Susanne Bier es una de las grandes directoras de cine de nuestra época. Junto con Anders Thomas Jensen, su habitual colaborador, escribió el guión de esta sencilla comedia romántica, ambientada en algún pueblo de la costa de Italia.
Pero la película comienza con la protagonista, Ida, (una excelente interpretación de Trine Dyrholm), en el consultorio de un hospital. El médico le dice a Ida que no hay metástasis del tumor, así que la quimioterapia ha dado buen resultado. Que por el momento está dada de alta.
Regresa Ida a su casa contenta con la noticia y encuentra a su marido Leif (Kim Bodnia) haciendo el amor con una empleada de contabilidad: Thilde (Christiane Schaumburg-Muller).
Lo que podría ser una fiesta se convierte en una tragedia, cuando Leif le dice que durante toda su quimioterapia hizo el amor con Thilde y que se vaya sola a Italia, que él va a viajar por su cuenta.
El motivo del viaje a Italia es el casamiento de su hija Astrid (Molly Blixt Egelind) con Patrick (Sebastian Jessen).
El padre de Patrick es Philip (Pierce Brosnan) e Ida choca el auto de Philip en el estacionamiento del aeropuerto. Así es como se conocen y viajan juntos a Italia.
La película nos va a contar los prolegómenos y los pormenores de la fiesta y ceremonia de casamiento de Astrid y Patrick y nos va a descubrir, con una deliciosa cadencia, la relación que se entabla entre Philip e Ida, sobre todo desde que Leif arriba a la casa acompañado por Thilde quien dice ser su prometida.
"Amor es todo lo que necesitas" es una deliciosa comedia dramática, donde no hay gags cómicos, sino situaciones que se plantean en las relaciones de los personajes.
Filmada en un palacio-casona con un gran huerto de limoneros alrededor, a orillas del mar en la costa italiana, tiene todo lo necesario, fotografía, ambiente y música, para deleitar al espectador.
Al mismo tiempo, la historia se asienta sobre bases sólidas, no son situaciones inventadas para justificar la película, sino hechos que nos pueden suceder a cada uno de nosotros.
Una muy grata película, muy bien dirigida y realizada. La música muy buena, es de Johan Soderqvist, habitual compositor de las bandas sonoras de películas dinamarquesas.
El mejor trailer.
Les recomiendo ver este trailer. Contiene la esencia de la película.
Ocho puntos para esta comedia romántica de Susanne Bier.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
Mostrando entradas con la etiqueta Susanne Bier. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Susanne Bier. Mostrar todas las entradas
domingo, 1 de diciembre de 2013
viernes, 30 de agosto de 2013
Corazones abiertos (Elsker dig for evigt) (Susanne Bier, 2002)
Si bien la película comienza exhibiendo el diploma del grupo DOGMA, Susanne Bier no es una representante muy notoria de los despojados postulados de este grupo. En realidad creo que ninguno de los directores daneses que suscribieron estas ideas permanecieron mucho tiempo bajo la ley del ascetismo fílmico. Y esta película está muy lejos de ser un buen representante de esas ideas.
Se traduzca como se traduzca, el título de la película es "Corazones abiertos". Y es exactamente así. Son cuatro seres humanos que por uno de esos cruces astrales se ven envueltos en circunstancias que cambiarán completamente sus vidas. Se puede decir, bueno, ya llevaban en éllos el germen de lo que habría de suceder, pero eso es algo así como exclamar "chocolate por la noticia".
Cuando una supernova explota en el universo nada va a quedar igual, todo va a ser tocado por las esquirlas y pedacitos de estrella que vuelan en todas direcciones.
El drama que se representa en esta película es algo similar a una supernova emocional. El desarrollo está lentamente medido para que los acontecimientos no lastimen la sensibilidad del espectador, pero todo va caminando, poco a poco, hacia una nueva posición en el universo.
Susanne Bier es una real maestra del cine y tiene la ventaja de poder desplegar toda la emotividad femenina que, sin ser lacrimógena ni operística, es realmente convincente.
Todo se inicia a partir de un accidente automovilístico de lo menos esperado, porque uno de los autos estaba detenido y el otro ni siquiera había sido presentado anteriormente en el film. A partir de allí los detalles se van acomodando y uno es testigo de como se van sucediendo inexorablemente.
A veces uno quisiera que la vida fluyera de otro modo, pero no hay salida. Por su cauce se va moviendo lentamente y dejará a un lado todo lo que no sea necesario.
Todas estas vivencias y muchas más, se desprenden de la historia contada con tremenda expresividad en "Corazones abiertos". Los actores son todos excelentes, no solo los cuatro protagonistas sino hasta los actores del reparto. Cada uno encaja en la película con precisión milimétrica y ayuda a que todo mantenga este tono intimista, melodramático y al mismo tiempo absolutamente real.
Vayan 8 puntos para esta película de Susanne Bier.
Se traduzca como se traduzca, el título de la película es "Corazones abiertos". Y es exactamente así. Son cuatro seres humanos que por uno de esos cruces astrales se ven envueltos en circunstancias que cambiarán completamente sus vidas. Se puede decir, bueno, ya llevaban en éllos el germen de lo que habría de suceder, pero eso es algo así como exclamar "chocolate por la noticia".
Cuando una supernova explota en el universo nada va a quedar igual, todo va a ser tocado por las esquirlas y pedacitos de estrella que vuelan en todas direcciones.
