Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio

domingo, 11 de enero de 2015

A fin de cuentas (Au bout du conte) (Agnes Jaoui, 2013)

Al final de la historia o al fin del cuento o a fin de cuentas, serían las posibles traducciones del título del último film de Agnes Jaoui. Por eso en España la han denominado "Un cuento francés".
Escrita en colaboración con su marido, Jean-Pierre Bacri, "Au bout du conte" es realmente un cuento, no de hadas, como nos quiere hacer suponer la puesta de la película todo el tiempo, sino de humanos.
Donde al final de la historia se dirá "Vivieron felices para siempre y se engañaron mucho...".
Es un film coral, con muchos personajes e historias cruzadas, como le gusta hacer a Agnes Jaoui.
Y comienza la historia con el sueño que Laura (Agathe Bonitzer) le cuenta a su tía Marianne (Agnes Jaoui). Laura. vestida de princesa se pierde en un bosque y encuentra a un hombre y detrás de este hombre hay un ángel, ese es el hombre de su vida, es la conclusión que saca Laura. Cuando vuelve en sí de la historia de su sueño por un varitazo mágico en la cabeza vemos la pantalla invadida por los chicos de la clase de actuación de Marianne. Es una sala toda adornada como en los libros de cuentos.
En realidad toda la película está adornada como si fuera un cuento.
Agnes Jaoui que dirige a los chicos de su sala para poner en escena el cuento del príncipe sapo, es también quien dirige a los chicos del elenco de la película para poner en escena este cuento de humanos.
Pierre (Jean-Pierre Bacri), acaba de enterrar a su padre y su primer escena es atravesando el cementerio al lado de su ex-esposa Jacqueline (Dominique Valadie). Afuera lo está esperando su hijo Sandro (Arthur Dupont) que necesita le preste el dinero para la comisión del departamento que está por alquilar. También afuera lo espera su novia Eleonore (Valerie Crouzet) quien está compartiendo el departamento de Pierre con sus dos hijas hasta tanto se desocupe el que élla ha alquilado.
Laura va al baile de egresados y descubre, bajo la estatua de un ángel, a Sandro. Para élla esto es el dedo del destino. Se enamoran y se comprometen, para disgusto de los padres de Laura, Guillaume Casseul (Didier Sandre), a quien los medios acusan de envenenar las aguas de un río con sustancias contaminantes y Fanfan (Beatrice Rosen) quien se ve casi tan joven como su hija.
Sandro es músico y está ensayando su concierto con sus amigos Clemence (Nina Meurisse) y Julien (Clement Roussier).
En el camino a casa de su tía Marianne, Laura se pierde y se cruza con un misterioso desconocido Maxime Wolf (Benjamin Biolay), quien le sugiere tomar el camino "de las espinas", que es más largo, pero más lindo. El mismo Maxime Wolf, aparece en el concierto de Sandro y le dice que Horwitz quiere tocar su pieza reemplazando al primer violín (Julien).
La historia se complica y se complica aún más y más, como todas las historias humanas, pero arribará a algún lugar antes de finalizar. Agnes Jaoui lo asegura.
Es un festival que alegra el alma de los espectadores abiertos a la imaginación y a la sorpresa, contemplar esta última creación de Agnes Jaoui. Tanto si se trata de un osito que baila en el marco de una ventana, como un pez anaranjado que flota por las habitaciones del departamento de Pierre.
La historia captura al espectador desde un principio, aunque aún no conozcamos a todos los personajes y no sé tampoco si al finalizar la película los hayamos comprendido a todos, pero al menos el cuento, al final de la historia, arriba a alguna parte.
6 teasers en francés
Ocho puntos sobre diez al final del cuento.

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