No es habitual que incluya en estas crónicas productos que provienen de miniseries realizadas para televisión, pero en estos tiempos es tan difícil determinar cuando un producto está destinado al cine o a la televisión y, en último caso, si lo es para televisión TV o para televisión cinematográfica.
Tampoco es habitual que un realizador de la talla de Paolo Sorrentino elija escribir y dirigir una miniserie, El producto final, lejos de adolecer de la chatura de los productos destinados a la televisión, tiene la calidad del cine al que Paolo Sorrentino nos tiene acostumbrados. Entonces, estos diez episodios pueden considerarse como diez filmes de alta calidad, imaginación y esplendor sin perder la necesaria línea argumental que una historia narrada en dies episodios debe tener.
"El joven papa" narra la llegada al Vaticano del primer papa de origen estadounidense, el más joven elegido hasta el momento y cuyas ideas para el devenir de la iglesia son un total misterio. Se trata de Lenny Belardo (Jude Law). A no engañarse por el apellido de raíz italiana. Fue abandonado en un orfanato de muy chico por sus padres, una pareja hippie. Este abandono marca la personalidad de Lenny y las ideas que busca imponer en la iglesia católica. Hace venir junto a él a la Hermana Mary (Diane Keaton), quien lo formara en el orfanato junto con su compañero de andanzas, en el presente de la historia, cardenal Dussolier (Scott Shepperd) para que sea su secretaria.
El primer contratiempo de su papado se produce cuando decide no hacer un discurso a la muchedumbre congregada en la plaza San Pedro, como es habitual en todos los papas. El cardenal secretario de estado (Silvio Orlando), desespera aplicando toda su diplomacia, pero no consigue que el nuevo papa, llamado Pio XIII, cambie de idea. Muy, muy tarde, en plena noche, se dirige por micrófono a la muchedumbre y el resultado es apocalíptico.
A pesar que su maestro, el cardenal Spencer (James Cromwell), intente llamarle la atención, Lenny no va a torcer su rumbo. La consejera de comunicaciones, Sofía (Cecile de France) pierde todas las oportunidades de hacerlo llegar a su grey, porque Lenny insiste en que solo ocultándose va a ser más buscado. Solo encuentra eco en el obispo Gutiérrez (Javier Cámara) al que sus natural sencillez y bondad lo inclina a no juzgar a Lenny.
Suspendo acá el relato porque todo lo que sucede en los diez episodios de la serie es digno de ser visto y no a través del pobre relato de este cronista.
La excelencia de la imagen, del ritmo y del suspenso en la serie es todo producto del genio del director. Es muy bueno el trabajo de edición y montaje de las escenas, ya que en este trabajo está el peculiar ritmo con que avanza la serie. Responsable de la edición es Cristiano Travaglioli. La fotografía estuvo a cargo de Luca Bigazzi y la excelente banda sonora es de Lele Marchitelli.
Trailer subtitulado en castellano
Ocho puntos sobre diez para el promedio de los episodios de la serie, ya que hay algunos episodios que merecen diez puntos, sobre todo el último y otros que podrían aprobar con seis.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 6 de marzo de 2018
domingo, 14 de febrero de 2016
Juventud (Paolo Sorrentino, 2015) 🌟🌟🌟🌟🌟
Paolo Sorrentino nos deslumbró el año pasado con "La gran belleza", gran premio del Festival de Cannes. Difícil competir consigo mismo y salir airoso, y sin embargo, lo logra.
Siguiendo los pasos del gran Federico Fellini, elige algunos de sus clichés para adornar su película y otra vez, lo logra. En la escena del cartel vemos a dos ancianos Michael Caine y Harvey Keitel, admirando la belleza escultural de Miss Universo (Madalina Diana Ghenea). Escena típica de Fellini.
También pone en escena la procesión hacia los baños termales que Fellini eligió para homenajear a Charles Chaplin, Nikita Mijalkov para homenajear a Fellini y ahora Paolo Sorrentino para homenajear a todos éllos.
