Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 6 de marzo de 2018

El Joven Papa (Paolo Sorrentino, 2017) 🌟🌟🌟🌟

No es habitual que incluya en estas crónicas productos que provienen de miniseries realizadas para televisión, pero en estos tiempos es tan difícil determinar cuando un producto está destinado al cine o a la televisión y, en último caso, si lo es para televisión TV o para televisión cinematográfica.
Tampoco es habitual que un realizador de la talla de Paolo Sorrentino elija escribir y dirigir una miniserie, El producto final, lejos de adolecer de la chatura de los productos destinados a la televisión, tiene la calidad del cine al que Paolo Sorrentino nos tiene acostumbrados. Entonces, estos diez episodios pueden considerarse como diez filmes de alta calidad, imaginación y esplendor sin perder la necesaria línea argumental que una historia narrada en dies episodios debe tener.
"El joven papa" narra la llegada al Vaticano del primer papa de origen estadounidense, el más joven elegido hasta el momento y cuyas ideas para el devenir de la iglesia son un total misterio. Se trata de Lenny Belardo (Jude Law). A no engañarse por el apellido de raíz italiana. Fue abandonado en un orfanato de muy chico por sus padres, una pareja hippie. Este abandono marca la personalidad de Lenny y las ideas que busca imponer en la iglesia católica. Hace venir junto a él a la Hermana Mary (Diane Keaton), quien lo formara en el orfanato junto con su compañero de andanzas, en el presente de la historia, cardenal Dussolier (Scott Shepperd) para que sea su secretaria.
El primer contratiempo de su papado se produce cuando decide no hacer un discurso a la muchedumbre congregada en la plaza San Pedro, como es habitual en todos los papas. El cardenal secretario de estado (Silvio Orlando), desespera aplicando toda su diplomacia, pero no consigue que el nuevo papa, llamado Pio XIII, cambie de idea. Muy, muy tarde, en plena noche, se dirige por micrófono a la muchedumbre y el resultado es apocalíptico.
A pesar que su maestro, el cardenal Spencer (James Cromwell), intente llamarle la atención, Lenny no va a torcer su rumbo. La consejera de comunicaciones, Sofía (Cecile de France) pierde todas las oportunidades de hacerlo llegar a su grey, porque Lenny insiste en que solo ocultándose va a ser más buscado. Solo encuentra eco en el obispo Gutiérrez (Javier Cámara) al que sus natural sencillez y bondad lo inclina a no juzgar a Lenny.
Suspendo acá el relato porque todo lo que sucede en los diez episodios de la serie es digno de ser visto y no a través del pobre relato de este cronista.
La excelencia de la imagen, del ritmo y del suspenso en la serie es todo producto del genio del director.  Es muy bueno el trabajo de edición y montaje de las escenas, ya que en este trabajo está el peculiar ritmo con que avanza la serie. Responsable de la edición es Cristiano Travaglioli. La fotografía estuvo a cargo de Luca Bigazzi y la excelente banda sonora es de Lele Marchitelli.
Trailer subtitulado en castellano
Ocho puntos sobre diez para el promedio de los episodios de la serie, ya que hay algunos episodios que merecen diez puntos, sobre todo el último y otros que podrían aprobar con seis.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Pequeñas heridas (Petites coupures) (Pascal Bonitzer, 2003) 🌟🌟🌟

Pascal Bonitzer no sólo es el director de esta película, sino también el autor del guión.
Y si bien los hechos que se suceden en la película tienen la estructura de nuestros sueños, también la dirección y la fotografía se encaminan en el mismo sentido.
En la primer escena, Nathalie (Ludivine Sagnier), quien está yendo acelerada a una cita con Bruno (Daniel Auteuil), se cruza con una mujer que se está pintando los labios con su mismo lápiz labial, es una coincidencia, porque Nathalie ha perdido el suyo no sabe dónde. La mujer, que resulta ser Gaelle (Emmanuelle Devos), la compañera de Bruno, se lo presta con toda naturalidad y también le da un cigarrillo y le presta su cepillo para el pelo, todo esto con el debido pedido de excusas por parte de Nathalie, quien finalmente se entera que la otra mujer es Gaelle.
Esta primer escena adelanta como se van a desenvolver los hechos durante toda la película. Filmada en ambientes oníricos de los Alpes del Ródano, en las villas de Grenoble y Corps, con caminos que pasan de la verde campiña al ambiente montañoso.
Bruno se ve lanzado a una búsqueda por su tío Gerard (Jean Yanne) los dos comunistas, y la pregunta se reitera más de una vez, cómo pueden seguir siendo comunistas después de lo del muro y las respuestas son similares, "es en otro lugar".
La búsqueda es del Dr. Verekher (Hanns Zischler), que ha enamorado a la esposa de Gerard, Anne (Catherine Mouchet), para entregarle una carta de Gerard.
Y se suceden las pequeñas heridas, él se corta dos dedos de la mano al enterarse que Gaelle se está yendo a Turín. Caminando por el bosque una rama le corta la cara. Solo son las primeras heridas.
Finalmente llega a la casa, castillo del Dr. Verekher y allí conoce a Beatrice (Kristin Scott-Thomas), quien como la Beatrice del Dante, lo va a llevar en un descenso a los infiernos de la zona.
Hay muchísimos más ingredientes oníricos en el desarrollo de la película, y la acción es como que no se cansa de asombrar al espectador. Una muchacha se ofrece a mostrarle el camino y luego resulta que no conoce el camino, sino que quería escapar de su marido.
Son notas que van quedando a los costados de la historia y que enriquecen totalmente la película.
Las actuaciones de Auteuil y de Scott-Thomas (un poco marcadamente histérica) son soberbias.
Esta película no tiene desperdicio. En una hora y media de duración el espectador se va a ver sorprendido más de una vez por las vueltas de la historia, como si se tratara de los caminos de la montaña.
La casa-castillo del Dr. Verekher (en francés)
Ocho puntos sobre diez para esta obra de estilo vagamente surrealista y profundamente onírica.

