Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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martes, 18 de febrero de 2020

Un día lluvioso en Nueva York (Woody Allen, 2019) 🌟🌟🌟🌟

Esta es la película del año de Woody Allen. ¡Cómo lo vamos a extrañar cuando no filme más!.
Esta vez es la clásica comedia de enredos y personajes varios que se desenvuelve en un día lluvioso en Manhattan. Porque el título alude a Nueva York, pero los exteriores transcurren todo el tiempo en Manhattan. El sitio de sus amores para Woody Allen.
Gatsby (Timothee Chalamet), vaya nombrecito que eligió Allen para su alter ego, está estudiando en la universidad de Yardley, lo que no le interesa demasiado, pero su novia, Ashleigh (Elle Fanning) también estudia en Yardley lo que hace que el sitio lo retenga un poco más. Ashleigh tiene proyectos de ser periodista y de ser posible, periodista cinematográfica y recibe el encargo por parte del periódico local de hacerle un reportaje al director Roland Pollard (Liev Schreiber). Para eso debe viajar a Nueva York y a Gatsby le encanta la idea de mostrarle "su" Nueva York a su novia, así que planea un fin de semana en la ciudad.
Por supuesto que las cosas salen de modo totalmente diferente al planeado y por el medio desfilan Chan Tyrell (Selena Gomez), Ted Davidoff (Jude Law), el asistente de Roland Pollard, Connie (Rebecca Hall), la mujer adúltera de Ted Davidoff, Francisco Vega (Diego Luna) un actor latin lover por el que suspiran las adolescentes y Ashleigh también, la madre de Gatsby (Cherry Jones) quien actúa junto con Chalamet, la escena más surrealista que jamás haya filmado previamente Allen. Y muchos más.
El espectador pasará una hora y media de entretenimiento sin grandes problemáticas ni filosofía alleniana, que lo harán salir divertido al menos, del cine.
Trailer subtitulado en castellano
Vale la pena rescatar la magnífica actuación de Elle Fanning quien en dos o tres monólogos se roba totalmente la película. Ocho puntos sobre diez.


domingo, 7 de enero de 2018

La rueda de la maravilla (Woody Allen, 2017) 🌟🌟🌟🌟

Se debe apreciar mucho el cine para poder resistir el frío de hielo seco que lastima la piel en estos cines de grandes malls. Y como si eso fuera poco el nauseabundo olor del popcorn que quedará impregnado en nuestra ropa y en nuestras fosas nasales. Pero todo sea por Woody Allen.
Esta, "La rueda de la maravilla" o bien "La vuelta al mundo" como debería denominarse en una traducción del título que no fuera literal, es realmente un paseo por el mundo del cine del prolífico autor y director estadounidense. El, si bien ha filmado bastante en Europa, no ha cambiado su nacionalidad, quizás porque ama demasiado a Nueva York, su ciudad natal y sobre todo el mágico mundo de Coney Island, con su parque de diversiones y sus laberintos bajo los tablados de madera.
Es en ese mundo donde Woody Allen dibuja este drama feroz, digno de la mejor factura de Tennessee Williams. Allí, en el recinto de una atracción abandonada, viven Ginny (Kate Winslet) con su segundo marido Humpty (Jim Belushi) y Richie (Jack Gore), hijo del primer matrimonio de Ginny.
Humpty maneja la Wonder Wheel durante la noche y Ginny es camarera es un restaurant especializado en almejas. Ambos se rescataron mutuamente del alcoholismo y luchan para protegerse de la que saben sería definitiva recaída.
Buscando a su padre, Humpty, llega Carolina (Juno Temple). Humpty no quiere saber nada con élla, porque después de la muerte de su mujer, Carolina se escapó para casarse con un gangster de la peor calaña. Ahora vuelve a buscar a su padre porque no tiene donde ir. Los secuaces de su marido la están buscando para matarla ya que cantó a la policía los secretos de la banda de su marido. Por eso piensa que Humpty la puede ocultar.
A todo esto, Ginny tiene un asunto con un guardavidas, Mickey (Justin Timberlake). Ginny está desesperada frente a la chatura de su vida y de su matrimonio. De joven fue actriz y no puede resignarse a terminar su vida como camarera. Como si fuera poco, su hijo Richie es incendiario y del colegio lo quieren denunciar a la policía.
Mickey es el único personaje que pertenece a la clase media. Estudiante universitario de arte dramático durante el invierno, trabaja como guardavidas durante el verano para conocer gente y así enriquecer sus vivencias, las que piensa volcar en una novela. Para él Ginny, además de ser una linda mujer, es una buena pieza. Es casada y está desesperada, hay mucho drama latente en su vida.
Es inevitable que Mickey conozca a Caroline y entonces ya están tendidos todos los hilos de la trama que Woody Allen quiere poner en escena.
Hay que decir, que Kate Winslet es la piedra fundamental del edificio. Es su magnífica actuación la que nos convence de la verosimilitud del drama que con tanto detalle Woody Allen describe.
Kate Winslet es actualmente una de las mejores actrices en el panorama mundial y eso Allen lo sabía cuando la reclutó para su revival de Coney Island.
Hay que destacar los inmensos avances de la dirección de fotografía de Vittorio Storaro, quien ya había trabajado con Allen en "Cafe Society" en el cine de Allen. Los primeros planos, iluminados por las luces de unos coloridos atardeceres, viran al azul grisáceo como se tuerce la historia hacia el drama.
Estos cambios de iluminación y los incendios de Richie son la clave de la película.
Muy buenas, como es habitual, las actuaciones del resto del reparto, aunque, claro, quedan algo opacados por la magistral prensencia de Kate Winslet.
Trailer subtitulado en castellano
Ocho puntos sobre diez es mi calificación para este perfecto melodrama de Woody Allen.


