestas en esta película.
Trailer (en castellano)
Por una excelente contribución a la parte "buena" de la humanidad que está tan olvidada, 8 puntos sobre 10 es mi calificación.

martes, 15 de noviembre de 2016

La muerte en directo (Bertrand Tavernier, 1980) 🌟🌟🌟

Sobre una intrigante novela de David G. Compton, "The continuous Katherine Mortenhoe", David Rayfiel y el director, Bertrand Tavernier, escriben el guión en el que se basa esta película.
Rayando los bordes de la ciencia ficción, en un futuro impreciso, la escritora por computadora (es la computadora "Harriet" quien escribe los textos en base a la programación de la autora) Katherine Mortenhoe (Romy Schneider), es elegida por el productor de la N.T.V. una cadena internacional de televisión Vincent Ferriman (Harry Dean Stanton), para protagonizar el reality show "Death watch", "La muerte en directo". O sea televisar sus últimos días de vida para los espectadores de todo el mundo.
Lo que podría ser considerado como monstruoso y bizarro, va a alcanzar altos puntos de rating, que es el objetivo de la cadena de televisión.
Cuentan para ello con una cámara insertada en el cerebro de Roddy Farrow (Harvey Keitel), que transmite todo lo que ve. Solo tiene un inconveniente, no puede permanecer a oscuras. No puede dormir,
Con la complicidad del Dr. Mason (William Russell), empleado también de la cadena televisiva, hacen que Katherine reciba la noticia de su próxima muerte. Le quedan uno o dos meses como mucho. El Dr. Mason le provee un frasco de pastillas que la ayudarán a evitar los dolores. En ningún momento contesta a la pregunta de Katherine, ¿cuál es mi enfermedad", "la gente tiene úlcera, cáncer, todo lo que los medicamentos puedan proveer, usted sufre de impaciencia".
Cuando Vincent le propone el trato a Katherine, élla lo rechaza de plano, quiere morir en el anonimato, tranquila. Pero ya es tarde, ya los afiches conteniendo su rostro están por toda la ciudad, "Dead watch".
Pero finalmente, un poco cediendo ante la presión de su marido, acepta el trato por 600.000 dólares. Cuando tiene la mitad del dinero consigo, van a una feria americana en el puerto, se compra una peluca y escapa.
Pero Vincent la ubica pronto, está en un asilo de Gatesbridge y hacia allí va Roddy.
De allí en más Kate y Roddy van a vivir una serie de aventuras en el intento de Kate de desaparecer sin dejar rastros. Claro, no sabe que al lado suyo tiene la presencia de la cámara continuamente.
Las aventuras van a concluir en la casa de campo del ex-marido de Katherine, Gerald Mortenhoe (Max Von Sydow), cuando muchas cosas ya hayan pasado.
El espectador vive con naturalidad esta historia que es más que una ficción habitual. El director no exagera en su condena a los medios televisivos, pero es allí donde la película tiene sus puntos más fuertes.
Lástima que Romy Schneider, una belleza sin par, nunca fue una buena actriz, pero se desempeña bastante bien. Claro que al lado de la naturalidad de Harvey Keitel, es imposible no hacer agua. Pero es en las escenas con Max Von Sydow, donde el vacío actoral de Romy queda en evidencia. La emotividad con la que Max Von Sydow dota a su personaje en palabras comunes, es verdaderamente notable.
La fotografía de Pierre-William Greene, es realmente interesante, sobre todo en las escenas en interiores.
Buenísima también la banda de sonido de Antoine Duhamel.
Escena final (en inglés)
Siete puntos sobre diez para una excelente película de Bertrand Tavernier.


