"Happy End", irónico y mordaz título, es una fotografía de los restos de una familia burguesa europea, los Laurent.
Comienza con Eve (Fantine Harduin) filmando con su celular a su madre en el baño y luego mostrando como un experimento qué sucede con su hamster si le da a comer las pastillas antidepresivas de su madre.
El guión de Haneke no lo muestra, pero luego el experimento de Eve continúa con su madre y con medicación anti-malaria.
Al estar internada su madre, Eve va a vivir con su padre, Thomas Laurent (Mathieu Kassovitz) quien vive en la vieja casona de la familia en Calais. En la casona también habitan el padre de Thomas, Georges Laurent (Jean-Louis Trintignant), quien tiene como único objetivo su suicidio y la hermana de Thomas, Anne Laurent (Isabelle Huppert).
Anne es la directora a cargo de la empresa familiar de construcciones, de la que también está tratando de deshacerse, luego de un desastre edilicio con derrumbe bajo investigación de la empresa de seguros. Quien estaba a cargo de la construcción era Pierre Laurent (Franz Rogowski), hijo de Anne, quien lucha a favor de los refugiados de Calais.
Thomas vive con su segunda mujer, Anais (Laura Verlinden) y su bebé de menos de un año y ya está teniendo una aventura, de la que al enterarse Eve le pide que si se va la lleve con él y no la encierre en un pensionado.
Todos dependen en la casa del que hace el papel de mayordomo, Rachid (Hassam Gancy) y de su mujer Jamila (Nabiha Akkari).
Con todos estos caracteres, Haneke construye una película suavemente cruel, donde la burguesía es retratada en toda su inútil y enfermiza decadencia.
La película es rápida, muy al estilo al que Haneke nos ha acostumbrado a lo largo de los años de su carrera como cineasta. Tiene dos o tres aciertos en cuanto a escamotear las escenas y brindar luego al espectador la continuación de la historia con contenidos que han cambiado abruptamente.
Trailer subtitulado en castellano
Si bien es una película amena de ver, el resultado para el espectador será el desasosiego al identificar a nuestra sociedad agonizante a punto de estallar. De suicidarse como sucediera con el imperio romano en su tiempo. Diez puntos es mi calificación.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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sábado, 20 de octubre de 2018
Happy End (Michael Haneke, 2017) 🌟🌟🌟🌟🌟
lunes, 26 de agosto de 2013
Código desconocido (Relato incompleto de diversos viajes) (Michael Haneke, 2000)
Michael Haneke, el gran realizador austríaco, no es un director del que espero que un día se destape con un musical. Ni siquiera puedo imaginar una película de él en tono de comedia.
Por eso cuando se elige un film de él para ver, hay que estar seguro que se tiene el temple suficiente para aceptar la exposición acerca de los dramas del ser humano. Hubo un caso en que no estuve dispuesto a aceptar su demostración y abandoné la película antes de la mitad, eso fue con "Juegos divertidos", donde la violencia fue superior a mis posibilidades. Quedan advertidos por si se les ocurre verla.
Pero por primera vez en su historial, Haneke se cargo de una película coral. Tal como el nombre lo dice claramente, "relatos incompletos de diversos viajes", las historias se cruzan con los personajes y los personajes con la geografía. Puede comenzar en Paris y terminar en Kosovo o en un país africano.
En la primer escena de la película, hay una niña, sordomuda, que con el juego de las señas intenta hacerse entender por sus compañeros también sordomudos. Muchos arriesgan, es "triste", es "solitario", es "abandonado" y al parecer ninguno acierta, porque la niña continúa negando. Es que el Código es Desconocido.
Esto ni más ni menos, es lo que Michael Haneke intenta comunicar a los humanos a través de estas historias, inconclusas, como la vida, como el eterno sufrimiento de los seres humanos.
También hay otra clave que se muestra recién al final del film. El acceso a los edificios de departamentos en París, se hace ingresando un código. Si el código ha cambiado o uno lo desconoce se va a quedar en la calle si alguien no le baja a abrir. Eso también forma parte del "Código desconocido", quedarse afuera.
