Sobre una intrigante novela de David G. Compton, "The continuous Katherine Mortenhoe", David Rayfiel y el director, Bertrand Tavernier, escriben el guión en el que se basa esta película.
Rayando los bordes de la ciencia ficción, en un futuro impreciso, la escritora por computadora (es la computadora "Harriet" quien escribe los textos en base a la programación de la autora) Katherine Mortenhoe (Romy Schneider), es elegida por el productor de la N.T.V. una cadena internacional de televisión Vincent Ferriman (Harry Dean Stanton), para protagonizar el reality show "Death watch", "La muerte en directo". O sea televisar sus últimos días de vida para los espectadores de todo el mundo.
Lo que podría ser considerado como monstruoso y bizarro, va a alcanzar altos puntos de rating, que es el objetivo de la cadena de televisión.
Cuentan para ello con una cámara insertada en el cerebro de Roddy Farrow (Harvey Keitel), que transmite todo lo que ve. Solo tiene un inconveniente, no puede permanecer a oscuras. No puede dormir,
Con la complicidad del Dr. Mason (William Russell), empleado también de la cadena televisiva, hacen que Katherine reciba la noticia de su próxima muerte. Le quedan uno o dos meses como mucho. El Dr. Mason le provee un frasco de pastillas que la ayudarán a evitar los dolores. En ningún momento contesta a la pregunta de Katherine, ¿cuál es mi enfermedad", "la gente tiene úlcera, cáncer, todo lo que los medicamentos puedan proveer, usted sufre de impaciencia".
Cuando Vincent le propone el trato a Katherine, élla lo rechaza de plano, quiere morir en el anonimato, tranquila. Pero ya es tarde, ya los afiches conteniendo su rostro están por toda la ciudad, "Dead watch".
Pero finalmente, un poco cediendo ante la presión de su marido, acepta el trato por 600.000 dólares. Cuando tiene la mitad del dinero consigo, van a una feria americana en el puerto, se compra una peluca y escapa.
Pero Vincent la ubica pronto, está en un asilo de Gatesbridge y hacia allí va Roddy.
De allí en más Kate y Roddy van a vivir una serie de aventuras en el intento de Kate de desaparecer sin dejar rastros. Claro, no sabe que al lado suyo tiene la presencia de la cámara continuamente.
Las aventuras van a concluir en la casa de campo del ex-marido de Katherine, Gerald Mortenhoe (Max Von Sydow), cuando muchas cosas ya hayan pasado.
El espectador vive con naturalidad esta historia que es más que una ficción habitual. El director no exagera en su condena a los medios televisivos, pero es allí donde la película tiene sus puntos más fuertes.
Lástima que Romy Schneider, una belleza sin par, nunca fue una buena actriz, pero se desempeña bastante bien. Claro que al lado de la naturalidad de Harvey Keitel, es imposible no hacer agua. Pero es en las escenas con Max Von Sydow, donde el vacío actoral de Romy queda en evidencia. La emotividad con la que Max Von Sydow dota a su personaje en palabras comunes, es verdaderamente notable.
La fotografía de Pierre-William Greene, es realmente interesante, sobre todo en las escenas en interiores.
Buenísima también la banda de sonido de Antoine Duhamel.
Escena final (en inglés)
Siete puntos sobre diez para una excelente película de Bertrand Tavernier.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 15 de noviembre de 2016
domingo, 14 de febrero de 2016
Juventud (Paolo Sorrentino, 2015) 🌟🌟🌟🌟🌟
Paolo Sorrentino nos deslumbró el año pasado con "La gran belleza", gran premio del Festival de Cannes. Difícil competir consigo mismo y salir airoso, y sin embargo, lo logra.
Siguiendo los pasos del gran Federico Fellini, elige algunos de sus clichés para adornar su película y otra vez, lo logra. En la escena del cartel vemos a dos ancianos Michael Caine y Harvey Keitel, admirando la belleza escultural de Miss Universo (Madalina Diana Ghenea). Escena típica de Fellini.
También pone en escena la procesión hacia los baños termales que Fellini eligió para homenajear a Charles Chaplin, Nikita Mijalkov para homenajear a Fellini y ahora Paolo Sorrentino para homenajear a todos éllos.
Hay otra escena de antología, donde, en las laderas de una montaña suiza, verde hasta la exageración, las mujeres de la vida cinematográfica de Mick Boyle (Harvey Keitel) se le aparecen mostrándose en la plenitud del personaje que les tocó interpretar. Homenaje a "La ciudad de las mujeres" en cuanto a la idea, pero revitalizada por Sorrentino en cuanto al entorno idílico de la escena.
En un Spa suizo, en medio de esas montañas alpinas tan hermosas y tan bien decoradas, pasan sus días un director y compositor musical Fred Ballinger (Michael Caine) y su amigo de toda la vida, Mick Boyle, director cinematográfico.
Es en la esplendorosa cantidad de pequeños momentos y personajes donde Paolo Sorrentino encuentra su estilo, otra vez homenajeando a Fellini.
