Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
Mostrando entradas con la etiqueta Isabelle Huppert. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Isabelle Huppert. Mostrar todas las entradas

sábado, 20 de octubre de 2018

Happy End (Michael Haneke, 2017) 🌟🌟🌟🌟🌟

"Happy End", irónico y mordaz título, es una fotografía de los restos de una familia burguesa europea, los Laurent.
Comienza con Eve (Fantine Harduin) filmando con su celular a su madre en el baño y luego mostrando como un experimento qué sucede con su hamster si le da a comer las pastillas antidepresivas de su madre.
El guión de Haneke no lo muestra, pero luego el experimento de Eve continúa con su madre y con medicación anti-malaria.
Al estar internada su madre, Eve va a vivir con su padre, Thomas Laurent (Mathieu Kassovitz) quien vive en la vieja casona de la familia en Calais. En la casona también habitan el padre de Thomas, Georges Laurent (Jean-Louis Trintignant), quien tiene como único objetivo su suicidio y la hermana de Thomas, Anne Laurent (Isabelle Huppert).
Anne es la directora a cargo de la empresa familiar de construcciones, de la que también está tratando de deshacerse, luego de un desastre edilicio con derrumbe bajo investigación de la empresa de seguros. Quien estaba a cargo de la construcción era Pierre Laurent (Franz Rogowski), hijo de Anne, quien lucha a favor de los refugiados de Calais.
Thomas vive con su segunda mujer, Anais (Laura Verlinden) y su bebé de menos de un año y ya está teniendo una aventura, de la que al enterarse Eve le pide que si se va la lleve con él y no la encierre en un pensionado.
Todos dependen en la casa del que hace el papel de mayordomo, Rachid (Hassam Gancy) y de su mujer Jamila (Nabiha Akkari).
Con todos estos caracteres, Haneke construye una película suavemente cruel, donde la burguesía es retratada en toda su inútil y enfermiza decadencia.
La película es rápida, muy al estilo al que Haneke nos ha acostumbrado a lo largo de los años de su carrera como cineasta. Tiene dos o tres aciertos en cuanto a escamotear las escenas y brindar luego al espectador la continuación de la historia con contenidos que han cambiado abruptamente.
Trailer subtitulado en castellano
 Si bien es una película amena de ver, el resultado para el espectador será el desasosiego al identificar a nuestra sociedad agonizante a punto de estallar. De suicidarse como sucediera con el imperio romano en su tiempo. Diez puntos es mi calificación.

lunes, 5 de septiembre de 2016

El amor es más fuerte que las bombas (Joachim Trier, 2015) 🌟🌟🌟

Primer largometraje hablado en inglés del director noruego Joachim Trier (sí, es pariente de Lars Von Trier).
En base a un imaginativo guión escrito por el propio director junto a Eskil Vogt, Joachim Trier construye los cimientos de una laberíntica historia que comienza casi al final de la narración, con el nacimiento del primer hijo de Jonah (Jesse Eisenberg).
La madre de Jonah, Isabelle (Isabelle Huppert), una famosa fotógrafa de guerra, ha muerto hace dos años en un accidente automovilístico. En honor al aniversario se va a hacer una muestra de sus principales obras y le han pedido a su compañero de trabajo, Richard (David Strathairn), que escriba un artículo sobre su vida.
Richard aprovecha la visita del marido de Isabelle, Gene (Gabriel Byrne) a las oficinas donde se está preparando la exposición, para decirle que en su artículo cuenta la verdad sobre la muerte de Isabelle. Le pregunta a Gene si sus hijos la conocen y Gene admite que si bien Jonah siempre lo supo, nunca encontró la ocasión para contarle la verdad a Conrad (Devin Druid), el hijo menor, aún adolescente.
Todas las pistas están ya articuladas para que comiencen a vivir por sí mismas y el director deja que las piezas se muevan y se ubiquen desestructuradamente en una película fracturada sobre una historia fracturada de una familia fracurada.
No es fácil seguir la historia, que si bien se muestra linealmente, encierra muchos flashbacks, sueños y fantasías, sobre todo de Conrad, el hijo adolescente.
Sin embargo este Frankestein se incorpora y comienza a caminar, a tientas y cayendo a veces en pozos de silencio, que envuelven un ambiente depresivo donde la pérdida de un ser querido tiñe todos los hechos de la vida de los integrantes de la familia.
Sería completamente inútil tratar de consignar aquí las claves de la historia, ya que hay una sóla, las fotos guardadas en la memoria de la cámara de Isabelle, que cuando son descubiertas por Jonah, también son borradas de la realidad.
Si bien la historia no pierde intensidad, tampoco encuentra la emotividad necesaria para capturar al espectador. Es una historia fría, tan fría como puede ser el artículo que Richard escribe sobre Isabelle para el diario.
Inigualable la banda de sonido de Ola Flottum y la dirección de fotografía de Jacob Ihre.
Pero lo mejorcito son las espléndidas actuaciones de los cuatro protagonistas. Para quien la admire, encontrará a Isabelle Huppert en su mejor momento y con sus hermosos ojos azules.
Trailer
Ocho puntos sobre diez para esta primer obra de Joachim Trier