Juliette Binoche encarna a uno de los personajes que va de una a otra historia hilvanando los sucesos, como si hubiera alguna otra intención oculta que no fuera la del director. Juliette Binoche es una excelente actriz cuya dramatización está por encima de muchas de las actrices conocidas.
Por lo demás, el resto de la historia se mueve solo a pesar de los actores que son muchos y hasta yo diría del director, creo que cobra una vida independiente más allá del guión escrito por el propio Haneke.
No es una película para emocionarse, porque Haneke jamás hace sonar esas notas, es una película para angustiarse y para sentir nostalgia de todo lo que podría ser y no es.
Quien vea esta película no se va a arrepentir y va a tener tema para meditar durante largo tiempo.
Diez puntos una vez más para Michael Haneke.
Por eso cuando se elige un film de él para ver, hay que estar seguro que se tiene el temple suficiente para aceptar la exposición acerca de los dramas del ser humano. Hubo un caso en que no estuve dispuesto a aceptar su demostración y abandoné la película antes de la mitad, eso fue con "Juegos divertidos", donde la violencia fue superior a mis posibilidades. Quedan advertidos por si se les ocurre verla.
Pero por primera vez en su historial, Haneke se cargo de una película coral. Tal como el nombre lo dice claramente, "relatos incompletos de diversos viajes", las historias se cruzan con los personajes y los personajes con la geografía. Puede comenzar en Paris y terminar en Kosovo o en un país africano.
En la primer escena de la película, hay una niña, sordomuda, que con el juego de las señas intenta hacerse entender por sus compañeros también sordomudos. Muchos arriesgan, es "triste", es "solitario", es "abandonado" y al parecer ninguno acierta, porque la niña continúa negando. Es que el Código es Desconocido.
Esto ni más ni menos, es lo que Michael Haneke intenta comunicar a los humanos a través de estas historias, inconclusas, como la vida, como el eterno sufrimiento de los seres humanos.
También hay otra clave que se muestra recién al final del film. El acceso a los edificios de departamentos en París, se hace ingresando un código. Si el código ha cambiado o uno lo desconoce se va a quedar en la calle si alguien no le baja a abrir. Eso también forma parte del "Código desconocido", quedarse afuera.
Juliette Binoche encarna a uno de los personajes que va de una a otra historia hilvanando los sucesos, como si hubiera alguna otra intención oculta que no fuera la del director. Juliette Binoche es una excelente actriz cuya dramatización está por encima de muchas de las actrices conocidas.
Por lo demás, el resto de la historia se mueve solo a pesar de los actores que son muchos y hasta yo diría del director, creo que cobra una vida independiente más allá del guión escrito por el propio Haneke.
No es una película para emocionarse, porque Haneke jamás hace sonar esas notas, es una película para angustiarse y para sentir nostalgia de todo lo que podría ser y no es.
Quien vea esta película no se va a arrepentir y va a tener tema para meditar durante largo tiempo.
Diez puntos una vez más para Michael Haneke.
jueves, 30 de mayo de 2013
La pianista (Michael Haneke, 2001)
Ufff. "La pianista" de Michael Haneke, es uno de los films más duros y desagradables que haya visto últimamente. No me cabe la menor duda de la rigurosa seriedad con que Haneke lleva esta historia adelante, pero no es algo fácil de digerir.
La historia cuenta con pelos y señales el sado-masoquismo de esta celosa profesora de piano (Isabelle Huppert) y, por si esto fuera poco, de la madre que modeló su personalidad enferma (Annie Girardot).
Con tanta distancia como es habitual en él, Haneke nos presenta a estos personajes tristes y vacíos de sentimientos que van inundando la pantalla con sus irracionales motivos para vivir.
En la historia por supuesto hay un tercero, que es el estudiante de piano que se enamora de la profesora solo por oirla tocar en un concierto particular (Benoit Magimel).
Los extremos a los que llega esa relación y los sometimientos a una madre obsesiva solo me parece que son superados en "Anticristo" de Lars Von Trier, con la diferencia que Lars Von Trier dota a sus personajes de facetas.
