Extraño nombre para un film. "Mandariinid" es el título original en estonio, aunque el director sea georgiano y la película se desarrolle en Georgia.
Familias de estonios radicados en Georgia desde la segunda mitad del siglo XIX, han vuelto a su país a causa de la guerra de segregación en la provincia de Abjasia. Los abjasios han recibido armamento y soldados del ejército ruso, quien apoya esta guerra separacionista.
En la película nos muestran a Ivo (Lembit Ulfsak), carpintero de profesión, armando cajones para la cosecha de las mandarinas. Los mandarinos rodean la casa de Margus (Elmo Nuganen), vecino de Ivo, que está muy preocupado por no conseguir gente para trabajar en la recolección de las mandarinas y que la fruta se pudra en los árboles.
Pero la guerra está alrededor de éllos. Frente a la casa de Margus se enfrentan un jeep ruso y un vehículo georgiano. De los rusos uno, Ahmed (Giorgi Nakashidze), queda vivo, así que lo llevan a la casa de Ivo para curarlo. Al resto los entierran en una fosa común. Cuando los están por cubrir ven que uno de los georgianos, Niko (Mikheil Meskhi), se mueve. Lo llevan también a la casa de Ivo. Van a buscar al médico de la zona quien los atiende. El ruso, que en realidad es un mercenario checheno, se va a recuperar, pero el pronóstico sobre el georgiano es reservado.
Con este planteo inicial, la guerra merodeando en el bosque y los dos viejos estonios empeñados en cosechar sus mandarinas, Zaza Urushadze construye el guión y las imágenes de su película.
A pesar de ser georgiano, no hay rastros de parcialidad en su alegato anti belicista. Tampoco hay rastros de moralinas ni de manipulación emotiva.
Con una hermosa fotografía donde las escenas se tiñen de un tinte azulado para demostrar la situación interna de la guerra sobre esos cuatro hombres.
Solo acontecen dos o tres incidentes, que son suficientes para desencadenar la tragedia con la que se irá impregnando la película.
Puede que el espectador se vea afectado por la imposibilidad trágica de cambiar la realidad, impulso que mueve a Ivo a tratar de detener la guerra, al menos en el ámbito de su casa.
La imagen de Ivo, el carpintero, cortando los listones de madera con la sierra eléctrica, está al inicio y al final del film, como un signo de su positivismo.
Se debe destacar la hermosa música compuesta por Niaz Diasamidze para la banda sonora del film.
Trailer
Observen el hermoso alfabeto georgiano en el que aparecen escritos los nombres de los actores y de la película.
Banda de sonido primer tema
Haciendo un gran esfuerzo de producción para el incipiente cine georgiano, Zaza Urushadze logra gestar una película de un gran valor humano con términos como "perdón" y "tolerancia", tan olvidados por el género humano en nuestros días. Nueve puntos sobre diez para este magnífico documento.
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
lunes, 18 de abril de 2016
miércoles, 13 de abril de 2016
Corazón silencioso (Bille August, 2014) 🌟🌟🌟🌟🌟
"Corazón silencioso" (Stille hjaerte), es una película sobre una historia absolutamente introspectiva de una familia común en Dinamarca. Las hijas viajan hasta la casa de los padres para pasar con éllos el que será el último fin de semana de su madre.
El guión es de Christian Thorpe y la dirección del renombrado Bille August, el heredero de Bergman como se lo llamó en su momento. Pero en realidad este es su primer film introspectivo y la cámara ve a través de los personajes como a través de la casa.
Con poquísimas escenas en exteriores, "Corazón silencioso", está orquestada para espectadores intimistas, que gusten del conocimiento humano.
Esther (Ghita Norby), la madre, padece de un mal incurable que ya le ha dejado paralizados el brazo y la mano izquierdos. Según Poul (Morten Grunwald) que ha sido médico durante toda su vida, el mal avanzará rápidamente hasta dejar a Esther totalmente paralizada e impedida hasta de deglutir, lo que significará para élla subsistir en condiciones de vida artificial.
Esther no quiere eso para su vida y ha decidido, después de conversaciones con sus hijas y su marido, que ese domingo, después que se hayan ido todos, va a tomar una dosis de pastillas que le resultará mortal. Poul tiene previsto salir a dar una larga caminata después de dejar a Esther en coma, para que cuando vuelva ya sea imposible hacer nada.
Heidi (Paprika Steen), la hija mayor, apoya en todo a su madre y está decidida a hacer de ese su último fin de semana juntas, el mejor de sus vidas. Muy distinta es la visión de Sanne (Danica Curcic). Emotiva y temperamental, le confiesa a su pareja, novio o como quiera uno llamarlo Dennis (Pilou Asbaek), que una vez que su madre haya tomado las pastillas llamará a una ambulancia, para que impidan de alguna manera su muerte.
Dennis no está de acuerdo con Sanne, porque respeta ante todo la decisión de Esther.
Muchos, tantos como la vida misma, van a ser los conflictos que se planteen durante el fin de semana y hasta último momento el espectador no estará seguro del desenlace.
