A medida que voy viendo más películas de Michael Haneke aprendo a comprender su peculiar lenguaje tan frío y preciso como los hechos. Es una insición hecha con escalpelo en los márgenes del corazón.
En este caso el argumento también le pertenece.
Hay algo muy extraño con el mundo austríaco. Los valses parecen ser solamente cosméticos para esta sociedad tan compleja y monstruosa, para decirlo con toda sencillez.
Hay dos casos que vienen a mi memoria:
1) Josef Fritzl, quien tuvo encerrada a su hija desde los 18 años en el sótano obligándola a mantener relaciones sexuales con él. De su hija tuvo 7 hijos-nietos concebidos durante los 24 años de abuso y secuestro.
2) Una partera, no pude encontrar su nombre, que guardaba en el freezer los cadaveres de los no natos que atendía.
En esta película Michael Haneke comienza diciendo, "tal vez esta historia pueda explicar lo que sucedió luego en nuestro país".
Está haciendo referencia a que los hechos se desarrollan en una pequeña comunidad en los años previos al asesinato del archiduque en Sarajevo que fue la excusa necesaria para comenzar la primera guerra mundial.
La sociedad que se retrata es una sociedad reprimida en exceso y, según dice uno de los personajes, dominada por la maldad. No hay amor de los padres para los hijos ni para sus esposas. No hay amor en absoluto. Una sociedad así no se gana el derecho a la vida, solo sobrevive ahogada en su propio veneno, en una multitud de rencores, envidias y maltratos.
Es importante el aviso que Haneke escribe a la humanidad. Lo que estén haciendo con los hijos es lo que luego será el mundo que nos rodee.
El narrador va contando en primera persona como se desarrollaron los hechos. Con toda meticulosidad va describiendo los hechos uno a uno. Sin embargo, la única escena con la prueba del delito no es de conocimiento del narrador, queda entre la cámara y el espectador. Claro que el espectador deberá ser lo suficientemente despierto para entender lo que la cámara en silencio le ha mostrado. Sensacional.
Impecablemente fotografiada en blanco y negro por Christian Berger, sería totalmente imposible pensarla en colores. Con la austeridad que lo caracteriza la música brilla por su ausencia y los actores se mueven ante las cámaras como si esa hubiera sido su verdadera vida. En esto hay que tener en cuenta que buena parte de los actores son niños.
Die weisse band
Con esta película Michael Haneke obtuvo la gran Palma de Oro en Cannes, festival del que ya se había llevado premios en 2001 por "La pianista" y en 2005 por "Caché" y que acaba de ganar nuevamente en 2012 con "Amour". Según consta en IMDB, "La cinta blanca" ganó 49 premios y 25 nominaciones en diferentes festivales.
Después de esto sería muy ponto de mi parte pretender calificarla. Recomiendo que si no la han visto la vean. Pertenece a lo que llamo el "cine imprescindible".
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 26 de marzo de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
Amor (Michael Haneke, 2012)
Desde que supe que Michael Haneke había ganado la gran Palma de Oro en el festival de Cannes 2012 con su película "Amour", quise conocer un poco más sobre este director de origen austríaco.
Fue así como ví "El séptimo continente" y "El castillo" (sobre la novela de Franz Kafka).
Pero por razones personales fui dilatando la experiencia de encontrarme con "Amour" hasta que, finalmente la ví.
Austera y sin concesiones, como las otras películas de Haneke, la película tiene una belleza formal escalofriante y eso que está filmada todo el tiempo dentro de las paredes de un departamento.
Como todo departamento donde reside gente que ha vivido mucho, este departamento está lleno de objetos maravillosos, pinturas, esculturas, cerámicas pero por sobre todo libros. Hay libros y bibliotecas llenando las escenas continuamente. Creo que aunque más no fuera la dirección de arte se merece todos los premios de Cannes. Pero no solo en Cannes ha obtenido premios. Los viene cosechando alrededor de todo el mundo, desde Toronto hasta Australia y probablemente se lleve algún Oscar también.
Hasta ahora estoy evitando hablar de lo más importante de la película, que no es precisamente su belleza formal. Ya dije que es una película austera y eso hace que la densidad de los sentimientos que la pueblan sea más evidente. Ya en la primer escena Haneke muestra en qué va a terminar todo y eso, lejos de quitar expectativas, hace que cada escena se vuelva más llena de contenidos.
El tema es el Amor. Tal como lo dice el título de la película. Pero hablamos del Amor, AMOR. No de la pasión que tantas veces se ha llevado al cine, sino del AMOR sobre el que muy pocos han querido hablar (Bergman, Tarkovski y algunos otros). Y de la pérdida del ser amado. De la pérdida de esa parte nuestra con la que hemos ido haciendo nuestra vida y a quien amamos y admiramos por todo lo que es y también por lo que no es.
No quiero seguir con este tema porque es un tema muy personal y cada uno lo vivirá a su manera, pero que quede claro que es sobre eso sobre lo que Haneke habla en esta película.