En esta película los personajes no tienen facetas, se mueven siempre instigados por las mismas obsesiones del sado-masoquismo.
Sobre la actuación es imposible criticar nada, porque cada uno de los actores, enmarcado en la idiosincracia del personaje que les ha tocado en suerte vivir, se mueven con absoluta profesionalidad. Los pequeños gestos que hace la profesora de piano son impagables.
De todos modos no recomiendo esta película para quien quiera pasar un momento agradable. No lo va a encontrar. Como mucho va a llegar a su final `para decir, se terminó.
Por este motivo mi calificación es también ambivalente. Aunque se trate de una película excelente y absolutamente bien hecha, no es un film que me gustaría volver a ver. Así que le vamos a dejar 7 puntos de calificación.
La historia cuenta con pelos y señales el sado-masoquismo de esta celosa profesora de piano (Isabelle Huppert) y, por si esto fuera poco, de la madre que modeló su personalidad enferma (Annie Girardot).
Con tanta distancia como es habitual en él, Haneke nos presenta a estos personajes tristes y vacíos de sentimientos que van inundando la pantalla con sus irracionales motivos para vivir.
En la historia por supuesto hay un tercero, que es el estudiante de piano que se enamora de la profesora solo por oirla tocar en un concierto particular (Benoit Magimel).
Los extremos a los que llega esa relación y los sometimientos a una madre obsesiva solo me parece que son superados en "Anticristo" de Lars Von Trier, con la diferencia que Lars Von Trier dota a sus personajes de facetas.
En esta película los personajes no tienen facetas, se mueven siempre instigados por las mismas obsesiones del sado-masoquismo.
Sobre la actuación es imposible criticar nada, porque cada uno de los actores, enmarcado en la idiosincracia del personaje que les ha tocado en suerte vivir, se mueven con absoluta profesionalidad. Los pequeños gestos que hace la profesora de piano son impagables.
De todos modos no recomiendo esta película para quien quiera pasar un momento agradable. No lo va a encontrar. Como mucho va a llegar a su final `para decir, se terminó.
Por este motivo mi calificación es también ambivalente. Aunque se trate de una película excelente y absolutamente bien hecha, no es un film que me gustaría volver a ver. Así que le vamos a dejar 7 puntos de calificación.
martes, 26 de marzo de 2013
La cinta blanca (Michael Haneke, 2009)
A medida que voy viendo más películas de Michael Haneke aprendo a comprender su peculiar lenguaje tan frío y preciso como los hechos. Es una insición hecha con escalpelo en los márgenes del corazón.
En este caso el argumento también le pertenece.
Hay algo muy extraño con el mundo austríaco. Los valses parecen ser solamente cosméticos para esta sociedad tan compleja y monstruosa, para decirlo con toda sencillez.
Hay dos casos que vienen a mi memoria:
1) Josef Fritzl, quien tuvo encerrada a su hija desde los 18 años en el sótano obligándola a mantener relaciones sexuales con él. De su hija tuvo 7 hijos-nietos concebidos durante los 24 años de abuso y secuestro.
2) Una partera, no pude encontrar su nombre, que guardaba en el freezer los cadaveres de los no natos que atendía.
En esta película Michael Haneke comienza diciendo, "tal vez esta historia pueda explicar lo que sucedió luego en nuestro país".
Está haciendo referencia a que los hechos se desarrollan en una pequeña comunidad en los años previos al asesinato del archiduque en Sarajevo que fue la excusa necesaria para comenzar la primera guerra mundial.
La sociedad que se retrata es una sociedad reprimida en exceso y, según dice uno de los personajes, dominada por la maldad. No hay amor de los padres para los hijos ni para sus esposas. No hay amor en absoluto. Una sociedad así no se gana el derecho a la vida, solo sobrevive ahogada en su propio veneno, en una multitud de rencores, envidias y maltratos.
Es importante el aviso que Haneke escribe a la humanidad. Lo que estén haciendo con los hijos es lo que luego será el mundo que nos rodee.