Espectacularmente narrada, "Corazón silencioso", no es una película que angustie o llene de dolor al espectador. Muy por el contrario, la misión de Bille August ha sido mantenerlo al margen de la historia, sin identificaciones probables, para solo mostrarle los conflictos que se desarrollan entre los seres humanos.
Magistrales actuaciones hacen de la contemplación del film un deleite más allá de lo puramente visual. Los actores son realmente los personajes y los personajes podrían abandonar la pantalla en cualquier momento.
Pero hay un tema que el director presenta al espectador como quien no quiere la cosa y que es el corazón de esta historia. ¿Tiene derecho un ser humano a decidir cuándo y cómo terminará su vida?.
¿Es la eutanasia en sí, el pecado absolutamente castigado por las sociedades occidentales?, o es un derecho inalienable de nuestra condición humana.
La pregunta queda dando vueltas en los corazones de los espectadores y dudo que alguien que no esté rebajado a la hipócrita condición de juez, pueda tener una respuesta.
Trailer subtitulado en castellano
Olvidé mencionar la magnífica banda de sonido de Annette Focks. Esta es una obra maestra del cine danés y quedará en los registros de la historia mundial. Es inútil mencionar una calificación.
El guión es de Christian Thorpe y la dirección del renombrado Bille August, el heredero de Bergman como se lo llamó en su momento. Pero en realidad este es su primer film introspectivo y la cámara ve a través de los personajes como a través de la casa.
Con poquísimas escenas en exteriores, "Corazón silencioso", está orquestada para espectadores intimistas, que gusten del conocimiento humano.
Esther (Ghita Norby), la madre, padece de un mal incurable que ya le ha dejado paralizados el brazo y la mano izquierdos. Según Poul (Morten Grunwald) que ha sido médico durante toda su vida, el mal avanzará rápidamente hasta dejar a Esther totalmente paralizada e impedida hasta de deglutir, lo que significará para élla subsistir en condiciones de vida artificial.
Esther no quiere eso para su vida y ha decidido, después de conversaciones con sus hijas y su marido, que ese domingo, después que se hayan ido todos, va a tomar una dosis de pastillas que le resultará mortal. Poul tiene previsto salir a dar una larga caminata después de dejar a Esther en coma, para que cuando vuelva ya sea imposible hacer nada.
Heidi (Paprika Steen), la hija mayor, apoya en todo a su madre y está decidida a hacer de ese su último fin de semana juntas, el mejor de sus vidas. Muy distinta es la visión de Sanne (Danica Curcic). Emotiva y temperamental, le confiesa a su pareja, novio o como quiera uno llamarlo Dennis (Pilou Asbaek), que una vez que su madre haya tomado las pastillas llamará a una ambulancia, para que impidan de alguna manera su muerte.
Dennis no está de acuerdo con Sanne, porque respeta ante todo la decisión de Esther.
Muchos, tantos como la vida misma, van a ser los conflictos que se planteen durante el fin de semana y hasta último momento el espectador no estará seguro del desenlace.
Espectacularmente narrada, "Corazón silencioso", no es una película que angustie o llene de dolor al espectador. Muy por el contrario, la misión de Bille August ha sido mantenerlo al margen de la historia, sin identificaciones probables, para solo mostrarle los conflictos que se desarrollan entre los seres humanos.
Magistrales actuaciones hacen de la contemplación del film un deleite más allá de lo puramente visual. Los actores son realmente los personajes y los personajes podrían abandonar la pantalla en cualquier momento.
Pero hay un tema que el director presenta al espectador como quien no quiere la cosa y que es el corazón de esta historia. ¿Tiene derecho un ser humano a decidir cuándo y cómo terminará su vida?.
¿Es la eutanasia en sí, el pecado absolutamente castigado por las sociedades occidentales?, o es un derecho inalienable de nuestra condición humana.
La pregunta queda dando vueltas en los corazones de los espectadores y dudo que alguien que no esté rebajado a la hipócrita condición de juez, pueda tener una respuesta.
Trailer subtitulado en castellano
Olvidé mencionar la magnífica banda de sonido de Annette Focks. Esta es una obra maestra del cine danés y quedará en los registros de la historia mundial. Es inútil mencionar una calificación.
martes, 12 de abril de 2016
Betibú (Miguel Cohan, 2014) 🌟🌟🌟
"Betibú" es una novela de misterio, crimen y suspenso escrita por Claudia Piñeiro. No es la primera vez que historias de esta galardonada novelista se llevan a la pantalla. Ya en el año 2009, Marcelo Piñeyro había filmado "Las viudas de los jueves" con mucho éxito.
La novela fue traducida para la pantalla por Ana y Miguel Cohan, quienes realizaron una magnífica tarea. El guión es la base estructural de este film y Miguel Cohan lo lleva adelante con una excepcional maestría.
Nurit Iscar (Mercedes Morán), alias "Betibú", es una escritora de novelas de misterio a quien las deudas obligan a volver a trabajar para la redacción del diario El Tribuno, dirigido por Lorenzo Rinaldi (José Coronado). Rinaldi tuvo tiempo atrás una relación amorosa con Betibú, que ella prefiere dejar de lado, aunque él insista en retomarla.
