Si bien no hay en el estilo de Bille August indicios de lo que se denomina comúnmente como cine de autor, está claro que su especialidad está en llevar al cine novelas con múltiples personajes y de gran envergadura. Lo hizo con "Con las mejores intenciones" de Ingmar Bergman, "Jerusalén" de Selma Lagerlof, "Los miserables" de Víctor Hugo y "La casa de los espíritus" de Isabel Allende.
Esta vez, basándose en la novela de Pascal Mercier, con un excelente guión cinematográfico de Greg Latter y Ulrich Herrmann, pone en escena esta maravillosa historia que puede o no gustar, pero que no dejará de cautivar al espectador más pop-corn por las sucesivas vueltas de misterio que va desarrollando.
El título hace imaginar algo así como "Crimen en el expreso de Oriente", pero nada que ver con una historia de crímenes y misterio a bordo de un tren.
Raimund Gregorius (Jeremy Irons), un oscuro profesor de literatura en un colegio de Berna, Suiza, se cruza por azar con una muchacha que está a punto de tirarse del puente a las aguas del río Aar y, arriesgando su portafolio la salva. La chica totalmente desorientada, pide ir con él y la lleva al aula del colegio. En medio de la clase, la chica desaparece dejando su piloto colgado en el aula. Gregorius sale tras ella, pero no la puede alcanzar. Buscando en los bolsillos del piloto encuentra un librito y va a la librería donde fue vendido. El vendedor recuerda habérselo vendido a una muchacha. Hojeando el libro, cae al piso un boleto de tren para Lisboa. Y de ahí el nombre de "Tren nocturno a Lisboa", porque Gregorius, dejando atrás el colegio y su vida mediocre, se va a embarcar en ese tren que sale en quince minutos con destino a Lisboa. En el camino va a leer las historias que el librito contiene y va a comenzar su viaje espiritual hacia otra dimensión.
En Lisboa, va a visitar la casa del autor del libro, Amadeu de Prado (Jack Huston), y se va a encontrar con su hermana Adriana (Charlotte Rampling) que niega su muerte.
La historia del joven Amadeu sucede en los años de la feroz dictadura de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal y tiene todos los matices de rebelión y resistencia contra la tiranía.
Al ser llevado por delante por un ciclista, resultan rotos los anteojos de Gregorius y debe hacerse unos nuevos. La óptica Mariana (Martina Gedeck) le cuenta que su tío conoció a Amadeu y lo invita a visitarlo en el sanatorio donde está internado. Es así como Gregorius conoce a Joao Eca (Tom Courtenay) quien lo introduce en las memorias de los años de la resistencia de Amadeu.
Este profesor de literatura, que deja su colegio para ir detrás de las historias de un libro y encontrar una respuesta a su vida gris, está impecablemente actuado por Jeremy Irons. A través de sus miradas y sus gestos, entendemos la voracidad de ese hombre gris por conocer estas historias de rebeldía y amor. Porque en la historia de Amadeu va a haber otros dos personajes que serán cruciales para conocer su vida. Jorge, su amigo de toda la vida (joven August Diehl, viejo Bruno Ganz) y Estefanía, su gran amor (joven Melanie Laurent, vieja Lena Olin).
Es una historia que no tiene huecos ni tiempos perdidos. Los vaivenes de los personajes, en el pasado y en el presente, nos mantienen pendientes del desarrollo de la historia.
Y, como bono especial, los maravillosos paisajes de Lisboa de fondo.
Trailer
Hay algo en este film que nos lleva a cuestionar nuestro curso de vida y nuestro destino. ¿Estamos seguros que no podemos o no queremos cambiarlo?.
Ocho puntos sobre diez para "Tren nocturno a Lisboa".
Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio
lunes, 16 de febrero de 2015
viernes, 13 de febrero de 2015
Los chicos de Belleville (Shah-re Ziba) (Asghar Farhadi, 2004) 🌟🌟🌟🌟🌟
Shah-re Ziba es el nombre del correccional donde están detenidos los delincuentes menores de edad.
Akbar acaba de cumplir 18 años y por lo tanto será transferido a la cárcel común. Algo más importante es que, al ser mayor de edad, puede ser ejecutado con la pena de muerte a la que ha sido condenado por el asesinato de una joven de su edad.
Alá (Babak Ansari) quiere salvar a Akbar de la muerte y pide a los guardias los datos y direcciones de los familiares de Akbar y del denunciante. Su pena termina en 20 días, pero como hace buena letra entregando todas las navajas y fotos que tiene escondidas, le quitan esos 20 días de prisión.
El guardia lo lleva hasta el domicilio de Firoozeh (Taraneh Alidoosti), la hermana de Akbar. Ella le explica que ya ha ido a ver más de veinte veces al denunciante sin conseguir nada más que insultos y golpes. De todos modos accede a ir con Alá.
Frente a la casa de Abolqasem (Faramarz Gharibian), el padre de la chica asesinada, Firoozeh le pide a Alá que permanezca fuera cuidando al bebé y que, dependiendo de como vaya su entrevista lo hará pasar o no.
La mujer de Abolqasem (Ahu Kheradmand) que atiende la puerta le dice que Abolqasem no está en la casa, pero Firoozeh termina colándose. La conversación con Abolqasem es tensa y violenta y termina echando a golpes a Firoozeh de la casa.
Abolqasem acude a las autoridades para que se ejecute cuanto antes la pena de Akbar. Allí se entera que para que se lo ejecute, él como denunciante, deberá pagar el precio de sangre. Abolqasem discute cómo es posible que tenga que pagar para que ajusticien al asesino de su hija y las autoridades le contestan que el dinero no irá al estado sino a la familia de Akbar.