El narrador va contando en primera persona como se desarrollaron los hechos. Con toda meticulosidad va describiendo los hechos uno a uno. Sin embargo, la única escena con la prueba del delito no es de conocimiento del narrador, queda entre la cámara y el espectador. Claro que el espectador deberá ser lo suficientemente despierto para entender lo que la cámara en silencio le ha mostrado. Sensacional.
Impecablemente fotografiada en blanco y negro por Christian Berger, sería totalmente imposible pensarla en colores. Con la austeridad que lo caracteriza la música brilla por su ausencia y los actores se mueven ante las cámaras como si esa hubiera sido su verdadera vida. En esto hay que tener en cuenta que buena parte de los actores son niños.
Die weisse band
Con esta película Michael Haneke obtuvo la gran Palma de Oro en Cannes, festival del que ya se había llevado premios en 2001 por "La pianista" y en 2005 por "Caché" y que acaba de ganar nuevamente en 2012 con "Amour". Según consta en IMDB, "La cinta blanca" ganó 49 premios y 25 nominaciones en diferentes festivales.
Después de esto sería muy ponto de mi parte pretender calificarla. Recomiendo que si no la han visto la vean. Pertenece a lo que llamo el "cine imprescindible".
En este caso el argumento también le pertenece.
Hay algo muy extraño con el mundo austríaco. Los valses parecen ser solamente cosméticos para esta sociedad tan compleja y monstruosa, para decirlo con toda sencillez.
Hay dos casos que vienen a mi memoria:
1) Josef Fritzl, quien tuvo encerrada a su hija desde los 18 años en el sótano obligándola a mantener relaciones sexuales con él. De su hija tuvo 7 hijos-nietos concebidos durante los 24 años de abuso y secuestro.
2) Una partera, no pude encontrar su nombre, que guardaba en el freezer los cadaveres de los no natos que atendía.
En esta película Michael Haneke comienza diciendo, "tal vez esta historia pueda explicar lo que sucedió luego en nuestro país".
Está haciendo referencia a que los hechos se desarrollan en una pequeña comunidad en los años previos al asesinato del archiduque en Sarajevo que fue la excusa necesaria para comenzar la primera guerra mundial.
La sociedad que se retrata es una sociedad reprimida en exceso y, según dice uno de los personajes, dominada por la maldad. No hay amor de los padres para los hijos ni para sus esposas. No hay amor en absoluto. Una sociedad así no se gana el derecho a la vida, solo sobrevive ahogada en su propio veneno, en una multitud de rencores, envidias y maltratos.
Es importante el aviso que Haneke escribe a la humanidad. Lo que estén haciendo con los hijos es lo que luego será el mundo que nos rodee.
El narrador va contando en primera persona como se desarrollaron los hechos. Con toda meticulosidad va describiendo los hechos uno a uno. Sin embargo, la única escena con la prueba del delito no es de conocimiento del narrador, queda entre la cámara y el espectador. Claro que el espectador deberá ser lo suficientemente despierto para entender lo que la cámara en silencio le ha mostrado. Sensacional.
Impecablemente fotografiada en blanco y negro por Christian Berger, sería totalmente imposible pensarla en colores. Con la austeridad que lo caracteriza la música brilla por su ausencia y los actores se mueven ante las cámaras como si esa hubiera sido su verdadera vida. En esto hay que tener en cuenta que buena parte de los actores son niños.
Die weisse band
Con esta película Michael Haneke obtuvo la gran Palma de Oro en Cannes, festival del que ya se había llevado premios en 2001 por "La pianista" y en 2005 por "Caché" y que acaba de ganar nuevamente en 2012 con "Amour". Según consta en IMDB, "La cinta blanca" ganó 49 premios y 25 nominaciones en diferentes festivales.