El caso que le encarga a Betibú, es redactar notas sobre la muerte del empresario Pedro Chazarreta, quien ha sido descubierto degollado en su casa de un club de campo. También "Las viudas de los jueves" tenía como escenario un club de campo. Son lugares cerrados para el público en general y custodiados por guardias de seguridad que hacen a la forma de vivir de las clases media y alta en los alrededores de Buenos Aires.
Rinaldi alquila una casa en el club de campo para Betibú y allí se traslada ella ese mismo día. Con élla van otros dos periodistas. Mariano Saravia (Alberto Amman) recientemente nombrado a cargo de la sección policiales y Jaime Brena (Daniel Fanego), el destituido ex responsable de policiales a quien Rinaldi prefiere tener por la inexperiencia de Saravia.
La historia se va desarrollando a un buen ritmo y entre las pistas aparece una foto desaparecida de su marco y los escasos contactos de Pedro Chazarreta.
De a poco va tomando consistencia al investigar las misteriosas muertes de otros compañeros del Liceo Militar de Pedro Chazarreta.
Magnífica historia de misterio y suspenso que cautiva desde el principio al final (que queda abierto, o no tanto), en una especie de apocalipsis sideral.
Hay que recalcar la excelencia de la dirección y de la banda de sonido de Federico Jusid. También es muy importante la dirección de fotografía de Rodrigo Pulpeiro.
En fin, una película para disfrutar en una tarde de lluvia sin detener ni un minuto la reproducción.
Trailer
Ocho puntos sobre diez es mi calificación para esta excelente producción argentina.
La novela fue traducida para la pantalla por Ana y Miguel Cohan, quienes realizaron una magnífica tarea. El guión es la base estructural de este film y Miguel Cohan lo lleva adelante con una excepcional maestría.
Nurit Iscar (Mercedes Morán), alias "Betibú", es una escritora de novelas de misterio a quien las deudas obligan a volver a trabajar para la redacción del diario El Tribuno, dirigido por Lorenzo Rinaldi (José Coronado). Rinaldi tuvo tiempo atrás una relación amorosa con Betibú, que ella prefiere dejar de lado, aunque él insista en retomarla.
El caso que le encarga a Betibú, es redactar notas sobre la muerte del empresario Pedro Chazarreta, quien ha sido descubierto degollado en su casa de un club de campo. También "Las viudas de los jueves" tenía como escenario un club de campo. Son lugares cerrados para el público en general y custodiados por guardias de seguridad que hacen a la forma de vivir de las clases media y alta en los alrededores de Buenos Aires.
Rinaldi alquila una casa en el club de campo para Betibú y allí se traslada ella ese mismo día. Con élla van otros dos periodistas. Mariano Saravia (Alberto Amman) recientemente nombrado a cargo de la sección policiales y Jaime Brena (Daniel Fanego), el destituido ex responsable de policiales a quien Rinaldi prefiere tener por la inexperiencia de Saravia.
La historia se va desarrollando a un buen ritmo y entre las pistas aparece una foto desaparecida de su marco y los escasos contactos de Pedro Chazarreta.
De a poco va tomando consistencia al investigar las misteriosas muertes de otros compañeros del Liceo Militar de Pedro Chazarreta.
Magnífica historia de misterio y suspenso que cautiva desde el principio al final (que queda abierto, o no tanto), en una especie de apocalipsis sideral.
Hay que recalcar la excelencia de la dirección y de la banda de sonido de Federico Jusid. También es muy importante la dirección de fotografía de Rodrigo Pulpeiro.
En fin, una película para disfrutar en una tarde de lluvia sin detener ni un minuto la reproducción.
Trailer
Ocho puntos sobre diez es mi calificación para esta excelente producción argentina.
jueves, 24 de marzo de 2016
Mil veces buenas noches (Erik Poppe, 2013) 🌟🌟🌟🌟🌟
Rebecca (Juliette Binoche) es una de las mejores fotógrafas de guerra del mundo. Comienza la película con élla siguiendo paso a paso el sacrificio de una mujer que se va a inmolar en Afghanistán en un atentado. El enterramiento iniciático, el baño ceremonial, la colocación del armamento en forma de chaleco bajo sus mantos. Rebecca pide acompañar a la mujer un trecho en su viaje al lugar del atentado. En medio de un mercado, pide bajarse y exige que se detenga el vehículo, pero quiere tomar aún dos fotos más y eso despierta la curiosidad de los soldados que revisan la camioneta, Rebecca huye despavorida y a unos metros grita "aléjense, es una bomba" sin tiempo para que la gente huya despavorida. La camioneta vuela por los aires y todos lo que se encontraba a una cuadra a la redonda, la misma Rebecca. Pero aún herida reacciona y consigue tomar unas fotos más de los heridos y la confusión existente antes de caer desvanecida.