miércoles, 30 de diciembre de 2015

Angeles en América (Mike Nichols, 2003) 🌟🌟🌟🌟

Entre la realidad y la ficción hay una enorme zona gris donde habitualmente los seres humanos nos debatimos en medio de nuestras aflicciones. Hay veces en que la realidad pareciera querer superar abiertamente a la ficción y nos sacude por la cabeza hechos que parecieran arrancados de una mente febril. Insanos, nebulosos, ridículos, imposibles de ser tomados en serio.
Y otras veces la ficción se torna tan real que nos sentimos inundados de sentimientos en los que no terminamos de confiar por creer que no son hechos verdaderos sino inventos de nuestra mente.
Pero es precisamente en esta zona gris donde el ser humano encuentra la razón fundamental de su existencia. Crea una ficción de sí mismo e intenta por todos los medios llevarla a la realidad. Este es el nudo dramático de casi todas nuestras aflicciones.
Será por ese motivo que la mayoría de las manifestaciones culturales encuentran a esta zona gris como el lugar natural donde poder desarrollarse y expresarse.
Los que se mueven en televisión hacen trampa. Quieren hacernos creer que están fuera de duda (de esta zona gris) a toda costa y consiguen engañar a muchos espectadores crédulos.
Pero a veces la televisión se manifiesta abiertamente cinematográfica y entonces utiliza toda la gama de recursos estéticos, técnicos y emotivos que el cine ha tomado como propios para la materia prima de su arte.
Mike Nichols es un realizador cinematográfico de primer orden. Lo ha demostrado más de una vez con excelentes adaptaciones. "El Graduado", "Trampa 22", "Quién le teme a Virginia Wolf", son solo algunas de sus contribuciones al cine.
Pero para "Ángeles en América" utiliza la televisión en forma de miniserie, organizada en 6 capítulos. Y para nuestro asombro, elige moverse dentro de la zona gris. En todo momento la supuesta realidad se ve invadida por maravillas que a veces hasta parecen invasiones de otra dimensión en la vida cotidiana. Y lo maneja de un modo maravilloso.
Creo que el principal encanto de Ángeles en América radica en la manera en que las alucinaciones de los personajes encajan completamente con la realidad y en que la realidad se vuelve absolutamente desconfiable de manera tal que son mucho más certeras las afirmaciones oníricas de los personajes que los hechos que se desarrollan.
Mike Nichols usa y abusa de estos elementos a través de toda la miniserie y logra desconcertarnos para que no sepamos muy bien a qué atenernos.
De todos modos, la realidad a la que apela como materia prima de su construcción es absolutamente localista. Los problemas que afligen a los protagonistas no siempre tienen posibilidad de conseguir algún tipo de identificación por parte del espectador, a no ser que pertenezca a una minoría incluso dentro de Nueva York.
Hay que resaltar las excelentes interpretaciones de los actores, todos ellos en gran medida contribuyen al objeto de la obra. Sin Meryl Streep (Hannah Pitt, Ethel Rosemberg y el Rabino) sus personajes serían otra cosa absolutamente distinta. Al Pacino compone un Roy Cohn que será inolvidable para todo aquel que vea la historia. Emma Thompson (Enfermera Emily, mujer vagabunda y el Angel) nos deja otra más de sus inolvidables interpretaciones. No hay que olvidarse del maravilloso personaje interpretado por Mary Louise Parker, mucho de lo mencionado en esta crónica hace referencia a su personaje. Jeffrey Wright hace de su personaje (Belize) algo absolutamente inolvidable y lo mismo ocurre con Justin Kirk.
Lamentablemente la obra se cierra en 1990, entonces lo que pretendía ser un mensaje de optimismo hacia este universo poblado de ángeles y seres humanos se vuelve un mensaje agrio y negro. Dios ha abandonado el universo y estamos en manos de esquizofrénicos fascistas.
Hay una advertencia en uno de los capítulos donde se promete para el año 2000 un Estados Unidos manejado a gusto y piacere por los republicanos. La advertencia ha ido más lejos en la realidad. El mundo entero ha pasado a ser la oficina donde desarrollan sus negocios a su propia conveniencia y sin la más mínima vergüenza.

