Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio
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domingo, 5 de febrero de 2017

La bella historia (Claude Lelouch, 1992) 🌟🌟🌟🌟🌟

Claude Lelouch nos invita nuevamente a subir al juego de la "vuelta al mundo" de sus imagenes cinematográficas. A lo largo de 3 horas y media vamos a estar sumergidos en el caleidoscopio más maravilloso de historias que el cine pueda contar.
Si bien todo comienza en la época de Cristo y una persecución al pueblo judío por parte de soldados romanos, nos va a llamar la atención que haya un centurión (Vincent Lindon) que siempre protege a Jesús y a los discípulos y mujeres que lo escoltan.
Entre matanzas y horrores de la pobreza, veremos el surgimiento del mito de "las abejas de Israel". Hay un panal de abejas construído en la cima de una montaña inabordable. Estas abejas son agresivas y atacan a todos los que se acercan, pero Jesús (Gerard Lanvin)se corta con un cuchillo la palma de su mano y deja que las abejas liben de su sangre y con éllo de su espíritu. El mito dice que quien pruebe de esa miel, en su próxima encarnación va a ser el protagonista de una "bella historia".
Tratando de poner orden en el caos inicial, todo comienza con el pequeño Jesús, un gitanillo que pretende ser torero. Hay una escena del pequeño Jesús toreando a un novillo que es muy graciosa. Pero luego ya Lelouch muestra escenas de toreo real que no son nada agradables. Luego Jesús, ya adulto (Gerard Lanvin), enseña a una muchacha de la que está enamorado a picar toros montada a caballo. Como rescata a su hermana Amina del poder del tabernero, este le coloca un paquete de drogas en su carromato y le envía a la policía. Estos lo detienen pero Jesús no está mucho tiempo preso y va a visitar al tabernero. Este lo amenaza con un revolver pero Jesús ya le quitó todas las balas.
Jesús debe huir y se va a París.
Simultáneamente vemos la historia de Marie (Marie-Sophie L), una maestra de escuela nada común, que enseña a sus alumnos la historia de las abejas de Israel, que su tío le contara tantas veces de niña. Claro está que su conducta fuera de las normas hace que las autoridades del colegio la despidan.
Odona (Beatrice Dalle) y su compañera de andanzas, Isabelle (Isabelle Nanty) son dos ladronas que se complacen en poner en apuros a más de uno con sus trucos delictivos. Afortunadamente para Odona, un detective de policía, Simon Choudel (Vincent Lindon), la cuida y libera cada vez que es detenida luego de sus atracos.
Tendría que escribir miles de páginas para esbozar una idea del argumento de "La bella historia". Digamos que desfilan por las historias cientos de personajes, todos con algún fin para el sentido de la historia. La música de Jacques Brel "La valse a mille temps" ilustra varias páginas de la película y la hermosa canción "La belle histoire" también hace sus apariciones varias veces.
La historia gira y vuelve sobre las abejas a Israel, donde reside un traficante de armas que por escuchas de conversaciones entre Pierre Lhermitte (Patrick Chesnais) y el detective Simon Choudel, detecta que lo quieren llevar a Francia para detenerlo. Pero se encarga de dar a Pierre una antigua estatua de arcilla que lleva oculta una bomba que el empleado de seguridad del aeropuerto va a dejar pasar. El avión donde vuelven a Francia Pierre y Marie, va a estallar sobre Avignon.
Imposible que un espectador se aburra con esta película, quizás pudiera ser que la cantidad de historias abiertas lo atosiguen y no logre disfrutarlas del todo, pero que no va a quedar aburrido eso lo aseguro.
Las abejas de Israel
La música de Francis Lai
Diez puntos sobre diez para esta magnífica epopeya de Claude Lelouch. No va a decepcionar a nadie.

domingo, 6 de octubre de 2013

El sol del membrillo (Víctor Erice, 1992)