martes, 26 de mayo de 2015

La desaparición de Eleanor Rigby (De Él) (Ned Benson, 2013) 🌟🌟🌟🌟

Bueno, he visto la segunda parte de la trilogía "Eleanor Rigby" y, no es como suponía, la historia contada desde el punto de vista de Conor (James McAvoy), sino una inteligente profundización de las causas y motivos de la desaparición de Eleanor Rigby (Jessica Chastain).
Las escenas en común están repetidas o, al menos así me parecieron, pero es necesario que se mantengan invariables para justificar la narración.
En el transcurso de la película hay muchos diálogos truncos, como cuando la gente da por sobre entendido el asunto o como cuando no quiere referirse al tema. Quizás en la primera parte también era así, pero a mí me llamaron la atención en esta película. Es una larga historia de los malentendidos que se establecen en las relaciones humanas por no decir claramente lo que a uno le sucede.
La relación entre Conor y su padre (Ciarán Hinds) está contada con frases truncas, hasta que en la escena cumbre el padre dice por fin lo que el espectador no sabía sobre el matrimonio de Eleanor y Conor, "he perdido un nieto este año del que tengo básicamente prohibido hablar".
Después de esta escena es como que el inconsciente de la historia se abre y muestra sus secretos.
Conor tiene que vaciar el departamento y se lo ve saliendo hacia la izquierda y vuelve con la cunita del bebé, sale nuevamente y vuelve con más cosas. Es una escena estremecedora.
La actuación de James McAvoy es estupenda. Su tortuosa relación con los compañeros de su restaurant, el chef Stuart (Bill Hader), la asistente de la barra Alexis (Nina Arlanda) y Sía (Nikki M. James). La tortuosa relación que Conor establece con el mundo. Su enojo con el mundo. Está todo muy bien plasmado.
A quien haya visto la primera parte de la trilogía le va a ser imprescindible ver esta segunda parte para comprender un poco más las reacciones de los personajes.
En una escena magnífica, Isabelle Huppert interpretando a Mary la madre de Eleanor, demuestra lo excelente actriz que es. Como que Conor desaparece de la escena y queda solamente Huppert.
Como le muestra el padre a Conor: "Una estrella fugaz solo dura segundos, pero, ¿no te alegras de haberla visto?"
Trailer
Nueve puntos sobre diez y todavía me falta ver la tercera parte de "La desaparición de Eleanor Rigby".