De todos modos, en vista de la posterior malograda Closer, esta miniserie devuelve a Mike Nichols a un lugar de estima dentro de los cineastas norteamericanos.
Nueve puntos sobre diez para esta magnífica realización de Mike Nichols. No olvidemos la excelente banda de sonido de Thomas Newman.

domingo, 1 de febrero de 2015

Cuentos de Estambul (Omür Atay, Selim Demirdelen, Kudret Sabanci, Yücel Yolcu, Ümit Ünal, 2005) 🌟🌟🌟🌟

Sobre un más que interesante guión de Umit Unal, cinco historias, o mejor dicho, cuentos, se entrelazan y llegan al alba de un nuevo día sobre la mágica y tortuosa ciudad de Estambul.
Umit Unal es el director del primer cuento, "El flautista de Hamelín", que narra la triste historia del flautista Hilmi (Altan Erkekli), muy enamorado de su mujer que tiene que enfrentarse con los hechos del engaño.
En el segundo, "Blancanieves y los siete enanitos", dirigido por Kudret Sabanci, la hermanita de los siete enanos, Cuce (Hilal Arslan) va a salvar de la muerte a la que la condenó su madrastra, a Idil (Azra Akin). En esta historia la cámara se aventura por sótanos, cavernas y el subsuelo mágico y tenebroso de Estambul, escapando de Ramazan (Nejat Isler), el asesino.
En el tercero dirigido por Selim Demirdelen, "Cenicienta", la transexual Banu (Yelda Reynaud) va a escapar de las redes de Recep (Sevket Cohru) ayudada por el homosexual Mimi (Guven Kirac), quien se compadece de la pobre chica y la acompaña a la estación de trenes donde a las doce debe encontrarse con su amante Fiko (Ismail Hacioglu), pero al huir de Recep va a perder el zapatito.
En "La bella durmiente", el cuarto de los cuentos dirigido por Yucel Yolcu, Saliha (Nurgul Yesilcay) vive en su palacio abandonado a donde entra buscando comida Musa (Selim Akgul), pero no va a conseguir despertarla, a pesar de su parecido con su antepasado Pasha.
Y en el último de los cuentos, Omur Atay, va a presentar la historia de una muy singular "Caperucita Roja". Melek (Idil Uner) recién salida de la cárcel donde purgó por dos años los delitos cometidos por Rafet (Fidret Kuskan), es tentada más de una vez para que delate a los culpables, pero ella tiene su pasaje de vuelta a Alemania.
Todos los personajes de los cuentos, se reúnen al final, al sonido de la flauta de Hilmi, para exorcisar a la ciudad de Estambul, llamándola la prostituta de los cuentos.
No hay que perderse en la asociación con los nombres de los cuentos, las historias son muy reales y hasta escabrosas. Todas están hilvanadas a partir del asesinato del mafioso Ihsan (Cetin Tekindor), padre de Idil y de un modo u otro todas tienen relación con el tráfico de drogas, la prostitución, el contrabando y otros delitos menores.
El espectador queda inerte frente al final de los cuentos sin que se resuelva el nudo del argumento, pero claro, son solo cuentos.
Los últimos 5 minutos
Cierra la película la hija abortada de Melek, que aún no nacida, acompañó a su madre en los años de cárcel y la acompaña hasta que embarca rumbo a Alemania.
Imaginación, belleza y un guión prodigiosamente hilvanado, hacen que "Cuentos de Estambul" reciba 9 puntos muy bien ganados.

