Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio

martes, 3 de diciembre de 2013

50/50 (Jonathan Levine, 2011)

Esta película es una inusual contribución del cine estadounidense al mundo cinematográfico. No por estilo ni lenguaje cinematográfico, que son absolutamente comunes, sino por el tema que trata.
Adam, es un muchacho de 28 años que gusta de la vida sana y trabaja con seriedad como periodista para una radio. Como tiene fuertes dolores en la espalda acude a una consulta médica. A consecuencia de los estudios radiográficos se detecta que tiene un raro tipo de tumor cancerígeno ubicado junto a la columna vertebral. El médico aconseja iniciar un tratamiento con quimioterapia y postergar la operación. Cuando Adam le pregunta cuáles son sus expectativas de curación, el médico responde, 50/50. De allí el título de esta película.
Lo que se va a desarrollar en la película es la evolución de Adam (interpretado por Joseph Gordon-Levitt, lejos ya del personaje histriónico de "3rd. rock from the sun") consigo mismo y con sus relaciones.
Su pareja, Rachael (Bryce Dallas-Howard), que promete que se va a quedar a su lado y lo cumple mientras puede. Su mejor amigo (Seth Rogen), del que el argumento nos lleva a dudar de su verdadera amistad todo el tiempo, ya que lo muestra con Adam para compartir su marihuana medicinal y para conquistas utilizando el latiguillo de "tengo cáncer". Su madre (Anjelica Houston) que vive dedicada a cuidar a su marido que padece un Alzheimer avanzado. Y por último, su terapeuta, una psicóloga en entrenamiento, Katherine (Anna Kendrick), que también hace lo mejor que puede para ayudar a Adam.
El guión está perfectamente logrado para no necesitar de flash-backs ni de pesadillas ni de fantasías. Adam, después de todo, es un muchacho absolutamente normal a quien el cáncer tomó desprevenidamente.
Sin golpes bajos, sin necesidad de frases de auto-ayuda, la película nos guía en la evolución de la aceptación o no, de Adam, del curso de su enfermedad.
Muy bien actuada, con música muy agradable y dejando que las emociones afloren normalmente en el espectador como consecuencia de las imagenes más que de los textos.
Recomiendo esta película para quien quiera disfrutar de un ameno espectáculo que, si bien no se caracteriza por su profundidad, sí lo hace por la naturalidad con que los hechos son presentados.
50/50
Siete puntos para una comedia de hechos cotidianos no de todos los días.

No hay comentarios:

Publicar un comentario