Y para narrar la historia necesitaba de dos actores con mayúscula y que dieran la edad de los personajes. ¡Qué brillante elección!. Tan excelente como el resto de la película.
Emmanuelle Riva, cuya tan extensa filmografía nunca ví. En mi memoria está el personaje de "Hiroshima mon amour" de Alain Resnais y aquella joven en 1959 angustiada por un amante alemán perdido durante la guerra a quien la tragedia de Hiroshima le hace recordar. Han pasado muchos años y en esta película es una anciana de avanzada edad, lo que corresponde exactamente a su edad real. Hay que ser una excelente actriz para meterse a su edad en la piel de este personaje tan angustiante.
Jean-Louis Trintignant. ¿Qué es lo que se puede decir del intérprete de "Un hombre y una mujer", de "Z" y sobre todo de "El conformista" de Bertolucci?. Se puede decir muchísimo, porque pocas veces en la vida he visto una actuación como la de Trintignant en esta película. A través de su personaje es por donde la película respira y sobre todo, por lo que no dice, más que por lo que dice. Como sucede en la vida real, en las situaciones como la descripta en la película, hay muy pocas posibilidades que uno tenga al alcance y la que casi siempre se elige es hacer lo que se tiene que hacer y dejar de lado las emociones.
Esto va sobre cargando la atmósfera de la película continuamente y creando en el espectador una complicidad tal que de alguna manera tiene que estallar.
Pero eso no lo voy a contar.
La tercera en cuestión, siempre hay una tercera, es nada más y nada menos que Isabelle Huppert, quien como es habitual se hace cargo total de su personaje y con la profesionalidad que la caracteriza.
Es muy desubicado por mi parte intentar calificar a esta película. Obviamente está fuera de los cánones habituales. Si estás leyendo mi blog, ya te darás cuenta del tipo de cine que recomiendo, así que te va a gustar sin lugar a dudas.
Fue así como ví "El séptimo continente" y "El castillo" (sobre la novela de Franz Kafka).
Pero por razones personales fui dilatando la experiencia de encontrarme con "Amour" hasta que, finalmente la ví.
Austera y sin concesiones, como las otras películas de Haneke, la película tiene una belleza formal escalofriante y eso que está filmada todo el tiempo dentro de las paredes de un departamento.
Como todo departamento donde reside gente que ha vivido mucho, este departamento está lleno de objetos maravillosos, pinturas, esculturas, cerámicas pero por sobre todo libros. Hay libros y bibliotecas llenando las escenas continuamente. Creo que aunque más no fuera la dirección de arte se merece todos los premios de Cannes. Pero no solo en Cannes ha obtenido premios. Los viene cosechando alrededor de todo el mundo, desde Toronto hasta Australia y probablemente se lleve algún Oscar también.
Hasta ahora estoy evitando hablar de lo más importante de la película, que no es precisamente su belleza formal. Ya dije que es una película austera y eso hace que la densidad de los sentimientos que la pueblan sea más evidente. Ya en la primer escena Haneke muestra en qué va a terminar todo y eso, lejos de quitar expectativas, hace que cada escena se vuelva más llena de contenidos.
El tema es el Amor. Tal como lo dice el título de la película. Pero hablamos del Amor, AMOR. No de la pasión que tantas veces se ha llevado al cine, sino del AMOR sobre el que muy pocos han querido hablar (Bergman, Tarkovski y algunos otros). Y de la pérdida del ser amado. De la pérdida de esa parte nuestra con la que hemos ido haciendo nuestra vida y a quien amamos y admiramos por todo lo que es y también por lo que no es.
No quiero seguir con este tema porque es un tema muy personal y cada uno lo vivirá a su manera, pero que quede claro que es sobre eso sobre lo que Haneke habla en esta película.
Y para narrar la historia necesitaba de dos actores con mayúscula y que dieran la edad de los personajes. ¡Qué brillante elección!. Tan excelente como el resto de la película.
Emmanuelle Riva, cuya tan extensa filmografía nunca ví. En mi memoria está el personaje de "Hiroshima mon amour" de Alain Resnais y aquella joven en 1959 angustiada por un amante alemán perdido durante la guerra a quien la tragedia de Hiroshima le hace recordar. Han pasado muchos años y en esta película es una anciana de avanzada edad, lo que corresponde exactamente a su edad real. Hay que ser una excelente actriz para meterse a su edad en la piel de este personaje tan angustiante.
Jean-Louis Trintignant. ¿Qué es lo que se puede decir del intérprete de "Un hombre y una mujer", de "Z" y sobre todo de "El conformista" de Bertolucci?. Se puede decir muchísimo, porque pocas veces en la vida he visto una actuación como la de Trintignant en esta película. A través de su personaje es por donde la película respira y sobre todo, por lo que no dice, más que por lo que dice. Como sucede en la vida real, en las situaciones como la descripta en la película, hay muy pocas posibilidades que uno tenga al alcance y la que casi siempre se elige es hacer lo que se tiene que hacer y dejar de lado las emociones.