"El sol del membrillo" es un documental sobre la realización de un cuadro.
"El sol del membrillo" es un pseudo-documental filmado durante la realización de un cuadro, con anécdotas y situaciones marginales.
"El sol del membrillo" es una película de ficción donde se filma lo que realmente el pintor Antonio López quiere llegar a plasmar del sol brillando entre los frutos del membrillo durante el otoño de ese año.
En "El sol del membrillo", se muestran todos los pasos que sigue el pintor Antonio López para trasladar a su pintura la magia de este árbol en su madurez otoñal.
Como lo protege de las lluvias y los temporales para que no caigan los frutos, cómo toma medidas de control para asegurarse tener la misma exacta perspectiva.
En una visita al árbol Antonio López declara que no es lo mismo trabajar con una fotografía que usar al modelo en vivo, al arbolito que está allí en su patio, mostrando su belleza y los fantásticos colores de sus hojas y sus frutos.
Pero, ¿es o no es un documental?.
Sabemos que Víctor Erice trabajó en complicidad con Antonio López para filmar esta, su obra mayor. Que adoptó los mismos criterios de control para asegurarse que tendría siempre la misma perspectiva de sus personajes, el pintor y el árbol.
En una de las últimas escenas, el trípode de la cámara reemplaza las piernas del artista.
En una exuberante obra de arte, que despliega belleza, calma y reflexión, Víctor Erice muestra mucho sin decirlo, sin siquiera sugerirlo, simplemente con estar ahí filmando.
No es una película de acción. No, si es eso lo que buscan ni se les ocurra ver esta película. Es un film para disfrutar con el corazón y los ojos.
Aunque el mismo director sugiere que también su obra quedará inacabada, los frutos del membrillo se reparten entre los que visitan la casa. Hay unos albañiles polacos o rusos o algo así, que están trabajando en la planta alta de la casa, que se reparten uno de los membrillos en su comida. Hay algo ahí.
También en los otros personajes que comparten el caserón. Hasta en el perro que nunca entra en la casa.
Para los que amamos el cine es un film para quedarse absorto, dejando que las imagenes paseen por nuestras mentes como por cuartos vacíos, buscando un lugar donde quedarse quietitas, un rincón donde guarecerse de los delitos diarios.
Diez puntos sobre diez para esta magnífica realización de Víctor Erice.

viernes, 31 de mayo de 2013

El día de desesperación (Manoel de Oliveira, 1992)

Esta película es una especie de semi-documental biográfico novelado pero no demasiado, sobre los últimos tiempos del escritor portugués del siglo XIX Camillo Castelo Branco.
Para lograr contar su historia, el director escribió los diálogos en base a documentos tales como cartas del propio Castelo Branco y de su mujer Ana Placido.
Claro que hablar de documental cuando de Manoel de Oliveira se trata ya se sabe que va a resultar en una investigación creativa sobre las posibilidades del cine con mucha dosis de humor surrealista.
Todo esto mezclado en una salsa exquisita de fotografías de época y de personajes insólitos. La atmósfera que Manoel de Oliveira recrea está tan impregnada de emociones que toda la historia se vuelve un relato romántico de otras épocas.
Los actores se presentan éllos mismos y anticipan cuál va a ser el rol que van a jugar. La película se filma en la casa donde vivió Camillo Castelo Branco, hoy museo y hasta los objetos pasan a ser parte del drama.
Para los amantes del surrealismo hay señales por todas partes. Solo voy a contar una escena en la que aparece la mujer del escritor maquillándose frente a un espejo con una borla de polvos. Una criada la ayuda a empolvar los hombros y la espalda.
Acto seguido Ana Plácido le pide a la criada que le traiga la caja de puros. Elige uno por su aroma y lo corta como se hace con los cigarros. La criada la ayuda con la vela de un candelabro para encenderlo.
De más está decir que entre los polvos y el humo del puro hay una contradicción enorme que el espectador no puede dejar de percibir.
Pero el punto cúlmine llegará cuando Ana Placido se recline fumando en el sillón, se quite la peluca y quede la actriz Teresa Madruga fumando el puro y contándonos más detalles de la historia.
Toda esta suma de historias, guiños y saudades, pronto se convertirá en parte de una deliciosa melancolía de la que no va a ser muy fácil despegarse.
Para quienes amen el cine "cine", les recomiendo verla sin falta. Es una de las mejores creaciones de este centenario y prolífico director de cine portugués.
No voy a tener la desvergüenza de calificarla porque no me alcanzan los puntos de mi escala.