La masajista (Luna Zimic Mijovic) que dice comunicarse a través de la piel y que adivina las emociones de Ballinger con solo tocarlo.
El actor Jimmy Tree (Paul Dano) amargado porque la gente solo recuerda su actuación como robot y que está preparando en el aislamiento del spa el personaje que va a interpretar en su próxima película.
El equipo de guionistas que trabaja con Mick Boyle en la elaboración del script para su próximo film entre los que están el tímido, los enamorados, el gracioso, el barbudo.
El futbolista Diego Maradona (Roly Serrano) al que acompaña en todo momento su mujer (Loredana Cannata) con un equipo portátil de oxígeno. La pareja de alemanes que no hablan entre sí y son objeto de apuestas para Mick y Fred.
El mágico personaje de Lena Ballinger (la siempre cambiante Rachel Weisz) que se separa de su marido, el hijo de Mick Boyle, nada más comenzar la película y es protagonista de filosos diálogos con su padre.
La mantenida en formol actriz de Hollywood Brenda Morel (Jane Fonda) quien nos brinda una de las memorables escenas de la película.
El monje budista (Dorji Wangchuk) de quien se afirma que posee el don de la levitación y al que Fred acusa de ser un fraude.
Todo gira en torno a la decrepitud, a la pérdida de oportunidades de la vejez y sin embargo todo el film es un gran canto a la Juventud.
Cómo olvidarnos de la "Canción Simple #3" interpretada por Sumi Jo frente a la reina de Inglaterra quien envía a un gestor (Alex Macqueen) para que Fred Ballinger se preste a dirigir la orquesta en la función en honor del príncipe Felipe.
Todo es un festival de cine y un canto a la belleza y a la imaginación.
Trailer (subtitulado en francés)
Canción Simple #3
Diez puntos y diez más en agradecimiento por haber creado esta magia para los sentidos a Paolo Sorrentino.
Siguiendo los pasos del gran Federico Fellini, elige algunos de sus clichés para adornar su película y otra vez, lo logra. En la escena del cartel vemos a dos ancianos Michael Caine y Harvey Keitel, admirando la belleza escultural de Miss Universo (Madalina Diana Ghenea). Escena típica de Fellini.
También pone en escena la procesión hacia los baños termales que Fellini eligió para homenajear a Charles Chaplin, Nikita Mijalkov para homenajear a Fellini y ahora Paolo Sorrentino para homenajear a todos éllos.
Hay otra escena de antología, donde, en las laderas de una montaña suiza, verde hasta la exageración, las mujeres de la vida cinematográfica de Mick Boyle (Harvey Keitel) se le aparecen mostrándose en la plenitud del personaje que les tocó interpretar. Homenaje a "La ciudad de las mujeres" en cuanto a la idea, pero revitalizada por Sorrentino en cuanto al entorno idílico de la escena.
En un Spa suizo, en medio de esas montañas alpinas tan hermosas y tan bien decoradas, pasan sus días un director y compositor musical Fred Ballinger (Michael Caine) y su amigo de toda la vida, Mick Boyle, director cinematográfico.
Es en la esplendorosa cantidad de pequeños momentos y personajes donde Paolo Sorrentino encuentra su estilo, otra vez homenajeando a Fellini.
La masajista (Luna Zimic Mijovic) que dice comunicarse a través de la piel y que adivina las emociones de Ballinger con solo tocarlo.
El actor Jimmy Tree (Paul Dano) amargado porque la gente solo recuerda su actuación como robot y que está preparando en el aislamiento del spa el personaje que va a interpretar en su próxima película.
El equipo de guionistas que trabaja con Mick Boyle en la elaboración del script para su próximo film entre los que están el tímido, los enamorados, el gracioso, el barbudo.
El futbolista Diego Maradona (Roly Serrano) al que acompaña en todo momento su mujer (Loredana Cannata) con un equipo portátil de oxígeno. La pareja de alemanes que no hablan entre sí y son objeto de apuestas para Mick y Fred.
El mágico personaje de Lena Ballinger (la siempre cambiante Rachel Weisz) que se separa de su marido, el hijo de Mick Boyle, nada más comenzar la película y es protagonista de filosos diálogos con su padre.
La mantenida en formol actriz de Hollywood Brenda Morel (Jane Fonda) quien nos brinda una de las memorables escenas de la película.
El monje budista (Dorji Wangchuk) de quien se afirma que posee el don de la levitación y al que Fred acusa de ser un fraude.
Todo gira en torno a la decrepitud, a la pérdida de oportunidades de la vejez y sin embargo todo el film es un gran canto a la Juventud.
Cómo olvidarnos de la "Canción Simple #3" interpretada por Sumi Jo frente a la reina de Inglaterra quien envía a un gestor (Alex Macqueen) para que Fred Ballinger se preste a dirigir la orquesta en la función en honor del príncipe Felipe.
Todo es un festival de cine y un canto a la belleza y a la imaginación.
Trailer (subtitulado en francés)
Canción Simple #3
Diez puntos y diez más en agradecimiento por haber creado esta magia para los sentidos a Paolo Sorrentino.
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