Esto va sobre cargando la atmósfera de la película continuamente y creando en el espectador una complicidad tal que de alguna manera tiene que estallar.
Pero eso no lo voy a contar.
La tercera en cuestión, siempre hay una tercera, es nada más y nada menos que Isabelle Huppert, quien como es habitual se hace cargo total de su personaje y con la profesionalidad que la caracteriza.
Es muy desubicado por mi parte intentar calificar a esta película. Obviamente está fuera de los cánones habituales. Si estás leyendo mi blog, ya te darás cuenta del tipo de cine que recomiendo, así que te va a gustar sin lugar a dudas.
sábado, 5 de enero de 2013
El séptimo continente (Michael Haneke, 1989)
Si uno se suicida, ¿mata también a su sillón?.
Michael Haneke obtuvo la Palma de Oro del festival de Cannes 2012 con su película "Amour".
Para llegar al 2012 conociendo al director, quise comenzar viendo sus películas anteriores y elegí "Der siebente kontinent".
Michael Haneke nació en Munich, pero hizo toda su carrera en Viena. Los austríacos son gente muy particular. Este es el caso real de una familia. Un matrimonio y su hija.
Para colocar distancia con el relato, la película está segmentada en capítulos. El enfoque es muy particular, si están hablando en la mesa del desayuno, la cámara hace un enfoque perfecto de un colorido plato de cereales. Podría hacer como Michael Haneke y dejarlo ahí, pero es necesario decir que en el devenir de la película no hay ninguna justificación de a donde se está yendo.
No hay graves problemas, el más grave acontecimiento ya sucedió cuando comienza la película, que es la muerte de la madre de élla (ella es Anna Schober, interpretada por Birgit Doll). El marido va a obtener una promoción en su lugar de trabajo (Georg Schober, interpretado por Dieter Berner). La única que presenta problemas de conducta, aunque no demasiado graves para una chica de 9 o 10 años es la hija (Eva Schober interpretada por Leni Tanzer).
Sin embargo, a pesar del desapego que la película muestra por las emociones, la imagen crea un estado alucinatorio enfocando casi continuamente a los objetos. Enfoca a la pecera, a los peces comiendo y a la mano que arroja el alimento, pero no sabemos de quién es la mano.
Por el efecto que causa, diría que estamos ante un maestro del cine. Como a otros no le hace falta contar con palabras ya que la imagen lo dice todo, aún centrándose en los ambientes más que en los caracteres.
Y el efecto es perturbador. Entiendo que nadie que vea esta película va a salir como entró, porque las preguntas llegan como torbellino a nuestra mente. La necesidad de porqués que tenemos.
De diez puntos, "El séptimo continente" se merece 10. Es una película que ya tiene más de 20 años así que considero bastante difícil que la transmitan por televisión o se consiga en DVD. Si la llegan a ver no la dejen pasar. Vale la pena.
Michael Haneke obtuvo la Palma de Oro del festival de Cannes 2012 con su película "Amour".
Para llegar al 2012 conociendo al director, quise comenzar viendo sus películas anteriores y elegí "Der siebente kontinent".
Michael Haneke nació en Munich, pero hizo toda su carrera en Viena. Los austríacos son gente muy particular. Este es el caso real de una familia. Un matrimonio y su hija.
Para colocar distancia con el relato, la película está segmentada en capítulos. El enfoque es muy particular, si están hablando en la mesa del desayuno, la cámara hace un enfoque perfecto de un colorido plato de cereales. Podría hacer como Michael Haneke y dejarlo ahí, pero es necesario decir que en el devenir de la película no hay ninguna justificación de a donde se está yendo.
No hay graves problemas, el más grave acontecimiento ya sucedió cuando comienza la película, que es la muerte de la madre de élla (ella es Anna Schober, interpretada por Birgit Doll). El marido va a obtener una promoción en su lugar de trabajo (Georg Schober, interpretado por Dieter Berner). La única que presenta problemas de conducta, aunque no demasiado graves para una chica de 9 o 10 años es la hija (Eva Schober interpretada por Leni Tanzer).
Sin embargo, a pesar del desapego que la película muestra por las emociones, la imagen crea un estado alucinatorio enfocando casi continuamente a los objetos. Enfoca a la pecera, a los peces comiendo y a la mano que arroja el alimento, pero no sabemos de quién es la mano.
Por el efecto que causa, diría que estamos ante un maestro del cine. Como a otros no le hace falta contar con palabras ya que la imagen lo dice todo, aún centrándose en los ambientes más que en los caracteres.
Y el efecto es perturbador. Entiendo que nadie que vea esta película va a salir como entró, porque las preguntas llegan como torbellino a nuestra mente. La necesidad de porqués que tenemos.
De diez puntos, "El séptimo continente" se merece 10. Es una película que ya tiene más de 20 años así que considero bastante difícil que la transmitan por televisión o se consiga en DVD. Si la llegan a ver no la dejen pasar. Vale la pena.
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