Basándose en dos cuentos cortos de Anton Chejov, Nuri Bilge Ceylan y su esposa Ebru Ceylan, escribieron el guión de esta monumental obra del arte cinematográfico.
Por la historia van desfilando conflictos sociales y espirituales que imposible no encuentren un lugar en los sentimientos del espectador.
Los escenarios donde se desarrolla el film son también espectaculares. Un hotel ubicado en las montañas de Capadocia, en la Anatolia central, donde la cámara muestra en sus 180 grados en todos los planos, un paisaje sembrado de hondonadas y caminos que van más allá de la visión.
Solo por apreciar la magnífica fotografía del film vale la pena verlo.
En el hotel viven Aydin (Haluk Bilginer), su joven esposa Nihal (Melisa Sozen) y la hermana de Aydin, Necla (Demet Akbag) recientemente divorciada.
Aydin es un hombre de cerca de 50 años, muy culto, cuya hobby es escribir notas en un periódico zonal. Todos los trabajos del hotel, salvo los sociales, los delega en Hidayet (Ayberk Peckan). Aydin fue en su juventud actor de teatro y está pensando en escribir un libro sobre la historia del teatro en Turquía.
También es poseedor de una gran fortuna heredada de su padre y diseminada en propiedades en la región.
Nihal, una mujer joven y culta, invierte su tiempo en realizar trabajos sociales y obras de caridad para la humilde población de los pueblos circundantes. Está dedicada a realizar esa misión porque no sabe qué otra cosa propia hacer con su vida.
Necla, cuya actitud crítica hacia su hermano y su cuñada es generada por la incomodidad del lugar donde ha venido a vivir después de su divorcio, los trata con desdén e hiper criticismo, burlándose a la vez de la actividad literaria de su hermano y de las obras de caridad de su cuñada.
Rodeando este núcleo de problemas humanos, hay un sin fin de historias dando vueltas por la película. Un huésped que viaja en su motocicleta para conocer historias de su país y que genera en Aydin la necesidad de conseguir un caballo, ya que en las páginas del hotel aparecen fotos de caballos.
La captura del caballo y su sumisión es toda una película en sí misma.
Los inquilinos de una casa de Aydin para quienes Hidayet ha pedido el desalojo, Hamdi (Serhat Mustafa Kilic) que es el imán de la pequeña mezquita del pueblo y su hermano Ismail (Nejat Isler), recién salido de la cárcel. El hijo de Ismail, Ilyas (Emirhan Doruktutan) es quien desencadena el drama al romper de un piedrazo el vidrio de la camioneta de Aydin en la que Hidayet se desplaza por la zona.
La reunión del grupo de caridad de Nihal, donde Aydin, que no ha sido invitado, conoce a Levent, el maestro rural, típico personaje intelectual de Chejov.
Durante las más de 3 horas de duración de esta película, el alma del espectador comprometido, va a andar a los tropezones entre las conversaciones de los personajes, los hechos que desencadenan y la magnificencia de los paisajes.
La fotografía de Gokhan Tirkayi merece un párrafo aparte. Tanto en los interiores, como en los magníficos exteriores, vamos a apreciar del lujo para nuestra vista de una película excelentemente filmada.
La música, la Sonata para piano Nº 20 en A mayor de Franz Schubert, acompaña la melancolía y la soledad de los personajes.
No en vano, esta película se ha hecho acreedora de la Palma de Oro del festival de Cannes 2014, es un tesoro de calidad superior.
Trailer
Diez es poco para calificar a esta bella obra de arte, pero bueno, es lo triste de los números. Digamos que mi calificación es de Quince sobre Diez.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 17 de febrero de 2015
domingo, 1 de febrero de 2015
Cuentos de Estambul (Omür Atay, Selim Demirdelen, Kudret Sabanci, Yücel Yolcu, Ümit Ünal, 2005) 🌟🌟🌟🌟
Sobre un más que interesante guión de Umit Unal, cinco historias, o mejor dicho, cuentos, se entrelazan y llegan al alba de un nuevo día sobre la mágica y tortuosa ciudad de Estambul.