El drama que se representa en esta película es algo similar a una supernova emocional. El desarrollo está lentamente medido para que los acontecimientos no lastimen la sensibilidad del espectador, pero todo va caminando, poco a poco, hacia una nueva posición en el universo.
Susanne Bier es una real maestra del cine y tiene la ventaja de poder desplegar toda la emotividad femenina que, sin ser lacrimógena ni operística, es realmente convincente.
Todo se inicia a partir de un accidente automovilístico de lo menos esperado, porque uno de los autos estaba detenido y el otro ni siquiera había sido presentado anteriormente en el film. A partir de allí los detalles se van acomodando y uno es testigo de como se van sucediendo inexorablemente.
A veces uno quisiera que la vida fluyera de otro modo, pero no hay salida. Por su cauce se va moviendo lentamente y dejará a un lado todo lo que no sea necesario.
Todas estas vivencias y muchas más, se desprenden de la historia contada con tremenda expresividad en "Corazones abiertos". Los actores son todos excelentes, no solo los cuatro protagonistas sino hasta los actores del reparto. Cada uno encaja en la película con precisión milimétrica y ayuda a que todo mantenga este tono intimista, melodramático y al mismo tiempo absolutamente real.
Vayan 8 puntos para esta película de Susanne Bier.
jueves, 21 de marzo de 2013
Cosas que perdimos en el fuego (Susanne Bier, 2007)
Hay emociones que quedan guardadas y que por una razón u otra no aparecen en el acontecer de nuestra vida diaria y a veces nos asaltan cuando menos las esperamos.
"Cosas que perdimos en el fuego" es una película que tiene la habilidad de abrir esa puerta.
La historia es bastante compleja. Brian (David Duchovny) por defender a una mujer que está siendo golpeada es baleado y cae muerto. Su mujer Audrey (Halle Berry) queda a mitad de camino con sus dos hijos. El mejor amigo de Brian, Jerry (Benicio del Toro) que intenta infructuosamente salir de la heroína va a vivir al garage de Audrey. Y lo demás es la película.
El guión fue escrito por Allan Loeb y es bastante bueno, pero sospecho que de haber caído en manos de otro director americano se hubiera transformado en una historieta Hallmark. Pero, no sé cuál fue la razón, eligieron a Susanne Bier para hacerse cargo de esta película.
Susanne Bier es una directora dinamarquesa y una de los más importantes directores fílmicos de este siglo. Ha ganado premios en varios festivales por "Después de la boda", "Hermanos", "Te quiero para siempre" y últimamente por "En un mundo mejor" que ganó el Oscar 2011 al mejor film extranjero.
Es una persona de mucha sensibilidad y logra extraer de esta historia esas emociones sin palabras que están guardadas en la lista de las cosas que perdimos en el fuego.
Un capítulo aparte se merecen los protagonistas. Halle Berry a quien cada vez considero una muy buena actriz y Benicio del Toro, aportan la sensibilidad y verosimilitud a sus personajes sin caer en las tormentas de las novelas.
La música es del argentino Gustavo Santaolalla orquestada por el dinamarqués Johan Soderqvist.
Todo está bien guiado por la directora en función de convertir a esta pequeña historia en un canto a la generosidad de la vida.
Hay una frase que se menciona varias veces y que aporta ese conocimiento. Dice así: "Acepta el bien". Muchas veces por ignorancia o egoísmo mal entendido damos la espalda al bien que nos regala continuamente el universo. Bueno, la sabiduría que se desprende como moraleja de esta historia dice "Acepta el bien".
Vayan 10 puntos muy merecidos para esta excelente película.
"Cosas que perdimos en el fuego" es una película que tiene la habilidad de abrir esa puerta.
La historia es bastante compleja. Brian (David Duchovny) por defender a una mujer que está siendo golpeada es baleado y cae muerto. Su mujer Audrey (Halle Berry) queda a mitad de camino con sus dos hijos. El mejor amigo de Brian, Jerry (Benicio del Toro) que intenta infructuosamente salir de la heroína va a vivir al garage de Audrey. Y lo demás es la película.
El guión fue escrito por Allan Loeb y es bastante bueno, pero sospecho que de haber caído en manos de otro director americano se hubiera transformado en una historieta Hallmark. Pero, no sé cuál fue la razón, eligieron a Susanne Bier para hacerse cargo de esta película.
Susanne Bier es una directora dinamarquesa y una de los más importantes directores fílmicos de este siglo. Ha ganado premios en varios festivales por "Después de la boda", "Hermanos", "Te quiero para siempre" y últimamente por "En un mundo mejor" que ganó el Oscar 2011 al mejor film extranjero.
Es una persona de mucha sensibilidad y logra extraer de esta historia esas emociones sin palabras que están guardadas en la lista de las cosas que perdimos en el fuego.
Un capítulo aparte se merecen los protagonistas. Halle Berry a quien cada vez considero una muy buena actriz y Benicio del Toro, aportan la sensibilidad y verosimilitud a sus personajes sin caer en las tormentas de las novelas.
La música es del argentino Gustavo Santaolalla orquestada por el dinamarqués Johan Soderqvist.
Todo está bien guiado por la directora en función de convertir a esta pequeña historia en un canto a la generosidad de la vida.
Hay una frase que se menciona varias veces y que aporta ese conocimiento. Dice así: "Acepta el bien". Muchas veces por ignorancia o egoísmo mal entendido damos la espalda al bien que nos regala continuamente el universo. Bueno, la sabiduría que se desprende como moraleja de esta historia dice "Acepta el bien".
Vayan 10 puntos muy merecidos para esta excelente película.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


.jpg)