La próxima vez que despierta está en un hospital en Dubai y su marido Marcus (Nicolaj Coster-Waldau) está con élla. En unos días más puede viajar de regreso y vuelven a su casa en Noruega.
En la casa los esperan sus dos hijas, Steph (Lauryn Canny) una adolescente introvertida y Lisa (Adrianna Cramer Curtis) con los amigos que se han hecho cargo de éllas durante el tiempo que Marcus viajó a Dubai.
Finalmente Marcus habla con Rebecca y su pregunta es, "qué estabas haciendo allí" y a continuación le dice todo lo que ha callado durante ese tiempo. "Es la última vez que me quedo esperando que me llamen para reconocer tu cuerpo y tener que decírselo a nuestras hijas, no lo tolero más". Rebecca jura y perjura que será la última vez, pero Marcus no le cree.
La oye hablar por la computadora con su editora en Estados Unidos, Jessica (Chloe Annett) y decirle que se va a retirar, que no va a trabajar más. Que tiene esposo y dos hijas.
Steph tiene que hacer un trabajo sobre Africa para el colegio y le cuenta a su madre que una compañera encontró una foto horrible que élla había tomado. Se la muestra y Rebecca le dice, sí, es una mujer a quien los guerrilleros en el Congo le habían cortado las orejas y los labios como escarmiento para su aldea. Steph le pregunta cómo llegó a involucrarse con ese trabajo y Rebecca le cuenta que desde jóven estaba llena de ira ante las atrocidades que la violencia causa en el mundo. La manera que encontró de descargar su ira fue fotografiar y mostrarle a todo el mundo esos horrores para obligarlos a enfrentar una realidad donde los poderosos roban a los pueblos sus bienes y les dan armas a cambio llevándolos a una vida de violencia. Steph le pregunta cuándo va a saciar tanta ira y Rebecca le contesta que no lo sabe.
"Mil veces buenas noches" es una película sencilla pero de una profundidad aterradora. Un alma que busca desnudar las atrocidades del mundo aunque para éllo haya que sacrificar de su vida personal a su marido y a sus hijas. Una carrera sin fin contra los empresarios del horror.
Con una magnífica Juliette Binoche, más humana que en cualquier otra película en que la haya visto.
El de los fotógrafos de guerra es un dilema que el director no se preocupa en solucionar. El mismo fue fotógrafo corresponsal de guerra y como tal fue laureado por la prensa noruega y por la World Press Photo. Así que conoce perfectamente lo que está contando y evidentemente Rebecca es su alter ego.
Película que hace al espectador vibrar con las emociones y sentimientos de todos los personajes. La música es de Armand Amar y la dirección de fotografía de John Christian Rosenlund.
Todas las actuaciones son excelentes, especialmente la de Lauryn Canny, como la hija adolescente de Rebecca, pero Juliette Binoche nos deja atónitos con su increíble interpretación de la fotógrafa obsesionada por retratar los horrores de este mundo.
Tremenda escena
"Daring to love" por Ane Brun
Diez puntos para una película que hizo que me encontrara conmigo mismo en la misma encrucijada de vida. Excelente película de Erik Poppe.
La próxima vez que despierta está en un hospital en Dubai y su marido Marcus (Nicolaj Coster-Waldau) está con élla. En unos días más puede viajar de regreso y vuelven a su casa en Noruega.
En la casa los esperan sus dos hijas, Steph (Lauryn Canny) una adolescente introvertida y Lisa (Adrianna Cramer Curtis) con los amigos que se han hecho cargo de éllas durante el tiempo que Marcus viajó a Dubai.
Finalmente Marcus habla con Rebecca y su pregunta es, "qué estabas haciendo allí" y a continuación le dice todo lo que ha callado durante ese tiempo. "Es la última vez que me quedo esperando que me llamen para reconocer tu cuerpo y tener que decírselo a nuestras hijas, no lo tolero más". Rebecca jura y perjura que será la última vez, pero Marcus no le cree.
La oye hablar por la computadora con su editora en Estados Unidos, Jessica (Chloe Annett) y decirle que se va a retirar, que no va a trabajar más. Que tiene esposo y dos hijas.
Steph tiene que hacer un trabajo sobre Africa para el colegio y le cuenta a su madre que una compañera encontró una foto horrible que élla había tomado. Se la muestra y Rebecca le dice, sí, es una mujer a quien los guerrilleros en el Congo le habían cortado las orejas y los labios como escarmiento para su aldea. Steph le pregunta cómo llegó a involucrarse con ese trabajo y Rebecca le cuenta que desde jóven estaba llena de ira ante las atrocidades que la violencia causa en el mundo. La manera que encontró de descargar su ira fue fotografiar y mostrarle a todo el mundo esos horrores para obligarlos a enfrentar una realidad donde los poderosos roban a los pueblos sus bienes y les dan armas a cambio llevándolos a una vida de violencia. Steph le pregunta cuándo va a saciar tanta ira y Rebecca le contesta que no lo sabe.