lunes, 26 de enero de 2015

El mundo conectado (Welt am Draht) (Rainer Werner Fassbinder, 1973) 🌟🌟🌟🌟

Descubrir una película diferente de Fassbinder es toda una fiesta.
Esta restauración de una obra perdida para los espectadores es un acontecimiento para los cinéfilos.
En "El mundo conectado", Fassbinder deja de lado su iconografía habitual y nos deslumbra con la adaptación para televisión de la novela de Daniel Francis Galouye, "Simulacron 3". El guión para televisión fue hecho por el propio Fassbinder con Fritz Müller-Scherz. Es hasta donde conozco su única obra de ciencia ficción.
En un mundo futuro, científicos desarrollan un computador habitado por una simulación del mundo real. Se ingresan los nombres y características de los habitantes de ese mundo cibernético y se deja que jueguen sus vidas.
La película comienza cuando el profesor Henry Voolmer a cargo del proyecto cae muerto.
Fred Stiller (Klaus Lowitsch), su segundo, es nombrado por el gerente de la empresa, Herbert Siskins (Karl Heinz Vosgerau) para reemplazarlo.
Hay rumores sobre la mala relación del profesor Voolmer con Siskins.
Günther Lause (Ivan Desny) va a hacer una revelación a Stiller en una reunión en casa de Siskins, cuando misteriosamente desaparece. Y desaparece la entidad Lause de la faz de la tierra. Nadie lo ha conocido ni oyó hablar de él. Según la versión de Stiller era el jefe de Seguridad de la empresa, pero Hans Edelkern es reconocido por todos como el jefe de Seguridad.
La asistente de Stiller enferma misteriosamente y en su lugar Siskins coloca a su propia asistente, Gloria (Barbara Valentin) para hacer de ojos y oídos de todos los pasos de Stiller.
A todo esto una empresa de aceros, cierra un contrato en confianza con Siskins para que se realice la simulación del futuro consumo de acero a 20 años en el computador Simulacron. Stiller se niega a utilizar el mundo creado para fines comerciales y aparentemente es amenazado.
Finalmente decide ingresar en Simulacron para entrevistarse con Einstein (Gottfried John) quien es el personaje del mundo cibernético con quien tienen comunicación. Durante la simulación hay un desperfecto y la vida de Stiller corre peligro.
No voy a seguir contando la historia. Espero haber despertado la curiosidad de los espectadores interesados en Fassbinder.
Si bien la iconografía es diferente, no hay homosexuales ni delincuentes, la estética del film es totalmente "fassbinderiana". La cámara que gira alrededor de los personajes. La observación a través de cristales o del reflejo en vitrales y espejos es una constante que hace que la lectura del film, absolutamente clara y transparente, adopte nuevos recursos de la deformación estética y de la imaginería de ese mundo futuro.
El final es, como no podría esperarse otra cosa, un golpe de maza en la nuca del espectador desprevenido. Pero toda la película es un festival de pequeños guiños y recursos pictóricos deslumbrantes. La música, de Gottfried Hüngsberg es todo un hallazgo ya que combina sonidos futurísticos con la banda de sonido. Hay un detalle, cuando la acción se desarrolla en el despacho de Stiller suena música griega de fondo.
Trailer
Nueve puntos sobre diez para "El mundo conectado".

