Bienvenido a mi mundo

Bienvenido a mi mundo
gracias por la imagen a Germán Banchio

jueves, 3 de diciembre de 2015

Un mundo menos peor (Alejandro Agresti, 2004) 🌟🌟🌟

En "Un mundo menos peor", el director Alejandro Agresti logra alcanzar el punto más alto de expresividad de su producción cinematográfica.
Basándose en su propio guión, Agresti va desarrollando con cuidado y protección hacia el espectador, las historias de sus muñecos.
Todo comienza con la llegada a un pueblo de playa de Isabel (Mónica Galán) y sus hijas Sonia (Julieta Cardinali) y Beba (Agustina Noya).
Pronto sabremos, entre medias tintas y silencios, que vienen a buscar al Cholo (Carlos Roffe), quien fuera el marido de Isabel y quien es padre de Sonia, aunque él no la conozca y quien ha desaparecido hace casi 20 años.
El Cholo es el panadero del pueblo y es querido por todos los habitantes, alrededor de 1000, como le cuenta Miguel (Mex Urtizberea), el maestro de música de la escuelita local, a Isabel.
La historia que ha hecho conocer en el pueblo el Cholo, es que su mujer y su hija murieron en un accidente automovilístico provocado por él.
Al menos esto es lo que conoce Mario (Ulises Dumont) único amigo en verdad del Cholo.
Mario está aprendiendo a pilotear aviones y su profesor es un militar retirado, Lalo (Eduardo Argañaraz), que vive con su hijo Marcelito (Rodrigo Noya a quien el espectador recordará por "Valentín").
Como dice el refrán, pueblo chico, infierno grande, las vecinas del pueblo ya se han puesto a rumorear sobre Isabel y su posible relación con el Cholo.
La historia se va desarrollando bajo estos patrones en un espacio de tiempo muy corto, dos o tres días como mucho. Cada detalle que conocemos sobre la historia nos abre una nueva ventana sobre las vidas infortunadas de los personajes.
El Cholo quiso hacer "un mundo mejor" y cayó en el intento. Después de escuchar su historia, Miguel le pregunta, "y porqué no hacer el intento con, un mundo menos peor".
Juego de palabras a los que Agresti es tan adicto, pero su apuesta es en grande y apuesta sobre sus sentimientos. Es allí donde la historia logra sus objetivos. Sin exponer al espectador a emociones demasiado fuertes, Agresti despliega un mundo de sentimientos alrededor de sus personajes y logra transmitir su mensaje, "Porqué no un mundo menos peor".
Se lleva 8 puntos sobre diez por la excelente dirección y montaje de escenas y por el muy importante desarrollo de historias humanas sin rozar siquiera la banalidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario