Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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lunes, 18 de julio de 2016

Un amor en Alemania (Andrzej Wajda, 1983) 🌟🌟🌟🌟

Sobre una novela de Rolf Hochhuth, Boleslaw Michalek, Agnieszka Holland y el mismo Andrzej Wajda escribieron el guión de esta altamente emotiva película.
La historia comienza cuando un hombre de 49 años (Otto Sander) retorna en 1983, después de 40 años, a su ciudad natal en el estado de Baden-Wurtemberg, cerca de la frontera con Suiza.
Pero la acción se desarrolla principalmente en 1943, cuando en plena segunda guerra mundial, Paulina Kropp (Hanna Schygulla) atiende la tienda de frutas y verduras de su marido, quien está alistado en el ejército.
Pero Paulina tiene un amante en secreto, es un prisionero de guerra polaco, Stanislaus (Piotr Lysak) que vive enfrente de la tienda de Pauline, a cargo de los Melchior y quien la ayuda a subir y bajar los cajones con la mercadería.
Elsbeth Schnittgens (Elisabeth Trissenaar), lleva la contabilidad de la tienda de Pauline y le advierte que deje de jugar con fuego, (tener relaciones sexuales con un no ario implica la pena de muerte para ambos), justo cuando recibe el telegrama que le anuncia la muerte de su marido, lo que la deja desvastada.
Frau Melchior, que presiente que algo sucede entre el polaco y Pauline, le recuerda sarcásticamente que debe visitar a su marido mientras no lo envíen al frente ruso.
Karl Wyler (Gerard Desarthe) vuelve al pueblo por un fin de semana y se reencuentra con su mujer, Maria Wyler (Marie Christine Barrault). Su mujer le habla mal del adulterio de Pauline y le sugiere denunciarla y así quedarse con su tienda que da muy buenos beneficios económicos.
Los caballos del corralón donde duerme Stanislaus lo patean una noche y él va a dar al hospital. Cuando Pauline se entera, olvida su viaje para ver a su marido y va a verlo al hospital, de donde terminan echándola porque es una vergüenza que una alemana abrace en público a un polaco.
Una carta que Pauline le escribe a Stanislaus y que le envía a través de su amiga Elsbeth, termina en manos de la Gestapo y son detenidos los dos.
En 1983, el hombre visita en el geriátrico a Elsbeth para que le cuente cómo llegó la carta a manos de la Gestapo, pero la mujer, ya anciana, no quiere hablar del tema.
Mayer (Armin Müeller-Stahle), el oficial a cargo de la investigación hace todo lo posible por salvar a Pauline, hasta intentar convencer a Stanislaus que se germanice, a lo que él se resiste furiosamente.
Durante un poco más de dos horas, vamos a asistir al desarrollo y desenlace previsible de este drama, que si bien transcurre durante la guerra, no apela a ningún justificativo bélico para la conducta de la gente. Simplemente muestra a los seres humanos tal como son.
Cuando el hombre de 49 años, habla a la cámara, el espectador se va a emocionar y va a sentir una opresión muy fuerte en el pecho. Artes de un genial director de cine, Andrzej Wajda.
Todos los actores están magníficos, aunque el lucimiento de Hanna Schygulla es especial.
Una palabra de elogio para la magnífica banda de sonido creada por Michel Legrand.
Escena entre Hanna Schygulla y Elisabeth Trissenaar
Nueve puntos sobre diez para "Un amor en Alemania"

viernes, 27 de febrero de 2015

Rosa Luxemburgo (Margarethe Von Trotta, 1986) 🌟🌟🌟🌟

Cómo es posible que pueda la cultura universal tergiversar los hechos hasta haber convertido a la figura política de Rosa Luxemburgo en Rosa la Sangrienta. Tal es la imagen que nos ha llegado a través de la historia.
Era hora que Margarethe Von Trotta, en su irreductible misión de rescatar para la historia las figuras femeninas que han sido cumbre en el proceso alemán, llevara al cine la vida y obra de esta honorable mujer alemana de principios del siglo XX.
Para personificarla elige a Barbara Sukowa y nadie mejor que esta actriz para materializar la pasión, sensatez e inefable ternura de su personaje.
Como su compañero de juventud Leo, vemos brillar al gran Daniel Olbrytchski, con la meditada actuación de un gran actor encarnando a un gran personaje.
En el rol de Karl Liebknecht, otro gran luchador del grupo Espartaco origen del Partido Comunista Alemán, tenemos a Otto Sander.
El film sigue la historia de Rosa desde sus días de prisión en Polonia hasta la prisión durante la Primer Guerra, para que no hablara, en Alemania. En total estuvo nueve veces en prisión durante su vida.
Lo que Von Trotta rescata en todo momento, es el compromiso político de Rosa Luxemburgo con una democracia socialista y no sólo parlamentaria. Donde el pueblo pudiera trabajar y vivir en paz, sin responder a las cruzadas nacionalistas encendidas por conveniencias económicas de los grupos militares.
Pero su derrota fue total. Aún con el socialismo en el gobierno, el parlamento votó el incremento del presupuesto militar.
Muy atinado mensaje para nuestros días, en que las masas son llevadas de las narices de un enfrentamiento bélico a otro para conveniencia de los mercaderes de las armas.
La película sigue las relaciones que Rosa establecía con sus amigos y con sus camaradas políticos, aunque no siempre hayan sido satisfactorias. Hasta su relación con su gata Mimi, que muere estando élla en prisión.
Cuenta que estando en la prisión, vio entrar en un crudo día de invierno, a un carromato tirado por dos bueyes a los que el soldado golpeaba continuamente. Tanto que los hizo sangrar.
Rosa establece una comunicación instantánea con el animal y ve sus lágrimas en los ojos del buey, derramadas ante tanta maldad y violencia.
Una personalidad que la historia debiera reivindicar y considerar con más profundidad y sobre todo, escuchar sus mensajes políticos, que no fueron apreciados ni por Lenin ni por Trotski, ya que dentro de su visión política no consideraba a la dictadura del proletariado como un objetivo deseable.
En resumen, es una película de una tal seriedad política que conviene sea vista para luego analizarla con prudencia y mente abierta.
Discurso de Rosa Luxemburgo
Marcha por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht
Nueve puntos sobre diez para esta magnífica realización del cine alemán.