viernes, 26 de diciembre de 2014

Un mundo conectado (The Zero Theorem) (Terry Gilliam, 2013) 🌟🌟🌟🌟🌟

Lo que está en juego es el alma de Qohen Leth (Christoph Waltz). El espera una llamada telefónica que le revelará el sentido de su vida. Mientras tanto su alma vegeta perdida en el terror que siente hacia la sociedad que lo rodea.
Que la acción de "Zero Theorem" suceda en el futuro es simplemente un avatar que le permite a Terry Gilliam poner en acción toda su parafernalia cibernética. No quiero ni imaginar lo que debe deambular por sus pensamientos más profundos.
Qohen prefiere trabajar desde su casa, así no pierde posibilidades de contestar la llamada reveladora y ademas porque tiene un infinito terror a enfrentarse con el caos que lo rodea.
Un mundo alucinado de publicidad y marketing donde todo puede suceder si uno compra determinada marca o llama a determinado número publicitario (cualquier semejanza con la realidad es deliberada).
También a través de la computadora, Qohen tiene sesiones con una psiquiatra de endemoniados labios fruncidos, la Dra. Shrink-Rom (Tilda Swinton), quien pretende revelar a Qohen el sentido de sus pánicos y temores.
Qohen es "programador" de un universo cibernético también caótico. Y realmente sufre cuando debe ir a trabajar en su oficina, un cubículo de reducidas dimensiones donde solo interactúa con el computador. Su supervisor, Joby (David Thewlis) le promete conseguirle una entrevista con el director si va a su fiesta para persuadirlo que le permita trabajar desde su casa.
La fiesta de Joby es otra oportunidad para Gilliam de desarrollar sus infinitas alucinaciones en un mundo del futuro, que entiendo que aunque vestidas de futuro, para Gilliam, como para Qohen, son tan presentes como la Navidad.
En la fiesta tiene, aparentemente por casualidad, la dichosa entrevista con el director (Matt Damon) quien, interesado en Qohen le promete incorporarlo al team que está en busca de la resolución del dichoso teorema Zero que da nombre a la película.
En la fiesta Qohen conoce a Bainsley (Melanie Thierry) quien pasará a ser parte del mundo virtual de Qohen y le dará los datos para ingresar a su página, desde donde viajarán a paraísos perdidos.
Siguiendo el fantasmagórico guión de Pat Rushin, Gilliam hace que el desventurado Qohen se embarque en la aventura ansiosa y angustiante de descifrar el dichoso teorema Zero.
Para ayudar a Qohen, el director le envía a su hijo Bob (Lucas Hedges) quien es un genio de la cibernética. Bob es un muchacho altamente especializado en juegos de computadora y con habilidad e ingenio para resolver los entuertos que se presentan en el desarrollo de las actividades de Qohen.
La casa donde vive y trabaja Qohen, fue en una época un convento y gracias a esa justificación, Gilliam la envuelve en un ambiente gótico donde moran los vitrales y las imágenes católicas.
Pero, como dije desde un principio, lo que está realmente en juego es el alma perdida de Qohen.
Perdida en un universo caótico donde nada tiene justificación (salvo quizás el ratón que se roba los restos).
La imaginación desbordante de Terry Gilliam crea un nuevo universo fantasmagórico, un poco menos angustiante que los de sus últimas películas, pero lleno de delirios y humoradas técnicas.
Trailer subtitulado
Nada más puedo agregar. El genio de Terry Gilliam lo hace todo y deja al espectador confuso y sumido en su interior para buscar su propia respuesta al teorema Zero.
Diez puntos para "Un mundo conectado", falso título en castellano para "The Zero Theorem".

lunes, 16 de diciembre de 2013

Cafe de Flore ( Jean-Marc Vallée, 2011)

Durante los primeros veinte minutos el argumento de "Cafe de Flore", es un tanto, bastante caótico. La historia mostrada con pantallazos de realidad y recuerdos entremezclados, no se hace presente ni se vuelve una secuencia de hechos, causas y efectos. Luego la historia se empieza a ordenar y reconocemos que hay dos historias, la de Jacqueline y su hijo con síndrome de dawn, Laurent (Vanessa Paradis y Marin Gerrier) y la de Antoine Godin (Kevin Parent), felizmente casado durante veinte años con Carole (brillante actuación de Helene Florent), con dos hijas, que se enamora de Rose (Evelyne Brochu) y deja su familia y su casa para ir con Rose.
Las dos historias van evolucionando por su lado y nos queda la incógnita de en qué punto del universo escrito por el mismo director, van a confluir.
El punto de confluencia es el plato fuerte de esta película. De como se llega a descubrir esa relación entre las dos historias y lo que ese descubrimiento depara a los personajes.
Si bien, como ya dije, el comienzo del film es bastante críptico, una vez que las historias se ordenan, el guión empieza a fluir con mayor felicidad.
Está bien que el caos aporta la complejidad emotiva del que la película carece. Los sentimientos, muy importantes para el significado de esta historia, no fluyen ni aparecen en los personajes. Aún con esta sequía emotiva, las historias son lo suficientemente atrayentes como para despertar la curiosidad del espectador.
De algún modo es una historia de misterio la que se cuenta en "Café de Flore" y el misterio siempre resulta atrayente.
La fotografía es excelente, el montaje, un tanto abrupto en algunas secuencias, en general acompaña el ritmo impactante de la película.
Siete puntos sobre diez para "Café de Flore".