El personaje de Abolqasem es sobre el cual Asghar Farhadi construye el núcleo de la película. El padre que quiere cobrar justicia por su hija muerta y que no le importa lo que tenga que pasar, hasta vender su propia casa, para poder pagar el precio de sangre.
La mujer de Abolqasem pide al imán que ejerza su autoridad moral sobre Abolqasem para hacerlo cambiar de idea. Sostiene que el dinero que deberá pagar por el precio de sangre sería mucho mejor utilizado si lo usara para pagar la operación de su hija, semi-paralítica.
El imán pone en sus sermones las doctrinas más compasivas del Corán y de cómo el perdón redime de los males a este mundo, pero no hay nada que pueda hacer que Abolqasem cambie de idea.
El dilema moral es si es justo hacer pagar por la muerte de su hija, "eso no la va a devolver a la vida" sostiene Alá.
El guardián mismo quiere salvar a Akbar y visita a Abolqasem para pedirle que conceda su gracia sobre el condenado. Pero Abolqasem teme traicionar a su hija muerta si consiente en que no haya castigo.
Como todos los filmes de este director iraní, el problema moral es el eje de la historia y los personajes giran alrededor de esa viga de madera que sostiene al mundo. Para bien y para mal los hechos se dan la mano pero al espectador no le queda otra opción que sentir compasión por Abolqasem prisionero de su venganza.
Los actores son todos excelentes y la música, de Hamid Reza Sadri como en sus otras películas es una base sólida que acompaña a la acción. La fotografía, a pesar que la copia no era muy buena, es de primera calidad.
Trailer subtitulado en francés.
Premios internacionales para Asghar Farhadi
Dies puntos bien ganados para "Shah-re Ziba".
Akbar acaba de cumplir 18 años y por lo tanto será transferido a la cárcel común. Algo más importante es que, al ser mayor de edad, puede ser ejecutado con la pena de muerte a la que ha sido condenado por el asesinato de una joven de su edad.
Alá (Babak Ansari) quiere salvar a Akbar de la muerte y pide a los guardias los datos y direcciones de los familiares de Akbar y del denunciante. Su pena termina en 20 días, pero como hace buena letra entregando todas las navajas y fotos que tiene escondidas, le quitan esos 20 días de prisión.
El guardia lo lleva hasta el domicilio de Firoozeh (Taraneh Alidoosti), la hermana de Akbar. Ella le explica que ya ha ido a ver más de veinte veces al denunciante sin conseguir nada más que insultos y golpes. De todos modos accede a ir con Alá.
Frente a la casa de Abolqasem (Faramarz Gharibian), el padre de la chica asesinada, Firoozeh le pide a Alá que permanezca fuera cuidando al bebé y que, dependiendo de como vaya su entrevista lo hará pasar o no.
La mujer de Abolqasem (Ahu Kheradmand) que atiende la puerta le dice que Abolqasem no está en la casa, pero Firoozeh termina colándose. La conversación con Abolqasem es tensa y violenta y termina echando a golpes a Firoozeh de la casa.
Abolqasem acude a las autoridades para que se ejecute cuanto antes la pena de Akbar. Allí se entera que para que se lo ejecute, él como denunciante, deberá pagar el precio de sangre. Abolqasem discute cómo es posible que tenga que pagar para que ajusticien al asesino de su hija y las autoridades le contestan que el dinero no irá al estado sino a la familia de Akbar.
El personaje de Abolqasem es sobre el cual Asghar Farhadi construye el núcleo de la película. El padre que quiere cobrar justicia por su hija muerta y que no le importa lo que tenga que pasar, hasta vender su propia casa, para poder pagar el precio de sangre.
La mujer de Abolqasem pide al imán que ejerza su autoridad moral sobre Abolqasem para hacerlo cambiar de idea. Sostiene que el dinero que deberá pagar por el precio de sangre sería mucho mejor utilizado si lo usara para pagar la operación de su hija, semi-paralítica.
El imán pone en sus sermones las doctrinas más compasivas del Corán y de cómo el perdón redime de los males a este mundo, pero no hay nada que pueda hacer que Abolqasem cambie de idea.
El dilema moral es si es justo hacer pagar por la muerte de su hija, "eso no la va a devolver a la vida" sostiene Alá.
El guardián mismo quiere salvar a Akbar y visita a Abolqasem para pedirle que conceda su gracia sobre el condenado. Pero Abolqasem teme traicionar a su hija muerta si consiente en que no haya castigo.
Como todos los filmes de este director iraní, el problema moral es el eje de la historia y los personajes giran alrededor de esa viga de madera que sostiene al mundo. Para bien y para mal los hechos se dan la mano pero al espectador no le queda otra opción que sentir compasión por Abolqasem prisionero de su venganza.
Los actores son todos excelentes y la música, de Hamid Reza Sadri como en sus otras películas es una base sólida que acompaña a la acción. La fotografía, a pesar que la copia no era muy buena, es de primera calidad.
Trailer subtitulado en francés.
Premios internacionales para Asghar Farhadi
Dies puntos bien ganados para "Shah-re Ziba".
miércoles, 11 de febrero de 2015
Goltzius y la Pelican Company (Peter Greenaway, 2012) 🌟🌟🌟🌟🌟
Una vez, en un curso sobre "Como ver una película", un conocido crítico argentino aseguró que "una película debe poder llegar a todos y ser entendida por todos, no como las películas de Peter Greenaway para cuya apreciación hace falta ser un conocedor en pintura flamenca del siglo XVI".