domingo, 13 de diciembre de 2015

La pequeña Lili (Claude Miller, 2003) 🌟🌟🌟🌟

A los diez o quince minutos de iniciada la película, el espectador descubre que está viendo una versión adaptada a nuestros días de la obra "La gaviota" de Chejov.
Nina, el romántico personaje de "La gaviota" se transmuta en Lili (Ludivine Sagnier) y, en lugar de actuar en una pieza de teatro casera, se vuelve primera figura del film casero de Julien Marceaux (Robinson Stevenin), la versión actual de Konstantin.
La proyección del film en el granero es una adaptación fiel de "La gaviota". Mado (Nicole Garcia) madre de Julien, la Arkadina de la obra de teatro, interrumpe con ruidos y molestias la exhibición del film de Julien. Y a continuación la gran pelea entre madre e hijo que termina cuando Julien suspende la proyección y huye del lugar.
Hasta aquí, "La gaviota" está muy bien trasladada. El tío de Julien, Simon (Jean-Pierre Marielle) es tal cual Sorin. Se duerme a cada rato y gasta bromas acerca de su estadía obligada en la casa de campo propiedad de su hermana Mado.
Lili, le ha echado el ojo a Brice (Bernard Giraudeau) que en lugar de ser un escritor de éxito como el Trigorin de Chejov, es un director de cine y Mado es su actriz preferida.
Tal como sucede en la obra, Lili va a huir con Brice y Jeanne Marie (Julie Depardieu), la administradora de la casa (ya no la hija del administrador) va a cuidar de Julien, de quien está secretamente enamorada.
Pero todo termina mal y en una discusión con su madre, Julien hace una carnicería en su brazo con un cuchillo.
En la película no hay cambio de actos, pero un cartel da a entender que han pasado dos años. Lili viaja en un taxi y estamos dispuestos a presenciar la decadencia de "la gaviota".
Y aquí está la genialidad de Claude Miller. En el guión escrito en colaboración con Julien Boivent, es muy otro el segundo acto. La espectacularidad con la que presenta esta variación de un tema patético y doloroso como es el de "La Gaviota", es sencillamente excepcional.
No voy a contar en qué consiste la variación, si usted está interesado amigo lector, le sugiero que vea esta magnífica película de Claude Miller. No va a sentirse defraudado.
Trailer (en francés)
Nueve puntos sobre diez para esta novedosa realización de Claude Miller.

lunes, 10 de febrero de 2014

La piscina (Swimming pool) (François Ozon, 2003)

François Ozon se caracteriza por la atmósfera de misterio que envuelve a sus películas. Desde "Bajo la arena" donde el marido de Charlotte Rampling va a la playa y no vuelve nunca más y élla vacila durante el resto de la película entre la desesperación y el hastío, "Ocho mujeres" donde un crimen acontece en la casa donde habitan siete de las mujeres del título o "El tiempo que queda" donde un fotógrafo de exito es shockeado por la noticia de que tiene un cáncer terminal.
En "La piscina", la línea del relato no tiene grandes relieves, los pequeños hechos que van sucediendo en la vida de Sarah (Charlotte Rampling), una escritora londinense de novelas de misterio de vacaciones en la casa de su editor en Francia, van montando una cadena de sucesos intrigantes.
No dejemos al margen que Sarah está escribiendo una novela y que en el medio de la escritura Julie, la hija del editor, (Ludivine Sagnier) va a aparecer por la casa y todo se va a trastornar en la vida (¿o en la novela?) de Sarah.
Pero los acontecimientos siguen siendo horizontales, hasta que algunos de éllos nos comienzan a sorprender. Ya a esta altura, el espectador avezado debe imaginar que no todo lo que se muestra en la película forma parte de la realidad y que muchos de estos sucesos son parte de la novela que Sarah está escribiendo.
Nuevamente Charlotte Rampling nos alucina con una interpretación sorprendente. Sus gestos de hastío o molestia son impagables. Ludivine Sagnier también aporta lo suyo al personaje caprichoso de la hija del editor.
En fin, que lentamente, la película cautiva al espectador y lo mantiene en vilo y lo lleva hacia donde el director quiere que vaya.
Pero es así, el cine es ficción y todo lo que está en las imágenes del film son parte de un texto imaginado por el autor, el director y los intérpretes.
Y la música. Ah, la música de Philippe Rombi, con una melodía monótona e insidiosa colabora a las mil maravillas en la atmósfera seductora de la película.
Trailer
Ocho puntos sobre diez es mi calificación de "La piscina".