domingo, 22 de marzo de 2015

La desaparición de Eleanor Rigby (De élla) (Ned Benson, 2013) 🌟🌟🌟🌟

Ante todo un gran aplauso para el director Ned Benson por su original idea de plantear una historia en tres películas distintas. Así, "La desaparición de Eleanor Rigby" está contada en tres películas: "De ella", "De él" y "De ellos". Como solo he visto "De élla" no puedo sino imaginar en qué consisten las diferencias entre los tres filmes. Según la descripción del director en una entrevista, al escribir la historia el guión tenía partes desde el punto de vista de la protagonista y desde el punto de vista de Conor, el marido de Eleanor Rigby. Hubiera dado como resultado una película de tres horas y pico de duración. Finalmente decidió mostrarlas en tres películas, donde la tercera (De éllos) muestra la visión tradicional en el cine.
Pero, además de esta brillante idea que puede ser sólo un recurso literario así como 3D es un recurso de historieta, hay otro acierto más, al menos en esta la primera parte de la trilogía. Un perfecto lenguaje cinematográfico. Un más que acertado ritmo de acción y un dejar de lado recursos innecesarios que no hacen al fondo de la cuestión.
La historia es muy sencilla y la película comienza mostrándonos el intento frustrado de suicidio de Eleanor Rigby (Jessica Chastain), así que en las sucesivas escenas vamos a ver su regreso al hogar de los padres (William Hurt y una inexcrutable madre francesa, Isabelle Huppert).
Como le recomiendan iniciar alguna actividad y, un poco por inercia, termina tomando clases en la universidad local con Lillian Friedman (magnífica como de costumbre Viola Davis). De una de las clases, luego de recibir una nota, sale huyendo y, quien le envía la nota, corriendo detrás de élla, hasta que finalmente lo atropella un auto. Cuando el policía le pregunta a Eleanor si lo conoce, nos enteramos junto con el policía, de que es su marido Conor (James McAvoy).
Los diálogos van descubriendo uno que otro aspecto de la vida de Eleanor Rigby, sobre todo en sus charlas con las profesora o con la hermana.
En realidad no hay mucha historia que contar porque hay muy poca explicación, todo se reduce a la reaparición con vida de Eleanor Rigby, quien como el personaje de las tragedias griegas, no sabe quién es ni hacia donde va. Así el espectador está reducido a espiar por las rendijas de la vida de la protagonista y de los caracteres que la acompañan.
Por la índole protagónica de su personaje, es Jessica Chastain quien se lleva los laureles de actuación. Ella es una magnífica actriz a quien se le pueden encomendar personajes con fuertes contenidos emocionales no exteriorizados. La recuerdo en "El árbol de la vida". William Hurt, como siempre medido, da el físico perfecto para el padre, profesor universitario y lo juega a las mil maravillas.
James McAvoy tiene pocos parlamentos en esta primera versión de la historia, dedicada a élla, pero los actúa correctamente.
Todas las actuaciones son medidas y correctas. La hermana Katy Rigby (Jess Weixler) es todo un acierto en las escenas que juega, como contrapartida de la heroína.
Mención aparte merece Viola Davis. Además de haberle tocado párrafos brillantes (todos los diálogos en la película son brillantes), sabe infundir a su personaje ese encanto infantil y maduro que con tanta sabiduría encarna en los personajes que le han tocado representar.
Elogio especial al montaje y a la fotografía. Tan buenos son que la película posee la calidad de una película europea (no en vano está Isabelle Huppert). En la habitación de Eleanor Rigby lo primero que vemos es un póster de "A man and a woman", "Un hombre y una mujer", el gran éxito de Claude Lelouch. Así nos enteramos de las preferencias del director.
La música de Son Lux también es encantadora y lo digo no como alegoría sino porque realmente encanta los sentidos en buena interacción con la fotografía.
No es una película de acción. Es más una película de introversión. Si el espectador quiere saber de qué se trata "Eleanor Rigby", debe entender sus sentimientos con los pocos datos explícitos que el film brinda.
Música de Son Lux
Nueve puntos sobre diez para la primer película de la trilogía "La desaparición de Eleanor Rigby". Cuando vea las restantes, si es que me resultan interesantes, ingresaré el/los comentario(s) respectivo(s).

martes, 29 de octubre de 2013

Bella addormentata (Bella durmiente) (Marco Bellocchio, 2012)

Esta "bella durmiente" no se despierta con un beso apasionado de un príncipe azul.
Marco Bellocchio plantea en su película, de diferentes maneras, acercamientos al problema de conciencia que nos plantean los seres humanos que han entrado en coma y permanecen con vida vegetativa debido a los adelantos técnicos de la medicina. Y las pequeñeces subjetivas de los que están envueltos en estos dramas.
Dicho más claro, el problema que se debate en las diferentes historias que cruzan por la película, es el derecho a mantener con vida a quien ha dejado de vivir por diferentes razones.
Toni Servillo encarna a un senador italiano con problemas de conciencia para aprobar una ley que su partido exige que sea aprobada, pero con la que él no está de acuerdo.
Isabelle Huppert es la "madre" abnegada y muy religiosa, de una muchacha que permanece en vida vegetativa. Por cuidar a su hija, descuida a su hijo vivo y que también la necesita.
Alba Rohrwacher es María, la hija del senador italiano, combatiente católica por los derechos a la vida, que vuelve a la vida cuando se enamora de Roberto (Michele Riondino).
Roberto tiene la vida consagrada a cuidar de su hermano, activista ateo (y psicótico) por los derechos a morir que tienen las personas conservadas con vida.
Pier Giorgio Bellocchio es el Dr. Pallido, quien se obliga a mantener con vida a Rossa (Maya Sansa), drogadicta y suicida, quien no quiere conservar su propia vida.
El submundo de los senadores, en un baño romano, consumiendo anti-depresivos, para poder sobrevivir a las críticas de la gente.
Todas estas historias, van circulando por el film, sin que se pierda el hilo de la historia y en todas el último sentido es el mismo, el derecho a decidir sobre la propia muerte que tenemos los seres humanos.
Impecablemente realizada, con la solvencia que le dan sus años de experiencia en cine, Marco Bellocchio nos lleva a replantear esta situación que además de ser política es profundamente humana.
Diez puntos para "Bella addormentata".
Trailer oficial