Esta afirmación creó una enemistad permanente entre él y yo. No soy un conocedor en pintura flamenca del siglo XVI, ni siquiera me considero un conocedor en pintura. Pero sí soy un conocedor en films de Peter Greenaway y los disfruto como otros podrán disfrutar las películas de Martin Scorsese o de Sylvester Stallone.
Hay una riqueza audiovisual en las películas de Peter Greenaway como no se ha visto en toda la historia del cine. Desde la enajenación de "El vientre de un arquitecto", donde el Panteón romano adquiere proporciones oníricas, pasando por la visceral "El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante" donde a los cambios de ambientes entre el restaurante, el pasillo y la cocina correspondía un cambio en la paleta de colores, hasta llegar a "La tempestad", donde el texto de Shakespeare adquiere dimensiones epopéyicas y por primera vez en el cine, los escenarios se desprenden de las maquetas y cobran movimiento por sí mismos. Luego, en "Escrito en el cuerpo", fue la letra, la escritura, la que adquirió dimensiones propias en la pantalla. Ewan Mc Gregor vio como su cuerpo se transformaba en pizarra para los dibujos artísticos de las letras de Vivian Wu.
Con la trilogía de las maletas de Tulse Luper, Peter Greenaway crea un personaje vivo que cruza la historia europea para terminar siendo una simple marioneta de otro personaje.
Pero Greenaway realmente ama la pintura y, sobre todo, la pintura flamenca del siglo XVI. Por eso la recrea en más de una de sus últimas películas. Y "Goltzius" no es la excepción.
El mismo Hendrick Goltzius (Ramsey Nasr es de paso un actor holandés), es un pintor frustrado que regentea la Pelican Company. En esta empresa ambulante, según declara, viajan dos actores, un escritor y un impresor con sus mujeres y sus amantes. La empresa tiene como fin abrir una imprenta en La Haya y para reunir fondos viaja por Europa haciendo representaciones en vivo de los cuadros que constituirán su obra mayor: "El Antiguo Testamento".
La película se centra en la estadía de la Pelican Company en Colmar, en la región de Alsacia, donde su gobernador, el Malgrave (F. Murray Abraham), declara ser el gobernante más libertario de Europa.
Goltzius le propone al Malgrave invertir en la imprenta, prometiéndole 60 ejemplares del Antiguo Testamento ilustrado a cambio y la puesta en escena, a lo largo de seis noches, de los cuadros que serán incluídos en la obra.
Se vale de la recreación de "El pecado original" (el pecado del voyerismo), "Las hijas de Lot" (el incesto), "David y Betsabé" (el adulterio y el asesinato), "Sansón y Dalila" (la prostitución), "José y la mujer de Putifar" (la seducción de los inocentes a través del poder) y, finalmente en una historia agregada que no pertenece al Antiguo Testamento, "Salomé y Juan el Bautista", para exponer en toda crudeza, el grado de lujuria que impera en las historias bíblicas y el grado de injusticia que justifican.
La historia se vuelve un aquelarre de crueldad y lujuria rozando la pornografía, suave por supuesto, pero si el espectador es sensible a los cuerpos desnudos, le aconsejo que no vea esta película.
Es indecible la velocidad con que la historia se mueve, a pesar de la pesadez histórica, a través de estas historias y sus sucedáneos en la corte del Malgrave.
Las caras de Anne Louise Halsing interpretando a Susannah que interpreta a la mujer de Putifar y a Dalila, son impagables.
La escenografía que, como en "La tempestad", camina por la película es algo así como un gigantesco hangar donde están montados los diferentes escenarios y hasta el río que va a dar al Rin.
Pero atención, no es una visión surrealista, para nada. Es una visión realista de la crueldad del género humano y de la violencia que es capaz de suscitar para saciar su lujuria.
La escenografía, el vestuario, la música y la fotografía merecen por sí mismas consideraciones especiales.
La escenografía de Ana Buljan, promueve el espacio dentro del espacio y los escasos muebles que utiliza son estrictamente los necesarios. El vestuario de Blanka Budak y Marrit Van der Bugt tiene su inspiración más genuina en la obra de Rembrandt y Rubens, La música es algo sensacional. Compuesta por Marco Robino está interpretada con el sonido incisivo del grupo Architorti. La fotografía, de Reinier van Brummelen explota todas las condiciones de la luz en interiores y recrea las atmósferas puramente pictóricas y fílmicas de las obras de Peter Greenaway.
Trailer subtitulado en italiano
Luego de "La ronda de noche", donde toda la película se basa en la famosa obra de Rembrandt para recrear aspectos de su vida, Peter Greenaway nos trae a su propio pintor, Goltzius, en una película donde su genio escapa de lo terrenal para incursionar en el ámbito de lo eterno.
Diez puntos sin lugar a dudas para este film inconmensurable.
Esta afirmación creó una enemistad permanente entre él y yo. No soy un conocedor en pintura flamenca del siglo XVI, ni siquiera me considero un conocedor en pintura. Pero sí soy un conocedor en films de Peter Greenaway y los disfruto como otros podrán disfrutar las películas de Martin Scorsese o de Sylvester Stallone.