domingo, 4 de septiembre de 2016

Café Society (Woody Allen, 2016) 🌟🌟🌟

Y así cumple Woody Allen con su anual entrega fílmica. Como de costumbre cuando él no actúa, elige a un actor para cubrir su papel, en este caso es Jesse Eisenberg quien se hace cargo de actuar de Woody Allen en el personaje de Bobby y lo hace a las mil maravillas.
Pero una película de Woody Allen es siempre algo más que su personaje y en este caso nos ofrece una entrega algo amarga del sabor de la vida.
Aunque como en Woody Allen siempre impera el ritmo de comedia, está todo contado de una manera liviana y casi graciosa. Digo casi, porque no hay muchos momentos realmente cómicos en la película, salvo dos o tres chistes sobre judíos. Lo que impera es un ritmo, a veces demasiado rápido y un sucederse de cosas que, si bien no hacen al trasfondo del drama, enganchan las escenas para que todo termine pareciendo realidad.
Una realidad muy de Woody Allen, pero que imita demasiado a la vida real.
Por de pronto la película es una excusa para burlarse de los cholulos de las figuras de Hollywood y de Nueva York. Todos los chismes de sociedad sirven como excusa para exponer hasta el tuétano la frivolidad y falta de humanidad de esa farándula que vive de party en party y de mujer en mujer.
La mujer en cuestión es la hermosísima Kristen Stewart (Vonnie), a quien habíamos visto en "Las nubes de Sils Maria" de Olivier Assayas y a quien no habíamos visto en los episodios de una serie sobre vampiros juveniles. Que de una excelente actriz estamos hablando no cabe la menor duda y no hacen falta muchas escenas para que nos lo demuestre.
El tercero en discordia (y lo es realmente en la película), es Steve Carrell a quien finalmente podemos ver haciendo un papel en serio, lejos de tantas tonterías.
El fan de Woody Allen va a disfrutar de esta película porque tiene todos los condimentos para pasar un buen rato de cine. Al que no es fan puede ser que le parezca particularmente desconexa. Que no se asombre porque realmente lo es. La historia vuela con tanta velocidad que los hechos se suceden sin dar una pausa para el respiro. Quizás sea otra de las excelencias de Woody Allen.
Hay que destacar las magníficas actuaciones de Jeannie Berlin como la madre judía de Bobby, cada aparición suya en la película es hilarante y fantástica y de Corey Stoll, como el gangster judío Ben hermano de Bobby.
También se luce por su hermosa sonrisa Blake Lively como Veronica, la esposa de Bobby.
Trailer
Vayan siete puntos para una excelente, no novedosa, comedia de Woody Allen

