Bienvenido a mi mundo

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gracias por la imagen a Germán Banchio

sábado, 3 de enero de 2015

Pauline en la playa (Eric Rohmer, 1983)

Marion (Arielle Dombasle) se ha divorciado recientemente y va de vacaciones a las playas de Grenville con su prima de 15 años, Pauline (Amanda Langlet).
El primer día en la playa Marion encuentra a un antiguo amigo, Pierre (Pascal Greggory) quien se ofrece a enseñarles los secretos del surf a vela. Pierre sigue enamorado de Marion, pero élla le deja bien en claro que él no es su tipo.
En la playa se acerca al grupo Henri (Feodor Atkine) quien conoce a Pierre por haber tomado algunas lecciones de surf a vela con él. Marion se siente atraída por Henri casi de inmediato.
Mientras tanto, Pauline conoce a un muchachito, Sylvain (Simon de la Brosse), con quien entabla una fácil relación de adolescentes.
Muchas idas y vueltas van a tener estas cinco marionetas de Eric Rohmer en una nueva edición de sus "Comedias y proverbios". Muchas conversaciones donde se establecen las verdades de la vida y muchos equívocos provocados sobre todo por la actitud ambigua y mentirosa del personaje de Henri.
Pero en esta película, por primera vez luego de haber visto casi todas sus películas de "Comedias y proverbios", Eric Rohmer consigue que pase por mi cabeza una idea luminosa que se enciende como la lamparita del "eureka" en las caricaturas.
Como todas las vicisitudes por las que transitan los personajes, están filmadas de un modo tal que las vuelve distantes, no hay ninguna posibilidad de identificación con ninguno de los caracteres. Cada uno defiende posturas individualistas y fotografías personales de la realidad y la verdad.
Al final de la película Marion le explica a Pauline:
"Pensé que no hay pruebas de lo que sucedió...pudo haber sido Henri y hacerme creer que era Sylvain, Espero que no fuera así porque sería horrible. Pero tú no deberías sufrir por algo que puede ser mentira. Repítete que es mentira. Yo seguiré convencida de lo contrario. Y así, estaremos contentas las dos."
Es en esta definición donde Eric Rohmer nos deja entrever la conclusión de sus parábolas.
Tomar distancia de los hechos y considerarlos como más nos sea conveniente es una demostración de inteligencia. Y provee nuestra felicidad.
Trailer
Diez puntos para otra interesante reflexión del gran maestro del cine francés, Eric Rohmer.

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