Umit Unal es el director del primer cuento, "El flautista de Hamelín", que narra la triste historia del flautista Hilmi (Altan Erkekli), muy enamorado de su mujer que tiene que enfrentarse con los hechos del engaño.
En el segundo, "Blancanieves y los siete enanitos", dirigido por Kudret Sabanci, la hermanita de los siete enanos, Cuce (Hilal Arslan) va a salvar de la muerte a la que la condenó su madrastra, a Idil (Azra Akin). En esta historia la cámara se aventura por sótanos, cavernas y el subsuelo mágico y tenebroso de Estambul, escapando de Ramazan (Nejat Isler), el asesino.
En el tercero dirigido por Selim Demirdelen, "Cenicienta", la transexual Banu (Yelda Reynaud) va a escapar de las redes de Recep (Sevket Cohru) ayudada por el homosexual Mimi (Guven Kirac), quien se compadece de la pobre chica y la acompaña a la estación de trenes donde a las doce debe encontrarse con su amante Fiko (Ismail Hacioglu), pero al huir de Recep va a perder el zapatito.
En "La bella durmiente", el cuarto de los cuentos dirigido por Yucel Yolcu, Saliha (Nurgul Yesilcay) vive en su palacio abandonado a donde entra buscando comida Musa (Selim Akgul), pero no va a conseguir despertarla, a pesar de su parecido con su antepasado Pasha.
Y en el último de los cuentos, Omur Atay, va a presentar la historia de una muy singular "Caperucita Roja". Melek (Idil Uner) recién salida de la cárcel donde purgó por dos años los delitos cometidos por Rafet (Fidret Kuskan), es tentada más de una vez para que delate a los culpables, pero ella tiene su pasaje de vuelta a Alemania.
Todos los personajes de los cuentos, se reúnen al final, al sonido de la flauta de Hilmi, para exorcisar a la ciudad de Estambul, llamándola la prostituta de los cuentos.
No hay que perderse en la asociación con los nombres de los cuentos, las historias son muy reales y hasta escabrosas. Todas están hilvanadas a partir del asesinato del mafioso Ihsan (Cetin Tekindor), padre de Idil y de un modo u otro todas tienen relación con el tráfico de drogas, la prostitución, el contrabando y otros delitos menores.
El espectador queda inerte frente al final de los cuentos sin que se resuelva el nudo del argumento, pero claro, son solo cuentos.
Los últimos 5 minutos
Cierra la película la hija abortada de Melek, que aún no nacida, acompañó a su madre en los años de cárcel y la acompaña hasta que embarca rumbo a Alemania.
Imaginación, belleza y un guión prodigiosamente hilvanado, hacen que "Cuentos de Estambul" reciba 9 puntos muy bien ganados.
Umit Unal es el director del primer cuento, "El flautista de Hamelín", que narra la triste historia del flautista Hilmi (Altan Erkekli), muy enamorado de su mujer que tiene que enfrentarse con los hechos del engaño.
En el segundo, "Blancanieves y los siete enanitos", dirigido por Kudret Sabanci, la hermanita de los siete enanos, Cuce (Hilal Arslan) va a salvar de la muerte a la que la condenó su madrastra, a Idil (Azra Akin). En esta historia la cámara se aventura por sótanos, cavernas y el subsuelo mágico y tenebroso de Estambul, escapando de Ramazan (Nejat Isler), el asesino.
En el tercero dirigido por Selim Demirdelen, "Cenicienta", la transexual Banu (Yelda Reynaud) va a escapar de las redes de Recep (Sevket Cohru) ayudada por el homosexual Mimi (Guven Kirac), quien se compadece de la pobre chica y la acompaña a la estación de trenes donde a las doce debe encontrarse con su amante Fiko (Ismail Hacioglu), pero al huir de Recep va a perder el zapatito.
En "La bella durmiente", el cuarto de los cuentos dirigido por Yucel Yolcu, Saliha (Nurgul Yesilcay) vive en su palacio abandonado a donde entra buscando comida Musa (Selim Akgul), pero no va a conseguir despertarla, a pesar de su parecido con su antepasado Pasha.