"Mil veces buenas noches" es una película sencilla pero de una profundidad aterradora. Un alma que busca desnudar las atrocidades del mundo aunque para éllo haya que sacrificar de su vida personal a su marido y a sus hijas. Una carrera sin fin contra los empresarios del horror.
Con una magnífica Juliette Binoche, más humana que en cualquier otra película en que la haya visto.
El de los fotógrafos de guerra es un dilema que el director no se preocupa en solucionar. El mismo fue fotógrafo corresponsal de guerra y como tal fue laureado por la prensa noruega y por la World Press Photo. Así que conoce perfectamente lo que está contando y evidentemente Rebecca es su alter ego.
Película que hace al espectador vibrar con las emociones y sentimientos de todos los personajes. La música es de Armand Amar y la dirección de fotografía de John Christian Rosenlund.
Todas las actuaciones son excelentes, especialmente la de Lauryn Canny, como la hija adolescente de Rebecca, pero Juliette Binoche nos deja atónitos con su increíble interpretación de la fotógrafa obsesionada por retratar los horrores de este mundo.
Tremenda escena
"Daring to love" por Ane Brun
Diez puntos para una película que hizo que me encontrara conmigo mismo en la misma encrucijada de vida. Excelente película de Erik Poppe.
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Lauryn Canny,
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miércoles, 16 de marzo de 2016
Sara (Dariush Mehrjui, 1993) 🌟🌟🌟
Henrik Ibsen escribe "Casa de muñecas" en 1879. Ambientada en la rígida sociedad luterana de Noruega (de la que el mismo autor se exiliaría años más tarde), la obra cuenta el drama que va a ser el motivo de todos los problemas de pareja en la sociedad occidental durante el siglo 20.
El sinsentido de los roles del hombre y la mujer en el matrimonio, en este caso de Nora y de Torvald, no es el de la mujer independizada ni el del hombre promiscuo, no. El estricto lenguaje al que la pareja debe someterse en una sociedad orquestada por los hombres impide que puedan llegar a conocerse y con más profundidad, a amarse verdaderamente.
Como el mismo Ibsen describe en -Notas para la tragedia actual-: "Existen dos códigos de moral, dos conciencias diferentes, una del hombre y otra de la mujer. Y a la mujer se la juzga según el código de los hombres. [...] Una mujer no puede ser auténticamente ella en la sociedad actual, una sociedad exclusivamente masculina, con leyes exclusivamente masculinas, con jueces y fiscales que la juzgan desde el punto de vista masculino".
Dariush Mehrjui transcribe a la sociedad iraní de fines del siglo 20, la historia de Nora y Torvald.
Con algunas pequeñas modificaciones, la obra matiene su estructura. Sara (Niki Karimi) es la típica mujer de clase media iraní, personaje al que nos hemos acostumbrado a conocer a través del magnífico cine de ese país. Se ocupa de la casa, se ocupa de su hija y se ocupa de su marido. Más sacrificada que Nora, que junta el dinero haciendo pequeños robos de los gastos de la casa, trabaja haciendo costuras durante la noche para conseguir el dinero que necesita para amortizar su deuda con Goshtasb (Khosro Shakibai), Hessam (Amin Tarokh), su marido, mantiene la profesión de Torvald: es ejecutivo de un banco, el mismo en el que va a dejar de trabajar Goshtasb, desencadenando la tragedia que va a llevar a que Sara y Hessam deban mirarse cara a cara por primera vez en sus cinco años de matrimonio.
Simi (Yasman Malej-Nasr) es la amiga de Sara que retorna después de vivir unos años fuera de la ciudad. Simi no es un ama de casa. Simi ha tenido que trabajar para ganarse la vida y de esa independencia es de donde nace su posición frente a la vida. Ella podría salvar a Sara del enfrentamiento con su marido, pero prefiere que se digan la verdad de una buena vez por todas.
Las actuaciones son buenas, aunque molestan mucho los tonos agudos que utiliza Niki Karimi cuando debe dotar a Sara de caracter. Tampoco Khosro Shakibai sale muy bien parado. Su actuación linda con la histeria y hace que el personaje pierda su entereza.
La fotografía es excelente y también lo es la banda de sonido.
"Casa de muñecas" no pierde su intensidad al estar trasladada a la sociedad iraní y aunque es muy difícil derrumbar la falsedad hipócrita de una sociedad tan patriarcal como la iraní, aporta su granito de arena para constribuir a una mejor integración de la pareja.
Mejor integración que la sociedad occidental no ha logrado todavía en el siglo XXI. Las mujeres y los hombres son ahora independientes, pero más debido a las necesidades de la sociedad capitalista de alienar con el trabajo a los seres humanos, que de una verdadera integración. El matrimonio está fracasando por esa razón.
Trailer en inglés
Ocho puntos sobre diez para una muy buena re-lectura de "Casa de muñecas". En esta versión Nora no deja a sus hijos, sino que se lleva a su hija, una muy buena acotación del director.
