Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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jueves, 3 de diciembre de 2015

Viva la libertá (Roberto Andó, 2012) 🌟🌟🌟

El cine italiano está en franca recuperación. Directores como Paolo Sorrentino, Marco Bellocchio y Giuseppe Tornatore así lo demuestran.
Y aquí es donde aparece Roberto Andó y esta historia, un tanto sarcástica, acerca de los políticos italianos.
Enrico Oliveri (interpretado por el gran Toni Servillo) es el candidato del partido de la oposición. Es aburrido y predecible, su propia gente no lo quiere, pero, según dice Andrea Bottini (Valerio Mastandrea) al comienzo del film, es lo mejor que tenemos.
Luego de un mitin de su partido, donde es insultado y vilipendiado, Enrico decide desaparecer. Y abandona Roma sin precisar su paradero, ni a Andrea, que es su secretario y ni siquiera a su mujer Anna (Michella Cescon).
Andrea desesperado, empieza a buscarlo por toda la ciudad, hasta que Anna le dice que vaya a ver al hermano de Enrico, que hace poco tiempo ha sido liberado del manicomio donde estaba recluído por ser inofensivo.
Cuando Andrea ve a Giovanni (también Toni Servillo) se queda sorprendido. Son iguales como dos gotas de agua. Claro está que Giovanni desvaría, pero eso hasta puede ser útil en política.
Giovanni acepta encarnar a su hermano por unos días y se hace cargo del personaje.
Pero claro, en cuanto se cruza con un periodista, empieza a hablar con verdades, las verdades que solo un loco es capaz de pronunciar.
Mientras tanto Enrico se ha refugiado en Francia, en casa de su ex amiga y enamorada Danielle (Valeria Bruni Tedeschi). Danielle trabaja en cine, como su actual pareja, Mung (Eric Nguyen), quien resulta ser uno de los directores favoritos de Enrico.
Las historias de ambos hermanos se van desarrollando en paralelo. Enrico ingresando al mundo del cine, del que Mung opina que es parecido al de la política, porque la imaginación y el palabrerío hacen parte de la profesión.
Giovanni haciéndose cargo de su personaje político con tanta convicción y honestidad que logra subyugar a la gente y a los propios políticos de su partido. Hasta al presidente de la república y hasta a su propio secretario Andrea.
Muy inteligente historia la que cuenta Roberto Andó. Partiendo de su propia novela y con la colaboración de Angelo Pasquini en la preparación del guión, construye un film más que interesante.
Es claro que el film sería otra cosa si no contara con la actuación imprescindible de Toni Servillo.
Toni, quien se ha vuelto el actor preferido de los directores italianos, juega con su capacidad histriónica hasta el punto de que aún el cuerdo, haciendo morisquetas, resulta más sensato que el loco diciendo pavadas sin sentido, pero que como son tomadas de extractos literarios subyugan a la audiencia.
La música corre a cargo de Giuseppe Verdi y su maravillosa obertura de "La forza del destino", que con su propia fuerza desarrolla gran parte de la historia.
No creo encontrar espectador al que pueda no gustarle "Viva la libertá". Todos la van a disfrutar por la inteligencia de sus parlamentos y lo sagaz de sus ironías.
Trailer
Ocho puntos sobre diez para "Viva la libertá".

lunes, 21 de abril de 2014

La gran belleza (Paolo Sorrentino, 2013)

