Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 29 de enero de 2019

A las cinco de la tarde (Panj e asr) (Samira Makhmalbaf, 2003) 🌟🌟🌟🌟🌟


En un Afghanistán en ruinas, devastado por los bombardeos norteamericanos, Nogreh (Agheleh Rezaie), una joven de 20 años, contrariando la voluntad de su padre (Abdolgani Yousefrazi), un anciano conservador al que le arrancaron su hijo para llevarlo a la guerra y al que solo le quedan su hija y su nuera Leylomah (Marzieh Amiri) con su nietita, asiste a escondidas a la escuela para mujeres, prohibida por los talibanes.
En una de las primeras clases la instructora pide que alcen las manos quienes quieran ser maestras, luego quienes quieran ser ingenieras, quienes quieran ser doctoras en medicina y finalmente cuando pregunta por quienes quieren ser presidentas, Nogreh es una de las que alza la mano.
Durante el debate, una de sus compañeras se burla de las que aspiran a ser presidente. Si en todo el mundo no hay mujeres presidentas. Le retrucan que en India, Indira Ghandi fue un buen tiempo primera ministra del país y que en esos días en Pakistán también hay una mujer presidente.
Nogreh quiere conseguir discursos de la presidenta paquistaní y le pide a un conocido que la sigue a todas partes (Razi Mohebi) que le consiga uno. Cuando pregunta a las mujeres refugiadas paquistaníes, le contestan que no conocen al presidente y que en todo caso, como son analfabetas, no podrían leerlo.
Toda la película es un descenso al infierno en la involución de nuestra sociedad contemporánea, presentandonos el caso de Afghanistán, como ejemplo de destrucción y saqueo.
En su huída al desierto, la familia se cruza con otro anciano cuya mula está agonizando. En la conversación entre el anciano y el padre, el anciano dice:
"Los americanos invadieron Afganistán, Bin Laden y Mola Omar escaparon. Kabul es blasfema. Como si- Dios no lo permita- Dios estuviera muerto. La rabia de Dios ha descendido. Kabul está cerca de ser devorada y todas las personas enterradas a la vez. Todo el pueblo es blasfemo. Como si Dios se hubiese vuelto profano."
Lo que la directora nos muestra, es el requiem por una civilización perdida y lo hace excelentemente.
Trailer con subtítulos en inglés
No hace falta agregar más palabras. Esta película ganó el gran premio del jurado en Cannes, año 2003. Diez puntos sobre los diez posibles de mi calificación para esta obra maestra de la filosofía social.

sábado, 19 de mayo de 2018

Madera noruega (Noruwei no mori) (Tran Anh Hung, 2010) 🌟🌟🌟🌟🌟

Sobre la premiada novela de Haruki Murakami, el exquisito director vietnamita Tran Anh Hung escribe el guión y dirige esta película.
Siguiendo la adolescencia de Watanabe (Ken'ichi Matsuyama) Tran Anh Hung despliega una vez más la magia de sus imágenes para obtener una joya de belleza sin igual.
En los 60, Watanabe comparte su vida con la pareja que hacen Naoko (Rinko Kikuchi) y su amigo Kizuki (Kengo Kora). El es unos años menor que éllos pero los sigue en sus juegos y diversiones. Pero imprevistamente Kizuki se suicida. Se encierra en un auto al que ha coinectado con una manguera al caño de escape.
Watanabe huye de la situación y se traslada a estudiar a Tokio. Allí lo saca de su vida replegada en los libros su compañero de estudios, Nagasawa (Tetsuji Tamayama) quien lo inicia en la vida nocturna, las bebidas y las putas. Sin embargo Nagasawa tiene su novia, Hatsumi (Eriko Hatsune), quien lo ama de veras y le perdona sus traiciones.
Un día, Watanabe se encuentra con Naoko por la calle. Allí se inicia una sucesión de caminatas y charlas entre Naoko y Watanabe. Finalmente, el día del cumpleaños 21 de Naoko, Watanabe lo celebra yendo a su departamento y terminan teniendo relaciones sexuales. Allí Watanabe descubre que Naoko aún era virgen y le pregunta como es que no tuvo relaciones con Kizuki. Esta pregunta desata una reacción tempestuosa por parte de Naoko y dejan de verse.
Un día en una cafetería, una muchacha se sienta a su mesa y Watanabe le pregunta si se conocen de algún lugar. Midori (Kiko Mizuhara), tal el nombre de la muchacha, le contesta que cursaron juntos unas materias en la facultad. Sin embargo la relación con Midori es difícil. Ella tiene novio en su ciudad natal y Watanabe no puede olvidar a Naoko.
Finalmente recibe una carta de Naoko invitándolo a visitarla en el lugar donde está internada. Es una residencia en las montañas. Allí lo recibe Reiko Ishida (Reika Kirishima) que es quien cuida de Naoko. Le advierte que su visita debe desarrollarse bajo normas muy estrictas. No pueden estar solos en la habitación, siempre élla los acompañará. También debe respetar las actividades de Naoko en la huerta y en sus estudios musicales.
Finalmente Naoko le dice a Watanabe el porqué ella y Kizuki nunca tuvieron sexo. Siempre algo sucedía que lo evitaba, por alguna razón nunca lograron concretarlo.
Tal el panorama de Watanabe cuando está por cumplir sus 21 años y estas son las personas que lo rodean y entre quienes la historia se escribirá.
Todo embellecido por la fotografía maravillosa de paisajes de ensueño, por la belleza continua de las imagenes y por la música de Jonny Greenwood que sumerge al espectador en la magia interna con la que Tran Anh Hung diseña sus películas.
La dirección de cinematografía es de Lee Ping Bin y buena parte de la magia se debe a su pericia. Pero las imagenes son del mundo al que Tran Anh Hung nos tiene acostumbrados.
Trailer en castellano
Diez puntos sin dudar para esta bellísima delicia visual de Tran Anh Hung.