Hay una riqueza audiovisual en las películas de Peter Greenaway como no se ha visto en toda la historia del cine. Desde la enajenación de "El vientre de un arquitecto", donde el Panteón romano adquiere proporciones oníricas, pasando por la visceral "El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante" donde a los cambios de ambientes entre el restaurante, el pasillo y la cocina correspondía un cambio en la paleta de colores, hasta llegar a "La tempestad", donde el texto de Shakespeare adquiere dimensiones epopéyicas y por primera vez en el cine, los escenarios se desprenden de las maquetas y cobran movimiento por sí mismos. Luego, en "Escrito en el cuerpo", fue la letra, la escritura, la que adquirió dimensiones propias en la pantalla. Ewan Mc Gregor vio como su cuerpo se transformaba en pizarra para los dibujos artísticos de las letras de Vivian Wu.
Con la trilogía de las maletas de Tulse Luper, Peter Greenaway crea un personaje vivo que cruza la historia europea para terminar siendo una simple marioneta de otro personaje.
Pero Greenaway realmente ama la pintura y, sobre todo, la pintura flamenca del siglo XVI. Por eso la recrea en más de una de sus últimas películas. Y "Goltzius" no es la excepción.
El mismo Hendrick Goltzius (Ramsey Nasr es de paso un actor holandés), es un pintor frustrado que regentea la Pelican Company. En esta empresa ambulante, según declara, viajan dos actores, un escritor y un impresor con sus mujeres y sus amantes. La empresa tiene como fin abrir una imprenta en La Haya y para reunir fondos viaja por Europa haciendo representaciones en vivo de los cuadros que constituirán su obra mayor: "El Antiguo Testamento".
La película se centra en la estadía de la Pelican Company en Colmar, en la región de Alsacia, donde su gobernador, el Malgrave (F. Murray Abraham), declara ser el gobernante más libertario de Europa.
Goltzius le propone al Malgrave invertir en la imprenta, prometiéndole 60 ejemplares del Antiguo Testamento ilustrado a cambio y la puesta en escena, a lo largo de seis noches, de los cuadros que serán incluídos en la obra.
Se vale de la recreación de "El pecado original" (el pecado del voyerismo), "Las hijas de Lot" (el incesto), "David y Betsabé" (el adulterio y el asesinato), "Sansón y Dalila" (la prostitución), "José y la mujer de Putifar" (la seducción de los inocentes a través del poder) y, finalmente en una historia agregada que no pertenece al Antiguo Testamento, "Salomé y Juan el Bautista", para exponer en toda crudeza, el grado de lujuria que impera en las historias bíblicas y el grado de injusticia que justifican.
La historia se vuelve un aquelarre de crueldad y lujuria rozando la pornografía, suave por supuesto, pero si el espectador es sensible a los cuerpos desnudos, le aconsejo que no vea esta película.
Es indecible la velocidad con que la historia se mueve, a pesar de la pesadez histórica, a través de estas historias y sus sucedáneos en la corte del Malgrave.
Las caras de Anne Louise Halsing interpretando a Susannah que interpreta a la mujer de Putifar y a Dalila, son impagables.
La escenografía que, como en "La tempestad", camina por la película es algo así como un gigantesco hangar donde están montados los diferentes escenarios y hasta el río que va a dar al Rin.
Pero atención, no es una visión surrealista, para nada. Es una visión realista de la crueldad del género humano y de la violencia que es capaz de suscitar para saciar su lujuria.
La escenografía, el vestuario, la música y la fotografía merecen por sí mismas consideraciones especiales.
La escenografía de Ana Buljan, promueve el espacio dentro del espacio y los escasos muebles que utiliza son estrictamente los necesarios. El vestuario de Blanka Budak y Marrit Van der Bugt tiene su inspiración más genuina en la obra de Rembrandt y Rubens, La música es algo sensacional. Compuesta por Marco Robino está interpretada con el sonido incisivo del grupo Architorti. La fotografía, de Reinier van Brummelen explota todas las condiciones de la luz en interiores y recrea las atmósferas puramente pictóricas y fílmicas de las obras de Peter Greenaway.
Trailer subtitulado en italiano
Luego de "La ronda de noche", donde toda la película se basa en la famosa obra de Rembrandt para recrear aspectos de su vida, Peter Greenaway nos trae a su propio pintor, Goltzius, en una película donde su genio escapa de lo terrenal para incursionar en el ámbito de lo eterno.
Diez puntos sin lugar a dudas para este film inconmensurable.
viernes, 6 de febrero de 2015
Tierra y cenizas (Khakestar-o-khak) (Atiq Rahimi, 2004) 🌟🌟🌟
"Tierra y cenizas" es lo que queda después que ha pasado la guerra por un país. Afghanistán tiene un duro destino de dolor, muerte y desolación. El que fuera durante los años 70 un próspero país donde la cultura se expresaba sin barreras, se ha transformado en "Tierra y cenizas".
Pero como en la superficie marciana, la belleza de la desolación y el silencio se impone sobre el dolor. Y la belleza y profundidad de su cultura florece entre las rocas hasta en el cine.
El anciano Dastaguir (Abdul Ghani) está viajando con su nieto Yassin (Jawan Mard Homayoun) a la mina donde trabaja su hijo Morad.
La novela de Atiq Rahimi, adaptada por él mismo y Kambuzia Partovi, constituye la base del guión de la película.
Por las imágenes que cruzan por la mente de Dastaguir apenas cierra los ojos, nos enteramos que el pueblo donde vivía con su mujer y su nuera fue arrasado por los bombardeos y que solo su nieto quedó con vida, aunque sordo, porque una detonación le quebró los tímpanos.
Una imagen que se reitera es la de su nuera Zaynab (Guilda Chahverdi) corriendo desnuda hacia la casa en llamas. En su imaginación Dastaguir le arroja su pañuelo que se convierte en el vestido de Zaynab.
El chico se queja, abuelo, vamos a un lugar donde haya ruido. No sabe que está sordo.
Durante el transcurso del film quedan varados junto a un puente por debajo del cual solo pasan las rocas del desierto, esperando el camión que pasa una vez al día, que los lleve a la mina.
Las imagenes que la fotografía captura son de una pureza aterradora. Como su nieto sordo, el silencio impera en ese camino.
Dastaguir va hasta el pueblo más cercano de donde es la familia de su nuera Zaynab. Pero todo es fuego y desolación. Encuentra al padre de Zaynab en el cementerio, con la razón enajenada, ha perdido a toda su familia. Siguiendo el consejo de una vecina no le dice de la muerte de Zaynab.
Un vendedor ambulante se refugia bajo el puente con sus burros. Yassin juega con el burrito. El vendedor ofrece matracas y títeres de madera, pero, como le cuenta a Dastaguir, ya no hay quien se los compre.
Cuando llega finalmente el camión, Dastaguir duda en ir o no a ver a su hijo. ¿Qué le puede contar?, ¿la muerte de su esposa y de su madre?, la sordera de su hijo. Un comerciante del lugar, Mirza Qadir (Walli Tallosh), le dice que le deje a Yassin y que vaya solo a ver a su hijo.
Ya en el camión, rumbo a la mina, el conductor le cuenta del enorme dolor de Mirza Qadir, con estas palabras:
"El dolor cada tanto se ablanda y se ve en los ojos o se hace duro como una espada y dispara su ira o se convierte en una bomba de tiempo y un día te explota en la cara."
Una película que induce a la meditación, a meditar sobre lo que somos y en lo que podemos convertirnos en esta sociedad tan violenta en que vivimos.
Premiada en Cannes y en varios otros festivales de cine, no es una película fácil para todos los espectadores. Hay que tener el corazón en paz y un espíritu sensible para poder aprehender la belleza que se desprende de la historia.
Trailer
Siete puntos es mi calificación para "Tierra y cenizas".
Pero como en la superficie marciana, la belleza de la desolación y el silencio se impone sobre el dolor. Y la belleza y profundidad de su cultura florece entre las rocas hasta en el cine.
El anciano Dastaguir (Abdul Ghani) está viajando con su nieto Yassin (Jawan Mard Homayoun) a la mina donde trabaja su hijo Morad.
La novela de Atiq Rahimi, adaptada por él mismo y Kambuzia Partovi, constituye la base del guión de la película.
Por las imágenes que cruzan por la mente de Dastaguir apenas cierra los ojos, nos enteramos que el pueblo donde vivía con su mujer y su nuera fue arrasado por los bombardeos y que solo su nieto quedó con vida, aunque sordo, porque una detonación le quebró los tímpanos.
Una imagen que se reitera es la de su nuera Zaynab (Guilda Chahverdi) corriendo desnuda hacia la casa en llamas. En su imaginación Dastaguir le arroja su pañuelo que se convierte en el vestido de Zaynab.
El chico se queja, abuelo, vamos a un lugar donde haya ruido. No sabe que está sordo.
Durante el transcurso del film quedan varados junto a un puente por debajo del cual solo pasan las rocas del desierto, esperando el camión que pasa una vez al día, que los lleve a la mina.
Las imagenes que la fotografía captura son de una pureza aterradora. Como su nieto sordo, el silencio impera en ese camino.
Dastaguir va hasta el pueblo más cercano de donde es la familia de su nuera Zaynab. Pero todo es fuego y desolación. Encuentra al padre de Zaynab en el cementerio, con la razón enajenada, ha perdido a toda su familia. Siguiendo el consejo de una vecina no le dice de la muerte de Zaynab.
Un vendedor ambulante se refugia bajo el puente con sus burros. Yassin juega con el burrito. El vendedor ofrece matracas y títeres de madera, pero, como le cuenta a Dastaguir, ya no hay quien se los compre.
Cuando llega finalmente el camión, Dastaguir duda en ir o no a ver a su hijo. ¿Qué le puede contar?, ¿la muerte de su esposa y de su madre?, la sordera de su hijo. Un comerciante del lugar, Mirza Qadir (Walli Tallosh), le dice que le deje a Yassin y que vaya solo a ver a su hijo.
Ya en el camión, rumbo a la mina, el conductor le cuenta del enorme dolor de Mirza Qadir, con estas palabras:
"El dolor cada tanto se ablanda y se ve en los ojos o se hace duro como una espada y dispara su ira o se convierte en una bomba de tiempo y un día te explota en la cara."
Una película que induce a la meditación, a meditar sobre lo que somos y en lo que podemos convertirnos en esta sociedad tan violenta en que vivimos.
Premiada en Cannes y en varios otros festivales de cine, no es una película fácil para todos los espectadores. Hay que tener el corazón en paz y un espíritu sensible para poder aprehender la belleza que se desprende de la historia.
Trailer
Siete puntos es mi calificación para "Tierra y cenizas".
martes, 3 de febrero de 2015
Todo estará bien (Alting bliver godt igen) (Christoffer Boe, 2010) 🌟🌟🌟
Un escritor/director como lo es Christoffer Boe, escribe un drama psicológico sobre un escritor/director llamado Jacob Falk (Jens Albinus) que está escribiendo el guión de una película.
En su estilo tan particular de contar una historia haciendo una espiral en el tiempo y en los sucesos, comienza el film mostrando a Jacob Falk atropellando a un hombre en una ruta y huyendo para luego avisar telefónicamente a la policía.