El sinsentido de los roles del hombre y la mujer en el matrimonio, en este caso de Nora y de Torvald, no es el de la mujer independizada ni el del hombre promiscuo, no. El estricto lenguaje al que la pareja debe someterse en una sociedad orquestada por los hombres impide que puedan llegar a conocerse y con más profundidad, a amarse verdaderamente.
Como el mismo Ibsen describe en -Notas para la tragedia actual-: "Existen dos códigos de moral, dos conciencias diferentes, una del hombre y otra de la mujer. Y a la mujer se la juzga según el código de los hombres. [...] Una mujer no puede ser auténticamente ella en la sociedad actual, una sociedad exclusivamente masculina, con leyes exclusivamente masculinas, con jueces y fiscales que la juzgan desde el punto de vista masculino".
Dariush Mehrjui transcribe a la sociedad iraní de fines del siglo 20, la historia de Nora y Torvald.
Con algunas pequeñas modificaciones, la obra matiene su estructura. Sara (Niki Karimi) es la típica mujer de clase media iraní, personaje al que nos hemos acostumbrado a conocer a través del magnífico cine de ese país. Se ocupa de la casa, se ocupa de su hija y se ocupa de su marido. Más sacrificada que Nora, que junta el dinero haciendo pequeños robos de los gastos de la casa, trabaja haciendo costuras durante la noche para conseguir el dinero que necesita para amortizar su deuda con Goshtasb (Khosro Shakibai), Hessam (Amin Tarokh), su marido, mantiene la profesión de Torvald: es ejecutivo de un banco, el mismo en el que va a dejar de trabajar Goshtasb, desencadenando la tragedia que va a llevar a que Sara y Hessam deban mirarse cara a cara por primera vez en sus cinco años de matrimonio.
Simi (Yasman Malej-Nasr) es la amiga de Sara que retorna después de vivir unos años fuera de la ciudad. Simi no es un ama de casa. Simi ha tenido que trabajar para ganarse la vida y de esa independencia es de donde nace su posición frente a la vida. Ella podría salvar a Sara del enfrentamiento con su marido, pero prefiere que se digan la verdad de una buena vez por todas.
Las actuaciones son buenas, aunque molestan mucho los tonos agudos que utiliza Niki Karimi cuando debe dotar a Sara de caracter. Tampoco Khosro Shakibai sale muy bien parado. Su actuación linda con la histeria y hace que el personaje pierda su entereza.
La fotografía es excelente y también lo es la banda de sonido.
"Casa de muñecas" no pierde su intensidad al estar trasladada a la sociedad iraní y aunque es muy difícil derrumbar la falsedad hipócrita de una sociedad tan patriarcal como la iraní, aporta su granito de arena para constribuir a una mejor integración de la pareja.
Mejor integración que la sociedad occidental no ha logrado todavía en el siglo XXI. Las mujeres y los hombres son ahora independientes, pero más debido a las necesidades de la sociedad capitalista de alienar con el trabajo a los seres humanos, que de una verdadera integración. El matrimonio está fracasando por esa razón.
Trailer en inglés
Ocho puntos sobre diez para una muy buena re-lectura de "Casa de muñecas". En esta versión Nora no deja a sus hijos, sino que se lleva a su hija, una muy buena acotación del director.
domingo, 14 de febrero de 2016
Juventud (Paolo Sorrentino, 2015) 🌟🌟🌟🌟🌟
Paolo Sorrentino nos deslumbró el año pasado con "La gran belleza", gran premio del Festival de Cannes. Difícil competir consigo mismo y salir airoso, y sin embargo, lo logra.
Siguiendo los pasos del gran Federico Fellini, elige algunos de sus clichés para adornar su película y otra vez, lo logra. En la escena del cartel vemos a dos ancianos Michael Caine y Harvey Keitel, admirando la belleza escultural de Miss Universo (Madalina Diana Ghenea). Escena típica de Fellini.
También pone en escena la procesión hacia los baños termales que Fellini eligió para homenajear a Charles Chaplin, Nikita Mijalkov para homenajear a Fellini y ahora Paolo Sorrentino para homenajear a todos éllos.
Hay otra escena de antología, donde, en las laderas de una montaña suiza, verde hasta la exageración, las mujeres de la vida cinematográfica de Mick Boyle (Harvey Keitel) se le aparecen mostrándose en la plenitud del personaje que les tocó interpretar. Homenaje a "La ciudad de las mujeres" en cuanto a la idea, pero revitalizada por Sorrentino en cuanto al entorno idílico de la escena.
En un Spa suizo, en medio de esas montañas alpinas tan hermosas y tan bien decoradas, pasan sus días un director y compositor musical Fred Ballinger (Michael Caine) y su amigo de toda la vida, Mick Boyle, director cinematográfico.
Es en la esplendorosa cantidad de pequeños momentos y personajes donde Paolo Sorrentino encuentra su estilo, otra vez homenajeando a Fellini.
La masajista (Luna Zimic Mijovic) que dice comunicarse a través de la piel y que adivina las emociones de Ballinger con solo tocarlo.
El actor Jimmy Tree (Paul Dano) amargado porque la gente solo recuerda su actuación como robot y que está preparando en el aislamiento del spa el personaje que va a interpretar en su próxima película.