Hay otra escena de antología, donde, en las laderas de una montaña suiza, verde hasta la exageración, las mujeres de la vida cinematográfica de Mick Boyle (Harvey Keitel) se le aparecen mostrándose en la plenitud del personaje que les tocó interpretar. Homenaje a "La ciudad de las mujeres" en cuanto a la idea, pero revitalizada por Sorrentino en cuanto al entorno idílico de la escena.
En un Spa suizo, en medio de esas montañas alpinas tan hermosas y tan bien decoradas, pasan sus días un director y compositor musical Fred Ballinger (Michael Caine) y su amigo de toda la vida, Mick Boyle, director cinematográfico.
Es en la esplendorosa cantidad de pequeños momentos y personajes donde Paolo Sorrentino encuentra su estilo, otra vez homenajeando a Fellini.
La masajista (Luna Zimic Mijovic) que dice comunicarse a través de la piel y que adivina las emociones de Ballinger con solo tocarlo.
El actor Jimmy Tree (Paul Dano) amargado porque la gente solo recuerda su actuación como robot y que está preparando en el aislamiento del spa el personaje que va a interpretar en su próxima película.
El equipo de guionistas que trabaja con Mick Boyle en la elaboración del script para su próximo film entre los que están el tímido, los enamorados, el gracioso, el barbudo.
El futbolista Diego Maradona (Roly Serrano) al que acompaña en todo momento su mujer (Loredana Cannata) con un equipo portátil de oxígeno. La pareja de alemanes que no hablan entre sí y son objeto de apuestas para Mick y Fred.
El mágico personaje de Lena Ballinger (la siempre cambiante Rachel Weisz) que se separa de su marido, el hijo de Mick Boyle, nada más comenzar la película y es protagonista de filosos diálogos con su padre.
La mantenida en formol actriz de Hollywood Brenda Morel (Jane Fonda) quien nos brinda una de las memorables escenas de la película.
El monje budista (Dorji Wangchuk) de quien se afirma que posee el don de la levitación y al que Fred acusa de ser un fraude.
Todo gira en torno a la decrepitud, a la pérdida de oportunidades de la vejez y sin embargo todo el film es un gran canto a la Juventud.
Cómo olvidarnos de la "Canción Simple #3" interpretada por Sumi Jo frente a la reina de Inglaterra quien envía a un gestor (Alex Macqueen) para que Fred Ballinger se preste a dirigir la orquesta en la función en honor del príncipe Felipe.
Todo es un festival de cine y un canto a la belleza y a la imaginación.
Trailer (subtitulado en francés)
Canción Simple #3
Diez puntos y diez más en agradecimiento por haber creado esta magia para los sentidos a Paolo Sorrentino.
Siguiendo los pasos del gran Federico Fellini, elige algunos de sus clichés para adornar su película y otra vez, lo logra. En la escena del cartel vemos a dos ancianos Michael Caine y Harvey Keitel, admirando la belleza escultural de Miss Universo (Madalina Diana Ghenea). Escena típica de Fellini.
También pone en escena la procesión hacia los baños termales que Fellini eligió para homenajear a Charles Chaplin, Nikita Mijalkov para homenajear a Fellini y ahora Paolo Sorrentino para homenajear a todos éllos.
Hay otra escena de antología, donde, en las laderas de una montaña suiza, verde hasta la exageración, las mujeres de la vida cinematográfica de Mick Boyle (Harvey Keitel) se le aparecen mostrándose en la plenitud del personaje que les tocó interpretar. Homenaje a "La ciudad de las mujeres" en cuanto a la idea, pero revitalizada por Sorrentino en cuanto al entorno idílico de la escena.
En un Spa suizo, en medio de esas montañas alpinas tan hermosas y tan bien decoradas, pasan sus días un director y compositor musical Fred Ballinger (Michael Caine) y su amigo de toda la vida, Mick Boyle, director cinematográfico.
Es en la esplendorosa cantidad de pequeños momentos y personajes donde Paolo Sorrentino encuentra su estilo, otra vez homenajeando a Fellini.
La masajista (Luna Zimic Mijovic) que dice comunicarse a través de la piel y que adivina las emociones de Ballinger con solo tocarlo.