Llega a su casa donde lo recibe su esposa Helena (Marijana Jankovic), muy excitada por las noticias que han recibido sobre la adopción de un niño, Sergei, muy esperado por los dos.
Luego lo vemos en el trabajo siendo atosigado por el productor para que finalice el guión de la película.
Acto seguido la película cambia de protagonistas y pasa a contarnos sobre Alí (Igor Radosadljevic) y su pareja Mira (Ozlem Sanglamak). Reciben la visita de un jefe del comando del ejército que pregunta a Alí si habla el persa y el contesta que sí y también el árabe. Le pide que se incorpore al ejército como traductor y que parta inmediatamente para el frente.
Luego vemos a Alí regresando de la guerra y siendo interpelado por personal de inteligencia que le hacen firmar un compromiso de no hablar sobre lo que ha visto en la guerra. Antes de entrar a la reunión, Alí ha pegado en su espalda fotos comprometedoras del accionar del ejército danés.
El hombre que Jacob atropelló con su auto en la ruta es Alí y este le pide que se lleve un bolso conteniendo las famosas fotos y también un diario que Alí escribió durante su participación en la guerra.
El espectador, conociendo otras películas de Boe (La reconstrucción y Allegro), empieza a sospechar que la historia de Alí es el guión de la película que Jacob está escribiendo.
La historia aún va a dar muchas vueltas más alrededor de la historia de Alí y la de Jacob. Cuando le muestra las fotos a su hermana Siri (Paprika Steen) y ésta le aconseja que se deshaga de esa historia porque están en plena contienda electoral. Pero al final termina dándole los datos de Michael (Olaf Heine Johannessen), un periodista al que le interesa la historia pero que necesita contactar a quien tomó las fotos. Por esta razón Jacob empieza a buscar a Alí y descubre que la policía no encontró ningún cadáver cuando acudió a la ruta por su denuncia.
Con miles de sospechosos y la intuición del espectador que cree que Jacob es un paranoico, continúa la historia sin dar un minuto de respiro a los ansiosos que quieren conocer la verdad de la intriga.
Magnífica la fotografía de Manuel Alberto Claro, así como la música de Sylvain Chaveau.
El cine de Christoffer Boe constituye la mayor intriga de la cinematografía actual. Alejado de los cánones argumentales del cine danés de DOGMA, sus historias son profundos dramas psicológicos donde el espectador tiene que estar muy atento para captar las pistas que el director va dejando en el curso de una película.
Este es un thriller psicológico, con persecutores y desaparecidos, con muertos y torturados, aunque al final decida cambiar la historia.
Trailer en español
Imprescindible para espectadores que gusten de historias de intriga y misterio con miles de pistas a seguir y mentiras a descartar, van 8 puntos para "Todo estará bien".
En su estilo tan particular de contar una historia haciendo una espiral en el tiempo y en los sucesos, comienza el film mostrando a Jacob Falk atropellando a un hombre en una ruta y huyendo para luego avisar telefónicamente a la policía.
Llega a su casa donde lo recibe su esposa Helena (Marijana Jankovic), muy excitada por las noticias que han recibido sobre la adopción de un niño, Sergei, muy esperado por los dos.
Luego lo vemos en el trabajo siendo atosigado por el productor para que finalice el guión de la película.
Acto seguido la película cambia de protagonistas y pasa a contarnos sobre Alí (Igor Radosadljevic) y su pareja Mira (Ozlem Sanglamak). Reciben la visita de un jefe del comando del ejército que pregunta a Alí si habla el persa y el contesta que sí y también el árabe. Le pide que se incorpore al ejército como traductor y que parta inmediatamente para el frente.
Luego vemos a Alí regresando de la guerra y siendo interpelado por personal de inteligencia que le hacen firmar un compromiso de no hablar sobre lo que ha visto en la guerra. Antes de entrar a la reunión, Alí ha pegado en su espalda fotos comprometedoras del accionar del ejército danés.
El hombre que Jacob atropelló con su auto en la ruta es Alí y este le pide que se lleve un bolso conteniendo las famosas fotos y también un diario que Alí escribió durante su participación en la guerra.
El espectador, conociendo otras películas de Boe (La reconstrucción y Allegro), empieza a sospechar que la historia de Alí es el guión de la película que Jacob está escribiendo.
La historia aún va a dar muchas vueltas más alrededor de la historia de Alí y la de Jacob. Cuando le muestra las fotos a su hermana Siri (Paprika Steen) y ésta le aconseja que se deshaga de esa historia porque están en plena contienda electoral. Pero al final termina dándole los datos de Michael (Olaf Heine Johannessen), un periodista al que le interesa la historia pero que necesita contactar a quien tomó las fotos. Por esta razón Jacob empieza a buscar a Alí y descubre que la policía no encontró ningún cadáver cuando acudió a la ruta por su denuncia.
Con miles de sospechosos y la intuición del espectador que cree que Jacob es un paranoico, continúa la historia sin dar un minuto de respiro a los ansiosos que quieren conocer la verdad de la intriga.
Magnífica la fotografía de Manuel Alberto Claro, así como la música de Sylvain Chaveau.
El cine de Christoffer Boe constituye la mayor intriga de la cinematografía actual. Alejado de los cánones argumentales del cine danés de DOGMA, sus historias son profundos dramas psicológicos donde el espectador tiene que estar muy atento para captar las pistas que el director va dejando en el curso de una película.