Después de esto sería muy ponto de mi parte pretender calificarla. Recomiendo que si no la han visto la vean. Pertenece a lo que llamo el "cine imprescindible".
domingo, 24 de febrero de 2013
Amor (Michael Haneke, 2012)
Desde que supe que Michael Haneke había ganado la gran Palma de Oro en el festival de Cannes 2012 con su película "Amour", quise conocer un poco más sobre este director de origen austríaco.
Fue así como ví "El séptimo continente" y "El castillo" (sobre la novela de Franz Kafka).
Pero por razones personales fui dilatando la experiencia de encontrarme con "Amour" hasta que, finalmente la ví.
Austera y sin concesiones, como las otras películas de Haneke, la película tiene una belleza formal escalofriante y eso que está filmada todo el tiempo dentro de las paredes de un departamento.
Como todo departamento donde reside gente que ha vivido mucho, este departamento está lleno de objetos maravillosos, pinturas, esculturas, cerámicas pero por sobre todo libros. Hay libros y bibliotecas llenando las escenas continuamente. Creo que aunque más no fuera la dirección de arte se merece todos los premios de Cannes. Pero no solo en Cannes ha obtenido premios. Los viene cosechando alrededor de todo el mundo, desde Toronto hasta Australia y probablemente se lleve algún Oscar también.
Hasta ahora estoy evitando hablar de lo más importante de la película, que no es precisamente su belleza formal. Ya dije que es una película austera y eso hace que la densidad de los sentimientos que la pueblan sea más evidente. Ya en la primer escena Haneke muestra en qué va a terminar todo y eso, lejos de quitar expectativas, hace que cada escena se vuelva más llena de contenidos.
El tema es el Amor. Tal como lo dice el título de la película. Pero hablamos del Amor, AMOR. No de la pasión que tantas veces se ha llevado al cine, sino del AMOR sobre el que muy pocos han querido hablar (Bergman, Tarkovski y algunos otros). Y de la pérdida del ser amado. De la pérdida de esa parte nuestra con la que hemos ido haciendo nuestra vida y a quien amamos y admiramos por todo lo que es y también por lo que no es.
No quiero seguir con este tema porque es un tema muy personal y cada uno lo vivirá a su manera, pero que quede claro que es sobre eso sobre lo que Haneke habla en esta película.
Y para narrar la historia necesitaba de dos actores con mayúscula y que dieran la edad de los personajes. ¡Qué brillante elección!. Tan excelente como el resto de la película.
Emmanuelle Riva, cuya tan extensa filmografía nunca ví. En mi memoria está el personaje de "Hiroshima mon amour" de Alain Resnais y aquella joven en 1959 angustiada por un amante alemán perdido durante la guerra a quien la tragedia de Hiroshima le hace recordar. Han pasado muchos años y en esta película es una anciana de avanzada edad, lo que corresponde exactamente a su edad real. Hay que ser una excelente actriz para meterse a su edad en la piel de este personaje tan angustiante.
Jean-Louis Trintignant. ¿Qué es lo que se puede decir del intérprete de "Un hombre y una mujer", de "Z" y sobre todo de "El conformista" de Bertolucci?. Se puede decir muchísimo, porque pocas veces en la vida he visto una actuación como la de Trintignant en esta película. A través de su personaje es por donde la película respira y sobre todo, por lo que no dice, más que por lo que dice. Como sucede en la vida real, en las situaciones como la descripta en la película, hay muy pocas posibilidades que uno tenga al alcance y la que casi siempre se elige es hacer lo que se tiene que hacer y dejar de lado las emociones.
Esto va sobre cargando la atmósfera de la película continuamente y creando en el espectador una complicidad tal que de alguna manera tiene que estallar.
Pero eso no lo voy a contar.
La tercera en cuestión, siempre hay una tercera, es nada más y nada menos que Isabelle Huppert, quien como es habitual se hace cargo total de su personaje y con la profesionalidad que la caracteriza.
Es muy desubicado por mi parte intentar calificar a esta película. Obviamente está fuera de los cánones habituales. Si estás leyendo mi blog, ya te darás cuenta del tipo de cine que recomiendo, así que te va a gustar sin lugar a dudas.