Y en el último de los cuentos, Omur Atay, va a presentar la historia de una muy singular "Caperucita Roja". Melek (Idil Uner) recién salida de la cárcel donde purgó por dos años los delitos cometidos por Rafet (Fidret Kuskan), es tentada más de una vez para que delate a los culpables, pero ella tiene su pasaje de vuelta a Alemania.
Todos los personajes de los cuentos, se reúnen al final, al sonido de la flauta de Hilmi, para exorcisar a la ciudad de Estambul, llamándola la prostituta de los cuentos.
No hay que perderse en la asociación con los nombres de los cuentos, las historias son muy reales y hasta escabrosas. Todas están hilvanadas a partir del asesinato del mafioso Ihsan (Cetin Tekindor), padre de Idil y de un modo u otro todas tienen relación con el tráfico de drogas, la prostitución, el contrabando y otros delitos menores.
El espectador queda inerte frente al final de los cuentos sin que se resuelva el nudo del argumento, pero claro, son solo cuentos.
Los últimos 5 minutos
Cierra la película la hija abortada de Melek, que aún no nacida, acompañó a su madre en los años de cárcel y la acompaña hasta que embarca rumbo a Alemania.
Imaginación, belleza y un guión prodigiosamente hilvanado, hacen que "Cuentos de Estambul" reciba 9 puntos muy bien ganados.
sábado, 21 de septiembre de 2013
La estación del rinoceronte (Gergedan Mevsimi) (Bahman Ghobadi, 2012)
Para su primer película filmada en el exilio, el director kurdo-iraní Bahman Ghobadi elige un melodrama político-existencial acerca de un supuesto poeta kurdo-iraní, cuyo pseudónimo es Sadegh Kamangar.
No he podido encontrar ninguna otra referencia a este poeta que no tenga que ver con la película, de modo tal que creo que es también un argumento ficcional de Bahman Ghobadi para hablar de su propio exilio.
Hasta ahora solo había visto de este director la película "Nadie sabe nada sobre gatos persas", en la que, filmando en Irán, hablaba de la falta de libertad y la represión que el regimen ejercía sobre un grupo de rock de música totalmente occidental. Si bien el argumento parecía un poco tirado de los pelos, el desarrollo del film permitía sospechar una mente inquisitiva e imaginativa que podía ir más allá de los lugares comunes en cine.
En "La estación del rinoceronte", sucede exactamente lo contrario. A pesar de haber sido filmada en Turquía y con el respaldo de nada menos que Martin Scorsese, Bahman Ghobadi no habla claro sobre los problemas políticos que subyacen en el fondo de la historia. El poeta en cuestión, cuyo nombre verdadero no es explicitado, ha editado libros durante la época pro-yanqui liberal del Sha que luego de la revolución islámica del Ayatollah, son considerados enemigos de la revolución y por esta razón tanto el poeta como su mujer son condenados a prisión.
Hay toda una historia alrededor digna de una tira de televisión por lo cual todo habría sido consecuencia del amor desenfrenado que un sujeto siente por su mujer y que forma parte del nuevo gobierno y que hace todo esto para conseguir quedarse con la mujer, objetivo que élla rechaza claramente, aunque no queda muy en claro quién habrá sido el que la embarazó, si su marido o el malvado enamorado.
Treinta años más tarde, el poeta es puesto en libertad y consigue salir del país para ir a Turquía (ese fue el camino real del director en 2009) a reencontrarse con su mujer. Allí tiene lugar la segunda parte de la tira televisiva que incluye incestos y venganzas.
¿Cuál es la diferencia con una tira de televisión para que esta película sea considerada una obra de arte?, fundamentalmente el lenguaje fílmico que es de primera calidad. Las imagenes profundamente surrealistas son apasionantes y difícilmente podrán ser olvidadas.