Este es un thriller psicológico, con persecutores y desaparecidos, con muertos y torturados, aunque al final decida cambiar la historia.
Trailer en español
Imprescindible para espectadores que gusten de historias de intriga y misterio con miles de pistas a seguir y mentiras a descartar, van 8 puntos para "Todo estará bien".
7 cajas (Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori, 2012) 🌟🌟🌟
En la ciudad de Asunción, Víctor (Celso Franco) trabaja como carretillero en el mercado número 4 de la ciudad. Su trabajo consiste en transportar con una carretilla la mercadería que el cliente compró hasta su destino.
En la primer escena vamos a ver como Nelson (Víctor Sosa) le quita la carretilla a Víctor, quien está embobado mirando un televisor y el altercado que se produce entre los dos.
Mientras Víctor recorre las calles del mercado, Alejandra (Liliana Alvarez), lo filma con un teléfono celular y Víctor se enamora instantáneamente del aparato, pero no tiene fondos para comprarlo.
El teléfono lo vende la compañera de trabajo de Alejandra, Leti (Katia García) que está embarazada y piensa pagar el parto con lo que consiga por el celular.
A Víctor le ofrecen un trabajo. Gus (Roberto Cardozo) le encarga el transporte de 7 cajas con mercadería que deberá entregar en algún lugar que le será comunicado más tarde. Le van a pagar 100 dólares. Con ese dinero Víctor piensa comprar el celular. Gus parte un billete en dos y le da la mitad a Víctor. Cuando entregue las cajas le va a dar la otra mitad.
De ahí en más las peripecias de Víctor para mantener las 7 cajas van a constituir el argumento de la película. Eso y los rastros de una mujer descuartizada.
Un guión impecable el que Juan Carlos Maneglia escribió para la película y la realización es también perfecta. El interés del espectador va a seguir con avidez las historias cruzadas sobre las 7 cajas y su destino.
El ritmo con que las escenas se desenvuelven es endemoniadamente inteligente.
Nelson quiere apropiarse de las cajas, porque piensa que contienen 250.000 dólares. Esto por haber escuchado una conversación entre Gus y Don Darío (Paletita), el dueño de la carnicería de donde han salido las 7 cajas.
Para conseguir las cajas, Nelson reúne a un grupo de maleantes a los que les promete 100.000 guaraníes a cada uno por conseguir las cajas.
El dinero, como de costumbre, mueve los hilos de las marionetas del film y en este caso se vuelve la característica más importante de los personajes.
Liz (Lali González) es la única que ayuda a Víctor a conservar las cajas y su personaje es el más querible de toda la película.
El desenlace viene como llevado por las olas, va en ascenso y rompe frente a la pantalla.
Trailer
Excelente factura del cine paraguayo digno de los premios recibidos en festivales internacionales y de los meses que lleva en cartel en los cines de Buenos Aires.
Ocho (8) puntos es mi calificación para ese divertido film de Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori.
En la primer escena vamos a ver como Nelson (Víctor Sosa) le quita la carretilla a Víctor, quien está embobado mirando un televisor y el altercado que se produce entre los dos.
Mientras Víctor recorre las calles del mercado, Alejandra (Liliana Alvarez), lo filma con un teléfono celular y Víctor se enamora instantáneamente del aparato, pero no tiene fondos para comprarlo.
El teléfono lo vende la compañera de trabajo de Alejandra, Leti (Katia García) que está embarazada y piensa pagar el parto con lo que consiga por el celular.
A Víctor le ofrecen un trabajo. Gus (Roberto Cardozo) le encarga el transporte de 7 cajas con mercadería que deberá entregar en algún lugar que le será comunicado más tarde. Le van a pagar 100 dólares. Con ese dinero Víctor piensa comprar el celular. Gus parte un billete en dos y le da la mitad a Víctor. Cuando entregue las cajas le va a dar la otra mitad.
De ahí en más las peripecias de Víctor para mantener las 7 cajas van a constituir el argumento de la película. Eso y los rastros de una mujer descuartizada.
Un guión impecable el que Juan Carlos Maneglia escribió para la película y la realización es también perfecta. El interés del espectador va a seguir con avidez las historias cruzadas sobre las 7 cajas y su destino.
El ritmo con que las escenas se desenvuelven es endemoniadamente inteligente.
Nelson quiere apropiarse de las cajas, porque piensa que contienen 250.000 dólares. Esto por haber escuchado una conversación entre Gus y Don Darío (Paletita), el dueño de la carnicería de donde han salido las 7 cajas.
Para conseguir las cajas, Nelson reúne a un grupo de maleantes a los que les promete 100.000 guaraníes a cada uno por conseguir las cajas.
El dinero, como de costumbre, mueve los hilos de las marionetas del film y en este caso se vuelve la característica más importante de los personajes.
Liz (Lali González) es la única que ayuda a Víctor a conservar las cajas y su personaje es el más querible de toda la película.
El desenlace viene como llevado por las olas, va en ascenso y rompe frente a la pantalla.
Trailer
Excelente factura del cine paraguayo digno de los premios recibidos en festivales internacionales y de los meses que lleva en cartel en los cines de Buenos Aires.
Ocho (8) puntos es mi calificación para ese divertido film de Juan Carlos Maneglia y Tana Schembori.
domingo, 1 de febrero de 2015
Cuentos de Estambul (Omür Atay, Selim Demirdelen, Kudret Sabanci, Yücel Yolcu, Ümit Ünal, 2005) 🌟🌟🌟🌟
Sobre un más que interesante guión de Umit Unal, cinco historias, o mejor dicho, cuentos, se entrelazan y llegan al alba de un nuevo día sobre la mágica y tortuosa ciudad de Estambul.