El actor Jimmy Tree (Paul Dano) amargado porque la gente solo recuerda su actuación como robot y que está preparando en el aislamiento del spa el personaje que va a interpretar en su próxima película.
El equipo de guionistas que trabaja con Mick Boyle en la elaboración del script para su próximo film entre los que están el tímido, los enamorados, el gracioso, el barbudo.
El futbolista Diego Maradona (Roly Serrano) al que acompaña en todo momento su mujer (Loredana Cannata) con un equipo portátil de oxígeno. La pareja de alemanes que no hablan entre sí y son objeto de apuestas para Mick y Fred.
El mágico personaje de Lena Ballinger (la siempre cambiante Rachel Weisz) que se separa de su marido, el hijo de Mick Boyle, nada más comenzar la película y es protagonista de filosos diálogos con su padre.
La mantenida en formol actriz de Hollywood Brenda Morel (Jane Fonda) quien nos brinda una de las memorables escenas de la película.
El monje budista (Dorji Wangchuk) de quien se afirma que posee el don de la levitación y al que Fred acusa de ser un fraude.
Todo gira en torno a la decrepitud, a la pérdida de oportunidades de la vejez y sin embargo todo el film es un gran canto a la Juventud.
Cómo olvidarnos de la "Canción Simple #3" interpretada por Sumi Jo frente a la reina de Inglaterra quien envía a un gestor (Alex Macqueen) para que Fred Ballinger se preste a dirigir la orquesta en la función en honor del príncipe Felipe.
Todo es un festival de cine y un canto a la belleza y a la imaginación.
Trailer (subtitulado en francés)
Canción Simple #3
Diez puntos y diez más en agradecimiento por haber creado esta magia para los sentidos a Paolo Sorrentino.
Etiquetas:
2015,
Comedia dramática,
Harvey Keitel,
Italia-Francia-UK-Suiza,
Jane Fonda,
Luna Zimic Mijovic,
Madalina Diana Ghenea,
Michael Caine,
Paolo Sorrentino,
Paul Dano,
Rachel Weisz,
Roly Serrano
lunes, 21 de abril de 2014
La gran belleza (Paolo Sorrentino, 2013)
Un absoluto lujo para cinéfilos. "La gran belleza" tiene ese sabor a espectáculo, reflexiones y humanidad que no se veía hace mucho tiempo en el cine y aún menos en el gran cine italiano.
Heredero directo del gran Federico Fellini, Paolo Sorrentino vuelve a poner en escena la decadencia de la sociedad romana y la belleza inherente a la deslumbrante ciudad de Roma y a sus marionetas.
Rememorando a cincuenta años de la filmación de "La dolce vita", Paolo Sorrentino nos brinda con una mirada actualizada y con una excelente fotografía de Luca Bigazzi, la visión de Jep Gambardella (la mejor actuación de Toni Servillo desde "Bella addormentata") sobre los personajes que deambulan por el jet set de Roma. Jep Gambardella ha escrito una sola novela en su juventud por la que ha sido ampliamente reconocido y a sus 65 años medita en que debiera escribir otro.
Los guiños al cine de Fellini son innumerables y es evidente que Paolo Sorrentino quiso hacerle un homenaje.
El cruce del personaje con Fanny Ardant con un diálogo escueto -Madame Ardant- dice Jep, -Bonne nuit- contesta Fanny Ardant, remite a Fellini-Roma cuando la cámara sorprende a Anna Magnani regresando a su casa.
De "Julieta de los espíritus" hay escenas muy parecidad, las damas de la sociedad todas éllas con importantes capelinas rodeando al cardenal en una escena campestre. La visita a la vidente se transforma por acto de magia contemporáneo en el consultorio de un aplicador de botox. Hay innumerables guiños a Fellini, una de las que acude por bótox es una monja que luego acudirá con igual fervor a visitar a la santa.
La editora de Jep, que es una enana nos hace acordar de la monja enana de "Amarcord".
La pregunta de Jep al cardenal sobre sus dudas existenciales quedan sin respuesta porque el cardenal huye presuroso y cuando no puede, porque está en su auto, procede a bendecirlo.
Otro personaje inolvidable es el de Ramona (Sabrina Ferili), la stripper que se gasta todo su dinero en no se sabe qué, hasta que devela que es en su enfermedad.
Y como broche de oro la visita de la santa, una monja que vive atendiendo a sus pobrecitos en el Chad y que en su estadía en Roma insiste en conocer a Jep porque es una admiradora de su novela y quiere que estén también los condes de Colonna porque los conoció de pequeña (la monja tiene 104 años) que ya han muerto, pero el organizador contrata a dos nobles que por una tarifa razonable acuden a fiestas y comidas.
El ritmo es excelente y si bien al principio de la película nos abruma un poco con las fiestas y los bailes, esto es necesario para introducirnos en el clima que la película promueve.
Hay cientos y cientos de llamados al asombro y esto es otro guiño al cine de Fellini. Pero no es una película de Fellini, aunque comparte su amor por los personajes. Es definitivamente una película y una gran película de Paolo Sorrentino al estilo de Fellini.
La gran belleza (incluye cruce con Fanny Ardant)
Títulos finales
Los diez puntos de mi modesta calificación se quedan cortos para apreciar una obra maestra del cine como esta.
Heredero directo del gran Federico Fellini, Paolo Sorrentino vuelve a poner en escena la decadencia de la sociedad romana y la belleza inherente a la deslumbrante ciudad de Roma y a sus marionetas.
Rememorando a cincuenta años de la filmación de "La dolce vita", Paolo Sorrentino nos brinda con una mirada actualizada y con una excelente fotografía de Luca Bigazzi, la visión de Jep Gambardella (la mejor actuación de Toni Servillo desde "Bella addormentata") sobre los personajes que deambulan por el jet set de Roma. Jep Gambardella ha escrito una sola novela en su juventud por la que ha sido ampliamente reconocido y a sus 65 años medita en que debiera escribir otro.
Los guiños al cine de Fellini son innumerables y es evidente que Paolo Sorrentino quiso hacerle un homenaje.
El cruce del personaje con Fanny Ardant con un diálogo escueto -Madame Ardant- dice Jep, -Bonne nuit- contesta Fanny Ardant, remite a Fellini-Roma cuando la cámara sorprende a Anna Magnani regresando a su casa.
De "Julieta de los espíritus" hay escenas muy parecidad, las damas de la sociedad todas éllas con importantes capelinas rodeando al cardenal en una escena campestre. La visita a la vidente se transforma por acto de magia contemporáneo en el consultorio de un aplicador de botox. Hay innumerables guiños a Fellini, una de las que acude por bótox es una monja que luego acudirá con igual fervor a visitar a la santa.
La editora de Jep, que es una enana nos hace acordar de la monja enana de "Amarcord".
La pregunta de Jep al cardenal sobre sus dudas existenciales quedan sin respuesta porque el cardenal huye presuroso y cuando no puede, porque está en su auto, procede a bendecirlo.
Otro personaje inolvidable es el de Ramona (Sabrina Ferili), la stripper que se gasta todo su dinero en no se sabe qué, hasta que devela que es en su enfermedad.
Y como broche de oro la visita de la santa, una monja que vive atendiendo a sus pobrecitos en el Chad y que en su estadía en Roma insiste en conocer a Jep porque es una admiradora de su novela y quiere que estén también los condes de Colonna porque los conoció de pequeña (la monja tiene 104 años) que ya han muerto, pero el organizador contrata a dos nobles que por una tarifa razonable acuden a fiestas y comidas.
El ritmo es excelente y si bien al principio de la película nos abruma un poco con las fiestas y los bailes, esto es necesario para introducirnos en el clima que la película promueve.
Hay cientos y cientos de llamados al asombro y esto es otro guiño al cine de Fellini. Pero no es una película de Fellini, aunque comparte su amor por los personajes. Es definitivamente una película y una gran película de Paolo Sorrentino al estilo de Fellini.
La gran belleza (incluye cruce con Fanny Ardant)
Títulos finales
Los diez puntos de mi modesta calificación se quedan cortos para apreciar una obra maestra del cine como esta.
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