domingo, 7 de febrero de 2016

Un hombre irracional (Woody Allen, 2015) 🌟🌟🌟🌟🌟

Cuando uno elige ver una película de Woody Allen, más o menos sabe lo que va a ver o por lo menos qué intenciones subyacen en sus películas.
En "Un hombre irracional" hay mucho diálogo. Mucho diálogo intelectual, ya que el "irracional" es un profesor de filosofía, Abe Lucas (Joaquin Phoenix) quien llega al Braylin College precedido por su fama de niño terrible.
Casi todas las estudiantes fantasean con tener un asunto con él y las profesoras también.
Entre las estudiantes deseosas de relacionarse con él está Jill (Emma Stone) quien a pesar de tener un novio más o menos formal, Roy (Jamie Blackley), no descarta contactar al profesor inquietante.
También Rita Richards (Parker Posey), fantasea con llevárselo a la cama y con algo más, que este hombre la arrastre con él a una nueva vida en Europa.
Los intentos de Rita tienen un éxito parcial, ya que el sexo con Abe es un fracaso, Abe está impotente desde hace cosa de un año. Impotente sexualmente e intelectualmente. El libro que está escribiendo está detenido desde hace tiempo.
En cambio Jill avanza pisando fuerte en su intención de construir una relación con Abe. Tanto que Roy está molesto de oirla mencionar en todo momento a Abe. Pero Abe mantiene su caracter sombrío y destructivo, desencantado de la vida.
Estando un día en una cafetería, escuchan una conversación del otro lado del asiento (truco usado por Woody Allen con bastante frecuencia). Una mujer solloza que el juez le va a quitar a sus hijos porque está en connivencia con el abogado de su esposo y que élla no puede hacer nada, pero que quisiera que le agarrara un cáncer a este juez corrupto.
Abe piensa para sus adentros, con desear algo no vas a conseguir nada. Sería más eficaz que alguien lo matara. Pero como no lo vas a hacer, lo voy a hacer yo.
De allí en más, el caracter de Abe cambia. Como que su vida cobra significado planeando el asesinato y haciendo que este sea el crimen perfecto.
Como el asiduo espectador de Woody Allen ya conoce, "Un hombre irracional" es una nueva versión de "Crimen y castigo", que es mencionada en varias partes de la película.
El final es atropellado y violento, al mejor estilo de Woody Allen, pero yo, como espectador, tuve una sensación interna muy fuerte que no sé cómo explicarla por el contenido de la película.
Todo lo que el film intenta demostrar a través de la moral y la culpabilidad, está de algún modo revertido por Woody Allen, para que el espectador termine defendiendo el crimen y acusando a sus jueces.
No voy a decir nada más porque nada más lejos de mi voluntad que influenciar a los posibles espectadores.
Lo que sí puedo afirmar es que, con o sin intenciones subliminales, es uno de los films más sólidos de los últimos tiempos dentro de su producción cinematográfica.
Trailer
Diez puntos sobre diez posibles para este importante film de Woody Allen. No dejen de verlo.

domingo, 19 de octubre de 2014

Magia a la luz de la luna (Woody Allen, 2014)