Umit Unal es el director del primer cuento, "El flautista de Hamelín", que narra la triste historia del flautista Hilmi (Altan Erkekli), muy enamorado de su mujer que tiene que enfrentarse con los hechos del engaño.
En el segundo, "Blancanieves y los siete enanitos", dirigido por Kudret Sabanci, la hermanita de los siete enanos, Cuce (Hilal Arslan) va a salvar de la muerte a la que la condenó su madrastra, a Idil (Azra Akin). En esta historia la cámara se aventura por sótanos, cavernas y el subsuelo mágico y tenebroso de Estambul, escapando de Ramazan (Nejat Isler), el asesino.
En el tercero dirigido por Selim Demirdelen, "Cenicienta", la transexual Banu (Yelda Reynaud) va a escapar de las redes de Recep (Sevket Cohru) ayudada por el homosexual Mimi (Guven Kirac), quien se compadece de la pobre chica y la acompaña a la estación de trenes donde a las doce debe encontrarse con su amante Fiko (Ismail Hacioglu), pero al huir de Recep va a perder el zapatito.
En "La bella durmiente", el cuarto de los cuentos dirigido por Yucel Yolcu, Saliha (Nurgul Yesilcay) vive en su palacio abandonado a donde entra buscando comida Musa (Selim Akgul), pero no va a conseguir despertarla, a pesar de su parecido con su antepasado Pasha.
Y en el último de los cuentos, Omur Atay, va a presentar la historia de una muy singular "Caperucita Roja". Melek (Idil Uner) recién salida de la cárcel donde purgó por dos años los delitos cometidos por Rafet (Fidret Kuskan), es tentada más de una vez para que delate a los culpables, pero ella tiene su pasaje de vuelta a Alemania.
Todos los personajes de los cuentos, se reúnen al final, al sonido de la flauta de Hilmi, para exorcisar a la ciudad de Estambul, llamándola la prostituta de los cuentos.
No hay que perderse en la asociación con los nombres de los cuentos, las historias son muy reales y hasta escabrosas. Todas están hilvanadas a partir del asesinato del mafioso Ihsan (Cetin Tekindor), padre de Idil y de un modo u otro todas tienen relación con el tráfico de drogas, la prostitución, el contrabando y otros delitos menores.
El espectador queda inerte frente al final de los cuentos sin que se resuelva el nudo del argumento, pero claro, son solo cuentos.
Los últimos 5 minutos
Cierra la película la hija abortada de Melek, que aún no nacida, acompañó a su madre en los años de cárcel y la acompaña hasta que embarca rumbo a Alemania.
Imaginación, belleza y un guión prodigiosamente hilvanado, hacen que "Cuentos de Estambul" reciba 9 puntos muy bien ganados.
Umit Unal es el director del primer cuento, "El flautista de Hamelín", que narra la triste historia del flautista Hilmi (Altan Erkekli), muy enamorado de su mujer que tiene que enfrentarse con los hechos del engaño.
En el segundo, "Blancanieves y los siete enanitos", dirigido por Kudret Sabanci, la hermanita de los siete enanos, Cuce (Hilal Arslan) va a salvar de la muerte a la que la condenó su madrastra, a Idil (Azra Akin). En esta historia la cámara se aventura por sótanos, cavernas y el subsuelo mágico y tenebroso de Estambul, escapando de Ramazan (Nejat Isler), el asesino.
En el tercero dirigido por Selim Demirdelen, "Cenicienta", la transexual Banu (Yelda Reynaud) va a escapar de las redes de Recep (Sevket Cohru) ayudada por el homosexual Mimi (Guven Kirac), quien se compadece de la pobre chica y la acompaña a la estación de trenes donde a las doce debe encontrarse con su amante Fiko (Ismail Hacioglu), pero al huir de Recep va a perder el zapatito.
En "La bella durmiente", el cuarto de los cuentos dirigido por Yucel Yolcu, Saliha (Nurgul Yesilcay) vive en su palacio abandonado a donde entra buscando comida Musa (Selim Akgul), pero no va a conseguir despertarla, a pesar de su parecido con su antepasado Pasha.
Y en el último de los cuentos, Omur Atay, va a presentar la historia de una muy singular "Caperucita Roja". Melek (Idil Uner) recién salida de la cárcel donde purgó por dos años los delitos cometidos por Rafet (Fidret Kuskan), es tentada más de una vez para que delate a los culpables, pero ella tiene su pasaje de vuelta a Alemania.
Todos los personajes de los cuentos, se reúnen al final, al sonido de la flauta de Hilmi, para exorcisar a la ciudad de Estambul, llamándola la prostituta de los cuentos.
No hay que perderse en la asociación con los nombres de los cuentos, las historias son muy reales y hasta escabrosas. Todas están hilvanadas a partir del asesinato del mafioso Ihsan (Cetin Tekindor), padre de Idil y de un modo u otro todas tienen relación con el tráfico de drogas, la prostitución, el contrabando y otros delitos menores.
El espectador queda inerte frente al final de los cuentos sin que se resuelva el nudo del argumento, pero claro, son solo cuentos.
Los últimos 5 minutos
Cierra la película la hija abortada de Melek, que aún no nacida, acompañó a su madre en los años de cárcel y la acompaña hasta que embarca rumbo a Alemania.
Imaginación, belleza y un guión prodigiosamente hilvanado, hacen que "Cuentos de Estambul" reciba 9 puntos muy bien ganados.
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