Fue así como ví "El séptimo continente" y "El castillo" (sobre la novela de Franz Kafka).
Pero por razones personales fui dilatando la experiencia de encontrarme con "Amour" hasta que, finalmente la ví.
Austera y sin concesiones, como las otras películas de Haneke, la película tiene una belleza formal escalofriante y eso que está filmada todo el tiempo dentro de las paredes de un departamento.
Como todo departamento donde reside gente que ha vivido mucho, este departamento está lleno de objetos maravillosos, pinturas, esculturas, cerámicas pero por sobre todo libros. Hay libros y bibliotecas llenando las escenas continuamente. Creo que aunque más no fuera la dirección de arte se merece todos los premios de Cannes. Pero no solo en Cannes ha obtenido premios. Los viene cosechando alrededor de todo el mundo, desde Toronto hasta Australia y probablemente se lleve algún Oscar también.
Hasta ahora estoy evitando hablar de lo más importante de la película, que no es precisamente su belleza formal. Ya dije que es una película austera y eso hace que la densidad de los sentimientos que la pueblan sea más evidente. Ya en la primer escena Haneke muestra en qué va a terminar todo y eso, lejos de quitar expectativas, hace que cada escena se vuelva más llena de contenidos.
El tema es el Amor. Tal como lo dice el título de la película. Pero hablamos del Amor, AMOR. No de la pasión que tantas veces se ha llevado al cine, sino del AMOR sobre el que muy pocos han querido hablar (Bergman, Tarkovski y algunos otros). Y de la pérdida del ser amado. De la pérdida de esa parte nuestra con la que hemos ido haciendo nuestra vida y a quien amamos y admiramos por todo lo que es y también por lo que no es.
No quiero seguir con este tema porque es un tema muy personal y cada uno lo vivirá a su manera, pero que quede claro que es sobre eso sobre lo que Haneke habla en esta película.
Y para narrar la historia necesitaba de dos actores con mayúscula y que dieran la edad de los personajes. ¡Qué brillante elección!. Tan excelente como el resto de la película.
Emmanuelle Riva, cuya tan extensa filmografía nunca ví. En mi memoria está el personaje de "Hiroshima mon amour" de Alain Resnais y aquella joven en 1959 angustiada por un amante alemán perdido durante la guerra a quien la tragedia de Hiroshima le hace recordar. Han pasado muchos años y en esta película es una anciana de avanzada edad, lo que corresponde exactamente a su edad real. Hay que ser una excelente actriz para meterse a su edad en la piel de este personaje tan angustiante.
Jean-Louis Trintignant. ¿Qué es lo que se puede decir del intérprete de "Un hombre y una mujer", de "Z" y sobre todo de "El conformista" de Bertolucci?. Se puede decir muchísimo, porque pocas veces en la vida he visto una actuación como la de Trintignant en esta película. A través de su personaje es por donde la película respira y sobre todo, por lo que no dice, más que por lo que dice. Como sucede en la vida real, en las situaciones como la descripta en la película, hay muy pocas posibilidades que uno tenga al alcance y la que casi siempre se elige es hacer lo que se tiene que hacer y dejar de lado las emociones.
Esto va sobre cargando la atmósfera de la película continuamente y creando en el espectador una complicidad tal que de alguna manera tiene que estallar.
Pero eso no lo voy a contar.
La tercera en cuestión, siempre hay una tercera, es nada más y nada menos que Isabelle Huppert, quien como es habitual se hace cargo total de su personaje y con la profesionalidad que la caracteriza.
Es muy desubicado por mi parte intentar calificar a esta película. Obviamente está fuera de los cánones habituales. Si estás leyendo mi blog, ya te darás cuenta del tipo de cine que recomiendo, así que te va a gustar sin lugar a dudas.
sábado, 5 de enero de 2013
El séptimo continente (Michael Haneke, 1989)
Si uno se suicida, ¿mata también a su sillón?.
Michael Haneke obtuvo la Palma de Oro del festival de Cannes 2012 con su película "Amour".
Para llegar al 2012 conociendo al director, quise comenzar viendo sus películas anteriores y elegí "Der siebente kontinent".