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Reconstrucción (Christoffer Boe, 2003)

El cine, como séptimo arte, debe mucho en su construcción, a la literatura. Muchas veces hermosos filmes han tenido como origen una excelente, o no tanto, novela.
Sin embargo, salvo para algunos realizadores amantes del surrealismo, es poco y nada lo que el cine llega a absorver de las estructuras literarias.
"Reconstrucción" es la excepción. Desde su primer escena la pseudo-realidad fílmica se ve alterada por un cambio de rumbo en la narración de la película. "Un hombre solo, no, en realidad, no estaba solo.".
De ahí en más, Christoffer Boe  nos va a deleitar con cambios de rumbo y figuras dignas de la mejor novelística contemporánea. Es casi un Julio Cortázar describiendo en "Rayuela" a sus personajes. Y así los hace viajar por una realidad onírica, pero no por eso menos real. Ojo, no estoy diciendo que la película esté repleta de sinsentidos, todo lo contrario, pero los sentidos son maleables. Y en una película se puede manipular la memoria y la causalidad.
Así el pobre Alex (Nicolaj Lie Kaas) va a dejar a su novia Simone para ir al encuentro de Aimée. Tanto Simone como Aimée interpretadas por Maria Bonnevie.
¿Dos personajes distintos en la novela? o quizás ¿el mismo personaje con dos avatares?. Y, en realidad, Alex existe, o es una creación literaria de August, el marido de Aimée.
La dirección, magnífica, nos lleva con brillantes apuntes cinematográficos, a estar magnetizados por la dilación que la relación de Alex sufre. "¿Vamos a Roma?", le pregunta en un primer encuentro a Aimée. Un primer encuentro que luego repetirá con variaciones para deleite del espectador.
Es una película fácil de ver si uno acepta las reglas de magia que el director ha planteado con franqueza desde la primer escena. Si uno quiere explicaciones y una regla estricta de causa-efecto, se va a frustrar, porque no es eso lo que la película tiene para ofrecer.
Hermosos apuntes de sonido con el "Adagio para cuerdas" de Barber acompañan la dramaticidad de algunas escenas, solo lo suficiente para crear la expectativa de belleza.
La fotografía es impecable al igual que el montaje, del que depende en mucho el suceso de este film.
Primeros 6 minutos de "Reconstrucción"
Diez puntos para esta hermosa realización cinematográfica que nos devuelve al mundo de los cuentos y de los sueños y del buen cine.

jueves, 14 de noviembre de 2013

El hombre de la tierra (The man from Earth) (Richard Schenkman, 2007)

En un inteligentísimo guión escrito por Jerome Bixby, "El hombre de la tierra" comienza como la fiesta de despedida a un profesor (John) que deja el colegio donde enseña para mudarse a otro sitio.
Algunos de los profesores compañeros, llegan hasta su casa, situada en un páramo, para despedirlo y preguntarle por las razones de su partida.
Alguien insinúa que para él los años no pasan, que se lo ve igual que cuando llegó. Entre las cosas que está mudando aparece un aparente cuadro de Van Gogh, dedicado al dorso en francés.
En su casa tiene un buril del período prehistórico. Cuando le preguntan dónde lo obtuvo, contesta que lo compró en una tienda de baratijas.
Y de pronto, frente a la andanada de preguntas, decide contar parte de la verdad de su historia.
Viene de hace 14.000 años, cuando fue un Cro-Magnon. Todos consideran que es una broma, pero él insiste en dar detalles de lo que ha sido su vida durante los 14.000 años que lleva viviendo.
Debido a que no envejece, tiene que mudarse periódicamente y cambiar de nombre y hasta de profesión.
Las preguntas y respuestas y los juegos de malabarismo con los hechos históricos, crean una historia interesantísima, donde nadie está seguro de nada, de si John miente o está diciendo la verdad. El mismo corrobora que sus recuerdos son muchas veces vagos, por el tiempo que ha pasado.
En un increíble juego de imaginación, el argumento de Jerome Bixby confunde incluso al espectador, que prefiere creer en la historia del Cro-Magnon, en lugar de lo que la razón le indica.
Con pobrísimos elementos, apenas el decorado del salón de una casa y exteriores pobrísimos, toda la magia de la película se asienta en la historia que se está contando.
Cuando afirma haber aprendido de Buda, todos se convulsionan. Y ni decir con algunas otras revelaciones de personajes históricos que conoció o, incluso, fue.
Para disfrutar sin grandes pretensiones. No es el cine para interpretar, simplemente es una historia muy bien contada y que logra mantener la atención del espectador.
Siete puntos para "El hombre en la tierra".