El equipo de guionistas que trabaja con Mick Boyle en la elaboración del script para su próximo film entre los que están el tímido, los enamorados, el gracioso, el barbudo.
El futbolista Diego Maradona (Roly Serrano) al que acompaña en todo momento su mujer (Loredana Cannata) con un equipo portátil de oxígeno. La pareja de alemanes que no hablan entre sí y son objeto de apuestas para Mick y Fred.
El mágico personaje de Lena Ballinger (la siempre cambiante Rachel Weisz) que se separa de su marido, el hijo de Mick Boyle, nada más comenzar la película y es protagonista de filosos diálogos con su padre.
La mantenida en formol actriz de Hollywood Brenda Morel (Jane Fonda) quien nos brinda una de las memorables escenas de la película.
El monje budista (Dorji Wangchuk) de quien se afirma que posee el don de la levitación y al que Fred acusa de ser un fraude.
Todo gira en torno a la decrepitud, a la pérdida de oportunidades de la vejez y sin embargo todo el film es un gran canto a la Juventud.
Cómo olvidarnos de la "Canción Simple #3" interpretada por Sumi Jo frente a la reina de Inglaterra quien envía a un gestor (Alex Macqueen) para que Fred Ballinger se preste a dirigir la orquesta en la función en honor del príncipe Felipe.
Todo es un festival de cine y un canto a la belleza y a la imaginación.
Trailer (subtitulado en francés)
Canción Simple #3
Diez puntos y diez más en agradecimiento por haber creado esta magia para los sentidos a Paolo Sorrentino.
Siguiendo los pasos del gran Federico Fellini, elige algunos de sus clichés para adornar su película y otra vez, lo logra. En la escena del cartel vemos a dos ancianos Michael Caine y Harvey Keitel, admirando la belleza escultural de Miss Universo (Madalina Diana Ghenea). Escena típica de Fellini.
También pone en escena la procesión hacia los baños termales que Fellini eligió para homenajear a Charles Chaplin, Nikita Mijalkov para homenajear a Fellini y ahora Paolo Sorrentino para homenajear a todos éllos.
Hay otra escena de antología, donde, en las laderas de una montaña suiza, verde hasta la exageración, las mujeres de la vida cinematográfica de Mick Boyle (Harvey Keitel) se le aparecen mostrándose en la plenitud del personaje que les tocó interpretar. Homenaje a "La ciudad de las mujeres" en cuanto a la idea, pero revitalizada por Sorrentino en cuanto al entorno idílico de la escena.
En un Spa suizo, en medio de esas montañas alpinas tan hermosas y tan bien decoradas, pasan sus días un director y compositor musical Fred Ballinger (Michael Caine) y su amigo de toda la vida, Mick Boyle, director cinematográfico.
Es en la esplendorosa cantidad de pequeños momentos y personajes donde Paolo Sorrentino encuentra su estilo, otra vez homenajeando a Fellini.
La masajista (Luna Zimic Mijovic) que dice comunicarse a través de la piel y que adivina las emociones de Ballinger con solo tocarlo.
El actor Jimmy Tree (Paul Dano) amargado porque la gente solo recuerda su actuación como robot y que está preparando en el aislamiento del spa el personaje que va a interpretar en su próxima película.
El equipo de guionistas que trabaja con Mick Boyle en la elaboración del script para su próximo film entre los que están el tímido, los enamorados, el gracioso, el barbudo.
El futbolista Diego Maradona (Roly Serrano) al que acompaña en todo momento su mujer (Loredana Cannata) con un equipo portátil de oxígeno. La pareja de alemanes que no hablan entre sí y son objeto de apuestas para Mick y Fred.
El mágico personaje de Lena Ballinger (la siempre cambiante Rachel Weisz) que se separa de su marido, el hijo de Mick Boyle, nada más comenzar la película y es protagonista de filosos diálogos con su padre.
La mantenida en formol actriz de Hollywood Brenda Morel (Jane Fonda) quien nos brinda una de las memorables escenas de la película.
El monje budista (Dorji Wangchuk) de quien se afirma que posee el don de la levitación y al que Fred acusa de ser un fraude.
Todo gira en torno a la decrepitud, a la pérdida de oportunidades de la vejez y sin embargo todo el film es un gran canto a la Juventud.
Cómo olvidarnos de la "Canción Simple #3" interpretada por Sumi Jo frente a la reina de Inglaterra quien envía a un gestor (Alex Macqueen) para que Fred Ballinger se preste a dirigir la orquesta en la función en honor del príncipe Felipe.
Todo es un festival de cine y un canto a la belleza y a la imaginación.
Trailer (subtitulado en francés)
Canción Simple #3
Diez puntos y diez más en agradecimiento por haber creado esta magia para los sentidos a Paolo Sorrentino.