Una buena nueva de Woody Allen. Y ojo que viene recargado. Después de la fallida aventura en Italia, Woody Allen se inventa nuevamente.
En esta comedia teatral, muy a lo Bernard Shaw, en que los personajes hacen entradas y salidas de las escenas y en que los escenarios son casi todos exteriores, salvo la dichosa "luz de luna".
A quien le interese conocer un poco más en profundidad el devenir filosófico de Woody Allen, va a disfrutar de esta película donde la magia quiere volverse realidad y puede hasta mover las estanterías del más incrédulo.
Hay mucho dicho, quizás demasiado, pero está bien, las cosas claras deben ser llamadas por su nombre y descriptas completamente.
Stanley (Colin Firth), un flemático mago inglés que hace su show bajo la enigmática personalidad del chino Wei Ling Soo, es un cínico y pragmático hombre que vive para desenmascarar fraudes. La película se desarrolla en los años 20 del siglo pasado, cuando mediums y espiritistas estaban a flor de tierra en toda la escena.
Howard (Simon McBurney), un colega, llega a su camerino a pedirle un favor. Le han pedido que desenmascare a una medium norteamericana, pero a él le ha resultado imposible. Stanley se prende al pedido de Howard ya que aprovechará para visitar a su tía Vanessa (la inefable Dame Eileen Atkins) que vive también en las tierra de Provenza, hoy conocidas como Costa Azul.
La medium en cuestión es Sophie (Emma Stone), quien viaja en compañía de su fan y protectora madre (Marcia Gay Harden) y están residiendo en la mansión de Grace (Jacki Weaver) donde su hijo Brice (Hamish Linklater), enamorado de Sophie, le compone canciones en su ukelele y quiere casarse con élla.
En escenarios de una belleza incomparable, Woody Allen desarrolla las escenas de este film, de algún modo, repitiendo los extensos diálogos de sus primeras películas, pero donde los actores se manejan en escenarios teatrales, parecidos a los que Alain Resnais impuso en sus películas.
El debate de Woody sobre la posibilidad de la existencia de Dios o de lo no dominable por el espíritu racional del ser humano, es algo que podría pasar desapercibido a quien se quede con la primera vista, pero no puede pasar de largo ni dejar de sorprender al espectador profundo.
Trailer
Nueve puntos sobre diez para esta mágica "Magia a la luz de la luna".

jueves, 24 de octubre de 2013

Blue Jasmine (Woody Allen, 2013)

¡Qué difícil ser Woody Allen! y al mismo tiempo, qué placer extraordinario se debe sentir al largar al mundo, año tras año, estas maravillosas creaciones.
Para ser original consigo mismo, esta vez efectúa una transposición de "Un tranvía llamado deseo" de Tennessee Williams. Es una adaptación libre y cargada de miles de pequeños detalles que hacen tan sabroso al producto final.
Y para el personaje de Blanche elige a Cate Blanchett, toda una redundancia. Y está todo dicho. Dudo mucho que Cate Blanchett pueda encontrar en toda su carrera un personaje más rico que el de Jasmine, con una caracterología tan fuerte y tan colmada de emociones liberadas y reprimidas.
Jasmine llega a San Francisco (novedad absoluta en la filmografía de Woody Allen), con una carga muy pesada que la película entre raccontos y situaciones de riesgo, se va a encargar en ir develando, gota a gota, poco a poco. Al mismo tiempo, su reinserción en la sociedad humana, le provocará miles de nuevos conflictos que por no resignarse a dejar quien fue no logra resolver adecuadamente.
Su hermana, encarnada magistralmente por Sally Hawkins, va a ser el contrapunto constante de Jasmine. Hermanas, hermanastras en realidad, las dos adoptadas, representan en un mundo maniqueo creado por Woody Allen, una a las personas cultas y refinadas, parte de una sociedad adinerada y la otra a la gente ordinaria, las chicas de barrio. Cajera de una tienda, con dos hijos absolutamente comunes que tuvo con un marido albañil y que tiene a un novio obrero (genial actuación de Bobby Cannavale). Esos dos mundos, van a luchar palmo a palmo, por adaptarse a convivir uno con otro y según la visión de Allen, sin tener resolución.
No hay mucho humor en esta versión despiadada de la despersonalización de Blanche-Jasmine, en la sociedad. Más bien es un drama traumático en el cual Allen apuesta todo por el todo a las chicas de barrio.
Van nueve puntos sobre diez en mi calificación, porque el final está resuelto con aceleración y Woody Allen no recupera de su admiración por Bergman, la conclusión lenta y precisa de sus personajes.