Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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sábado, 19 de abril de 2014

Rompecabezas chino (Casse-tete chinois) (Cedric Klapisch, 2013) 🌟🌟🌟

En el año 2002, Cedric Klapisch llamó la atención contando la historia de un grupo de estudiantes de diferentes nacionalidades que comparten un piso en la ciudad de Barcelona. En Argentina se llamó "Piso compartido", pero en general se conoció como "El albergue español". Fue tanto el éxito de esta película que en el año 2005 decidió retomar los personajes y continuar la historia en San Petersburgo, el título fue "Las muñecas rusas".
Diez años más tarde, o casi, vuelve a poner en movimiento a sus marionetas, ahora en Nueva York y el título es "Rompecabezas chino". Sin perder su originalidad, ya que en realidad no repite sketchs ni los personajes se comportan como en una serie de televisión repitiendo los mismos gags, la historia nos engancha del principio al fin y no pierde oportunidad para demostrar la originalidad de los enfoques ni de las tomas. Quizás la escena de Romain Duris corriendo por las calles se repite varias veces, pero es casi un mensaje de la celeridad con que se vive en Nueva York.
Hay un especial desenfado en la manera de contarnos la historia y en cómo se va desarrollando. De un viaje en taxi puede resultar una esposa china para el protagonista.
Si bien la simpatía de Romain Duris es la fuente de gran parte del encanto del film, no hay que desmerecer las actuaciones de Cecile de France como su amiga lesbiana, Audrey Tatou como su primer novia ni de Kelly Reilly como su mujer.
La música es acorde con la época en que se desarrolla la película, música techno-rock con algo de rap.
En especial hay que resaltar la escenografía. Los departamentos de Nueva York van desde el suntuoso piso ubicado frente al Central Park hasta el más modesto ubicado en pleno barrio chino.
El ritmo es vertiginoso, como la historia que se cuenta va girando y cambiando de lugar, tal como el protagonista lo describe, en un "rompecabezas chino".
Trailer subtitulado
Siete puntos sobre diez para esta divertida comedia del cine francés.

viernes, 28 de junio de 2013

Cada uno busca su gato (Cedric Klapisch, 1996)

Cedric Klapisch es uno de mis directores favoritos desde que conocí sus filmes "El albergue español" (también llamada "Piso compartido") y su secuela, "Las muñecas rusas".
Es un director cuyas películas se basan casi siempre en guiones propios y al que le gustan las composiciones corales, o sea un guión donde una multitud de personajes se cruzan y viven sus vidas en simultáneo a la del personaje protagonista. A mí también me gustan las películas corales, no por nada fui seguidor ferviente de Robert Altman hasta su muerte y lo soy de Alain Resnais.
En esta película se trata de una muchacha treintañera que pierde a su gato y a la par que va cruzándose con multitud de personas que intentan ayudarla o a veces meterse en su vida, vamos descubriendo la soledad del individuo en una ciudad. En esta película lo que el personaje de Chloé recorre es su barrio y su gente.
En ritmo de comedia, pero sin perder la compostura por eso, la película se desliza apaciblemente mostrando la vida y devenir de estos parisinos.
Ninguno de éllos tiene el porvenir asegurado, ninguno de éllos está en una situación límite, con excepción probablemente del gato Gris Gris que obviamente es negro.
Es una película que nos habla de lo importante que es la esperanza, la esperanza de encontrar al gato o a lo que sea, y de los altibajos que el individuo va sorteando a medida que vive.
Muy bueno todo el reparto, todos éllos se merecen un premio honorífico pero es Garance Clavel quien sostiene el peso del melodrama de Chloé.
Hay una serie de hallazgos imperdibles como en todas las películas de Klapisch que el espectador curioso va a detectar fácilmente. El pasaje del personaje del baterista que encarna Romain Duris, infaltable en las películas de Klapisch, es uno de estos hallazgos.
Se merece fácilmente un 8 por no exagerar mi entusiasmo.