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Rachel Weisz,
Roly Serrano
sábado, 13 de febrero de 2016
Aullido (Howl) (Rob Epstein y Jeffrey Friedman, 2010) 🌟🌟🌟🌟🌟
Hacer un film con un poema es una tarea sobrehumana para cualquier creador. Entonces Rob Epstein y Jeffrey Friedman escriben el guión de su película cruzando varios diferentes acercamientos a la vida y obra del poeta Allen Ginsberg.
En uno, magníficamente filmado en blanco y negro, el poeta recita su poema en una especie de "cavern club" para una cincuentena de sus admiradores. Es la parte más brillantemente lograda del film. Los versos de Ginsberg, que a veces la película vuelve a repetir provocativamente, son más humanos en la voz de James Franco, que dicho sea de paso, es el actor que interpreta al poeta.
En otro de los acercamientos, el poeta, ya unos años mayor, participa de una entrevista en su casa con un periodista inominado. En esta parte es donde el poeta muestra su interior de una manera cálida y agridulce. Nos cuenta de su infancia, de sus amigos y amados Jack Kerouac y Neal Cassady y de sus dudas y peregrinaciones en busca de sí mismo.
El tercero de los acercamientos es a través de la animación de diversas partes del poema. En brillantes colores oscuros, las imágenes impactan aún más que las palabras de los versos a través del movimiento continuo, cercano a las imágenes de "The Wall".
Y el cuarto, pero no menos impactante de los acercamientos, es al juicio por obscenidad al que el editor de "Howl" Lawrence Ferlinghetti (Andrew Rogers) fue sometido en el año 1957.
Se pone en movimiento, como lo condensa el juez Clayton Horn (Bob Balaban), la libertad de expresión que tan cara es al espíritu constitucionalista de los estadounidences. Digo al espíritu, porque en la práctica dejan mucho que desear.
Hay testigos por la defensa de Jack Ehrlich (John Hamm) y del fiscal Ralph McIntosh (David Strathairn) que expresan lo que es el sumun del arte y del lenguaje artístico, versus lo mal intencionado de las mentes acusadoras.
Una frase del fiscal deja atónito al juzgado y al espectador. Cuando le es denegada una impugnación exclama, "Lo siento, abro mi boca y de élla salen puños", digna del poema que está tratando de condenar por obsceno.
Imprescindible es para el espectador inteligente, que como era mi caso, no conociera a Allen Ginsberg, ver esta película. También lo es para el espectador de mente abierta defensor de la libre expresión de las ideas y de los sentimientos.
Como la hermosa banda de sonido de Carter Burwell que acompaña magníficamente las cálidas y sorprendentes imágenes de la película.
Holy!
Si ya viste en el enlace este hermoso poema de Ginsberg y tu mente se abrió a tu corazón, no dejes de ver esta película. Diez puntos sobre diez para "Aullido".
En uno, magníficamente filmado en blanco y negro, el poeta recita su poema en una especie de "cavern club" para una cincuentena de sus admiradores. Es la parte más brillantemente lograda del film. Los versos de Ginsberg, que a veces la película vuelve a repetir provocativamente, son más humanos en la voz de James Franco, que dicho sea de paso, es el actor que interpreta al poeta.
En otro de los acercamientos, el poeta, ya unos años mayor, participa de una entrevista en su casa con un periodista inominado. En esta parte es donde el poeta muestra su interior de una manera cálida y agridulce. Nos cuenta de su infancia, de sus amigos y amados Jack Kerouac y Neal Cassady y de sus dudas y peregrinaciones en busca de sí mismo.
El tercero de los acercamientos es a través de la animación de diversas partes del poema. En brillantes colores oscuros, las imágenes impactan aún más que las palabras de los versos a través del movimiento continuo, cercano a las imágenes de "The Wall".
Y el cuarto, pero no menos impactante de los acercamientos, es al juicio por obscenidad al que el editor de "Howl" Lawrence Ferlinghetti (Andrew Rogers) fue sometido en el año 1957.
Se pone en movimiento, como lo condensa el juez Clayton Horn (Bob Balaban), la libertad de expresión que tan cara es al espíritu constitucionalista de los estadounidences. Digo al espíritu, porque en la práctica dejan mucho que desear.
Hay testigos por la defensa de Jack Ehrlich (John Hamm) y del fiscal Ralph McIntosh (David Strathairn) que expresan lo que es el sumun del arte y del lenguaje artístico, versus lo mal intencionado de las mentes acusadoras.
Una frase del fiscal deja atónito al juzgado y al espectador. Cuando le es denegada una impugnación exclama, "Lo siento, abro mi boca y de élla salen puños", digna del poema que está tratando de condenar por obsceno.
Imprescindible es para el espectador inteligente, que como era mi caso, no conociera a Allen Ginsberg, ver esta película. También lo es para el espectador de mente abierta defensor de la libre expresión de las ideas y de los sentimientos.
Como la hermosa banda de sonido de Carter Burwell que acompaña magníficamente las cálidas y sorprendentes imágenes de la película.
Holy!
Si ya viste en el enlace este hermoso poema de Ginsberg y tu mente se abrió a tu corazón, no dejes de ver esta película. Diez puntos sobre diez para "Aullido".
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