Un absoluto lujo para cinéfilos. "La gran belleza" tiene ese sabor a espectáculo, reflexiones y humanidad que no se veía hace mucho tiempo en el cine y aún menos en el gran cine italiano.
Heredero directo del gran Federico Fellini, Paolo Sorrentino vuelve a poner en escena la decadencia de la sociedad romana y la belleza inherente a la deslumbrante ciudad de Roma y a sus marionetas.
Rememorando a cincuenta años de la filmación de "La dolce vita", Paolo Sorrentino nos brinda con una mirada actualizada y con una excelente fotografía de Luca Bigazzi, la visión de Jep Gambardella (la mejor actuación de Toni Servillo desde "Bella addormentata") sobre los personajes que deambulan por el jet set de Roma. Jep Gambardella ha escrito una sola novela en su juventud por la que ha sido ampliamente reconocido y a sus 65 años medita en que debiera escribir otro.
Los guiños al cine de Fellini son innumerables y es evidente que Paolo Sorrentino quiso hacerle un homenaje.
El cruce del personaje con Fanny Ardant con un diálogo escueto -Madame Ardant- dice Jep, -Bonne nuit- contesta Fanny Ardant, remite a Fellini-Roma cuando la cámara sorprende a Anna Magnani regresando a su casa.
De "Julieta de los espíritus" hay escenas muy parecidad, las damas de la sociedad todas éllas con importantes capelinas rodeando al cardenal en una escena campestre. La visita a la vidente se transforma por acto de magia contemporáneo en el consultorio de un aplicador de botox. Hay innumerables guiños a Fellini, una de las que acude por bótox es una monja que luego acudirá con igual fervor a visitar a la santa.
La editora de Jep, que es una enana nos hace acordar de la monja enana de "Amarcord".
La pregunta de Jep al cardenal sobre sus dudas existenciales quedan sin respuesta porque el cardenal huye presuroso y cuando no puede, porque está en su auto, procede a bendecirlo.
Otro personaje inolvidable es el de Ramona (Sabrina Ferili), la stripper que se gasta todo su dinero en no se sabe qué, hasta que devela que es en su enfermedad.
Y como broche de oro la visita de la santa, una monja que vive atendiendo a sus pobrecitos en el Chad y que en su estadía en Roma insiste en conocer a Jep porque es una admiradora de su novela y quiere que estén también los condes de Colonna porque los conoció de pequeña (la monja tiene 104 años) que ya han muerto, pero el organizador contrata a dos nobles que por una tarifa razonable acuden a fiestas y comidas.
El ritmo es excelente y si bien al principio de la película nos abruma un poco con las fiestas y los bailes, esto es necesario para introducirnos en el clima que la película promueve.
Hay cientos y cientos de llamados al asombro y esto es otro guiño al cine de Fellini. Pero no es una película de Fellini, aunque comparte su amor por los personajes. Es definitivamente una película y una gran película de Paolo Sorrentino al estilo de Fellini.
La gran belleza (incluye cruce con Fanny Ardant)
Títulos finales
Los diez puntos de mi modesta calificación se quedan cortos para apreciar una obra maestra del cine como esta.

martes, 29 de octubre de 2013

Bella addormentata (Bella durmiente) (Marco Bellocchio, 2012)

Esta "bella durmiente" no se despierta con un beso apasionado de un príncipe azul.
Marco Bellocchio plantea en su película, de diferentes maneras, acercamientos al problema de conciencia que nos plantean los seres humanos que han entrado en coma y permanecen con vida vegetativa debido a los adelantos técnicos de la medicina. Y las pequeñeces subjetivas de los que están envueltos en estos dramas.
Dicho más claro, el problema que se debate en las diferentes historias que cruzan por la película, es el derecho a mantener con vida a quien ha dejado de vivir por diferentes razones.
Toni Servillo encarna a un senador italiano con problemas de conciencia para aprobar una ley que su partido exige que sea aprobada, pero con la que él no está de acuerdo.
Isabelle Huppert es la "madre" abnegada y muy religiosa, de una muchacha que permanece en vida vegetativa. Por cuidar a su hija, descuida a su hijo vivo y que también la necesita.
Alba Rohrwacher es María, la hija del senador italiano, combatiente católica por los derechos a la vida, que vuelve a la vida cuando se enamora de Roberto (Michele Riondino).
Roberto tiene la vida consagrada a cuidar de su hermano, activista ateo (y psicótico) por los derechos a morir que tienen las personas conservadas con vida.
Pier Giorgio Bellocchio es el Dr. Pallido, quien se obliga a mantener con vida a Rossa (Maya Sansa), drogadicta y suicida, quien no quiere conservar su propia vida.
El submundo de los senadores, en un baño romano, consumiendo anti-depresivos, para poder sobrevivir a las críticas de la gente.
Todas estas historias, van circulando por el film, sin que se pierda el hilo de la historia y en todas el último sentido es el mismo, el derecho a decidir sobre la propia muerte que tenemos los seres humanos.
Impecablemente realizada, con la solvencia que le dan sus años de experiencia en cine, Marco Bellocchio nos lleva a replantear esta situación que además de ser política es profundamente humana.
Diez puntos para "Bella addormentata".
Trailer oficial