lunes, 28 de octubre de 2013

Los últimos días del mundo (Arnaud y Jean-Marie Larrieu, 2009)

Basada en una novela de Dominique Noguez, "Los últimos días del mundo" narra el viaje en busca de su destino que emprende Robinson (Mathieu Amalric) en los que aparentan ser los últimos días del mundo tal como lo conocemos.
Una guerra nuclear ha estallado en el mundo y los síntomas de la decadencia final están diezmando la sociedad europea.
Pero Robinson va en busca de su amada Lae (Omahyra Mota), a quien ha perdido un tiempo atrás.
A través de diferentes raccontos nos enteramos de como Robinson abandonó a su mujer y a su hija para ir detrás de Lae. Y como a su vez Lae se deshizo de él.
En el transcurso vamos descubriendo cómo ha llegado a su inactividad en las playas de Biarritz, donde una librera le ofrece un libro de cocina con espacio para tomar notas en reemplazo de los cuadernos que ya no existen y donde Robinson escribirá su historia.
La librera (Catherine Frot) volverá a cruzarse una y otra vez con Robinson y juntos se encontrarán en su huída a España, en Pamplona, para las fiestas de San Fermín. Allí también se suceden los atentados y deberán huir una vez más.
Robinson quiere llegar a Zaragoza, donde vive la madre de Lae, para preguntar por élla. Ombeline, la librera, deja atrás a su marido que se ha fugado con Iris (Clotilde Hesme), la hija de un tenor español, amigo de Robinson, Theo (Sergi Lopez).
En Toulouse se va a encontrar con una ciudad desierta luego de que el presidente francés anunciara que deja el gobierno porque ya es un sinsentido. Se va a encontrar con su ex-mujer Chloe (Karin Viard) quien trabaja para el ejército francés. Ella le ofrece huir de la ciudad pero él no quiere irse, por lo que élla decide acompañarlo, pero un misil va a frustrar su posible reencuentro.
Como verán la historia es apocalíptica y muy compleja y tiene miles de vericuetos y está tan bien realizada que ninguno de éllos hace agua o naufraga en las arenas movedizas de la insensatez, probablemente porque el guión escrito sobre la novela de Dominique Noguez le aporte verosimilitud al desarrollo de la historia.
Hasta último momento estaremos siguiendo el periplo de Robinson, quien luego de una pesadilla en el castillo de la Marquise d'Arcangues (Sabine Azema en una aparición triunfal), decide retornar a Paris.
Y no sigo contando la historia para que la vean por ustedes mismos.
Muy interesante película, sin huecos, perfectamente realizada y con equipos en Francia y en España muy bien coordinados.
El ritmo es constante en las dos horas de duración y la atención no decae un instante.
Ocho puntos para la película de los hermanos Larrieu.



sábado, 7 de septiembre de 2013

Memoria de mis putas tristes (Henning Carlsen, 2011)