Michael Haneke nació en Munich, pero hizo toda su carrera en Viena. Los austríacos son gente muy particular. Este es el caso real de una familia. Un matrimonio y su hija.
Para colocar distancia con el relato, la película está segmentada en capítulos. El enfoque es muy particular, si están hablando en la mesa del desayuno, la cámara hace un enfoque perfecto de un colorido plato de cereales. Podría hacer como Michael Haneke y dejarlo ahí, pero es necesario decir que en el devenir de la película no hay ninguna justificación de a donde se está yendo.
No hay graves problemas, el más grave acontecimiento ya sucedió cuando comienza la película, que es la muerte de la madre de élla (ella es Anna Schober, interpretada por Birgit Doll). El marido va a obtener una promoción en su lugar de trabajo (Georg Schober, interpretado por Dieter Berner). La única que presenta problemas de conducta, aunque no demasiado graves para una chica de 9 o 10 años es la hija (Eva Schober interpretada por Leni Tanzer).
Sin embargo, a pesar del desapego que la película muestra por las emociones, la imagen crea un estado alucinatorio enfocando casi continuamente a los objetos. Enfoca a la pecera, a los peces comiendo y a la mano que arroja el alimento, pero no sabemos de quién es la mano.
Por el efecto que causa, diría que estamos ante un maestro del cine. Como a otros no le hace falta contar con palabras ya que la imagen lo dice todo, aún centrándose en los ambientes más que en los caracteres.
Y el efecto es perturbador. Entiendo que nadie que vea esta película va a salir como entró, porque las preguntas llegan como torbellino a nuestra mente. La necesidad de porqués que tenemos.
De diez puntos, "El séptimo continente" se merece 10. Es una película que ya tiene más de 20 años así que considero bastante difícil que la transmitan por televisión o se consiga en DVD. Si la llegan a ver no la dejen pasar. Vale la pena.
Michael Haneke obtuvo la Palma de Oro del festival de Cannes 2012 con su película "Amour".
Para llegar al 2012 conociendo al director, quise comenzar viendo sus películas anteriores y elegí "Der siebente kontinent".
Michael Haneke nació en Munich, pero hizo toda su carrera en Viena. Los austríacos son gente muy particular. Este es el caso real de una familia. Un matrimonio y su hija.
Para colocar distancia con el relato, la película está segmentada en capítulos. El enfoque es muy particular, si están hablando en la mesa del desayuno, la cámara hace un enfoque perfecto de un colorido plato de cereales. Podría hacer como Michael Haneke y dejarlo ahí, pero es necesario decir que en el devenir de la película no hay ninguna justificación de a donde se está yendo.
No hay graves problemas, el más grave acontecimiento ya sucedió cuando comienza la película, que es la muerte de la madre de élla (ella es Anna Schober, interpretada por Birgit Doll). El marido va a obtener una promoción en su lugar de trabajo (Georg Schober, interpretado por Dieter Berner). La única que presenta problemas de conducta, aunque no demasiado graves para una chica de 9 o 10 años es la hija (Eva Schober interpretada por Leni Tanzer).
Sin embargo, a pesar del desapego que la película muestra por las emociones, la imagen crea un estado alucinatorio enfocando casi continuamente a los objetos. Enfoca a la pecera, a los peces comiendo y a la mano que arroja el alimento, pero no sabemos de quién es la mano.
Por el efecto que causa, diría que estamos ante un maestro del cine. Como a otros no le hace falta contar con palabras ya que la imagen lo dice todo, aún centrándose en los ambientes más que en los caracteres.
Y el efecto es perturbador. Entiendo que nadie que vea esta película va a salir como entró, porque las preguntas llegan como torbellino a nuestra mente. La necesidad de porqués que tenemos.
De diez puntos, "El séptimo continente" se merece 10. Es una película que ya tiene más de 20 años así que considero bastante difícil que la transmitan por televisión o se consiga en DVD. Si la llegan a ver no la dejen pasar. Vale la pena.
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