Segundo, Monica Bellucci. La sugestión que la bella actriz italiana imprime al personaje de Mina, la esposa del poeta, es tal, que desborda la película por todos lados y se constituye en el principal polo de atención.
Behrouz Voussoughi, un actor iraní, emigrado a USA junto con el sha, encarna al poeta, en una actuación que solo le exige mirar al vacío. No hay mucho más que transmita en su personaje.
Admirable como el malo de la novela, aparece Yilmaz Erdogan, magnífico actor turco a quien vimos en la maravillosa película "Erase una vez en Anatolia".
Bahman Ghobadi apela a mostrar animales como símbolos que son absolutamente inútiles sino fuera por la belleza de la escena en sí. El rinoceronte atropellado, un caballo metiendo la cabeza por la ventanilla del auto, una lluvia de pequeñas tortugas y escenas filmadas bajo el agua.
No hay mucho más para decir salvo poner en relieve la magnífica factura del film, desde un punto de vista artístico.
Vayan seis puntos sobre diez como calificación.
No he podido encontrar ninguna otra referencia a este poeta que no tenga que ver con la película, de modo tal que creo que es también un argumento ficcional de Bahman Ghobadi para hablar de su propio exilio.
Hasta ahora solo había visto de este director la película "Nadie sabe nada sobre gatos persas", en la que, filmando en Irán, hablaba de la falta de libertad y la represión que el regimen ejercía sobre un grupo de rock de música totalmente occidental. Si bien el argumento parecía un poco tirado de los pelos, el desarrollo del film permitía sospechar una mente inquisitiva e imaginativa que podía ir más allá de los lugares comunes en cine.
En "La estación del rinoceronte", sucede exactamente lo contrario. A pesar de haber sido filmada en Turquía y con el respaldo de nada menos que Martin Scorsese, Bahman Ghobadi no habla claro sobre los problemas políticos que subyacen en el fondo de la historia. El poeta en cuestión, cuyo nombre verdadero no es explicitado, ha editado libros durante la época pro-yanqui liberal del Sha que luego de la revolución islámica del Ayatollah, son considerados enemigos de la revolución y por esta razón tanto el poeta como su mujer son condenados a prisión.
Hay toda una historia alrededor digna de una tira de televisión por lo cual todo habría sido consecuencia del amor desenfrenado que un sujeto siente por su mujer y que forma parte del nuevo gobierno y que hace todo esto para conseguir quedarse con la mujer, objetivo que élla rechaza claramente, aunque no queda muy en claro quién habrá sido el que la embarazó, si su marido o el malvado enamorado.
Treinta años más tarde, el poeta es puesto en libertad y consigue salir del país para ir a Turquía (ese fue el camino real del director en 2009) a reencontrarse con su mujer. Allí tiene lugar la segunda parte de la tira televisiva que incluye incestos y venganzas.
¿Cuál es la diferencia con una tira de televisión para que esta película sea considerada una obra de arte?, fundamentalmente el lenguaje fílmico que es de primera calidad. Las imagenes profundamente surrealistas son apasionantes y difícilmente podrán ser olvidadas.
Segundo, Monica Bellucci. La sugestión que la bella actriz italiana imprime al personaje de Mina, la esposa del poeta, es tal, que desborda la película por todos lados y se constituye en el principal polo de atención.
Behrouz Voussoughi, un actor iraní, emigrado a USA junto con el sha, encarna al poeta, en una actuación que solo le exige mirar al vacío. No hay mucho más que transmita en su personaje.
Admirable como el malo de la novela, aparece Yilmaz Erdogan, magnífico actor turco a quien vimos en la maravillosa película "Erase una vez en Anatolia".
Bahman Ghobadi apela a mostrar animales como símbolos que son absolutamente inútiles sino fuera por la belleza de la escena en sí. El rinoceronte atropellado, un caballo metiendo la cabeza por la ventanilla del auto, una lluvia de pequeñas tortugas y escenas filmadas bajo el agua.
No hay mucho más para decir salvo poner en relieve la magnífica factura del film, desde un punto de vista artístico.
Vayan seis puntos sobre diez como calificación.
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