Es una tarea bastante complicada trasladar al cine una obra de Gabriel García Márquez. Probablemente esto se deba a que su estilo literario es tan descriptivo de emociones y sensaciones que deja una impronta en la memoria que es muy difícil de llenar y/o reemplazar por una imagen cinematográfica.
Hay algunos casos que han sido de antología como "El coronel no tiene quien le escriba" en la versión de Arturo Ripstein. Este caso no es de antología, pero hay que reconocer que se acerca bastante a la verdad literaria.
Evidentemente los personajes de García Márquez son más universales de lo que creemos los latinoamericanos, sino no se puede entender cómo un director danés, puede acercarse a su magia con tanta delicadeza y sagacidad.
Tampoco es comprensible como el personaje de Rosa Cabarcas, la regenta del prostíbulo del pueblo, pueda ser encarnado por Geraldine Chaplin. No hay personalidad más lejana a lo que uno imagina de Rosa Cabarcas que la de Geraldine Chaplin. Sin embargo, de algún modo, por alguno de esos misterios de la raza humana, resulta absolutamente creíble. Y no es una Rosa Cabarcas made in Holywood. Es una Rosa Cabarcas medio extraña, nada que ver con la madama caribeña rellenita y pesada, porque Geraldine es flaca y afilada como un cuchillo. Sin embargo por los ojos de Geraldine Chaplin se filtra la esencia de García Márquez y es casi más convincente élla que Emilio Echevarría, quien, de todos modos y por donde se lo mire, hace una caracterización hermosa y perfecta.
También es muy interesante que el personaje de la puta Casilda Armenia, sea encarnado por Angela Molina, en la edad adulta y por su hija, Ofelia Molina, cuando joven.
También el personaje de la Niña, encarnado por Alejandra Barros es absolutamente creíble y contribuye a recrear esta historia mitad ensueño y mitad fábula, con todo el realismo mágico de García Márquez haciendo gala de presencia.
En fin que la película da en el clavo en un 80% y eso es mucho decir cuando de García Márquez se trata.
Es entretenida, las imagenes vagan entre vahos de siesta debido a un uso de la fotografía excelente y todo el resto es lo adecuado. Probablemente quien ame las películas de acción la encuentre lenta, pero es que no es para nada una película de acción.
Tampoco es una película romántica, aunque la palabra clave en toda la película es el amor que este hombre "El Sabio", jamás ha experimentado.
Vayan 8 puntos muy bien ganados por un director danés recreando a García Márquez.

martes, 5 de febrero de 2013

Santos Motores ("Holy motors", Leos Carax, 2012)

A pesar del título, "Holy motors" es un film francés. Absolutamente francés.
Este fue mi primer encuentro con el director Leos Carax (real nombre Alexandre Dupont).
En su corta vida, "Santos motores" lleva ganados premios en todos los festivales en los que se presenta, desde Cannes hasta Los Angeles, desde Sitges hasta Vancouver.
Vemos un día en la vida de Mr. Oscar (magistralmente personificado por Denis Lavant), desde la mañana hasta que regresa a su ¿familia? a dormir. Y, ¿a qué se dedica Mr. Oscar?, esa es la intriga de la película y cuando uno cree que está a punto de descubrirlo el misterio nuevamente se cierra sobre sí mismo.
Película intrigante al máximo, puede decepcionar si lo que uno quiere es tenerlo todo explicado. Pero si a uno le gusta el cine y le despiertan curiosidad los diferentes lenguajes cinematográficos, esta película le va a encantar y lo va a asombrar.
Además las historias que se presentan son todas magníficas. Lindan en lo surrealista, pero como siempre están paradas en París, por donde circula todo el día la limousine de Mr. Oscar, no llegan a ser consideradas como absurdas. De karateca a asesino, de Quasimodo a matón, de padre abandónico a amante sin esperanza, por todos estos caracteres circula Mr. Oscar, siempre acompañado de su chofer, Celine, personificada por Edith Scob.
En otros personajes marginales aparecen Eva Mendes y, caso raro, Kylie Minogue, que también canta la canción.
¿Quiénes somos?
No es una película que se parezca a nada que yo haya visto antes y, realmente, aunque quisiera, no puedo explicarla. Es un film para disfrutar, del principio al fin.
Está claro que sobre 10 puntos, para mí, se merece 9 puntos.